30 días, 30 publicaciones
La propuesta consiste en utilizar el espacio digital de la red social Instagram, para trabajar el contexto de las mujeres en la guerra, cogiendo de ejemplo la guerra de Ucrania, y criticar su anonimato. Es un llamamiento a la vida de las mujeres en las guerras que siempre es invisible. Transformo el espacio de Instagram para afectar a su función principal: enseñar al mundo fotografías de la gente, el postureo. En este caso, trabajo el contexto político de la guerra y las vivencias de las mujeres en ella donde muchas veces están en un segundo plano, son casi invisibles.
Para recrear esta invisibilidad, durante treinta días expongo, una publicación por día, noticias relacionadas con la mujer y la guerra. La fotografía que acompaña a estos textos siempre será la misma, una imagen desenfocada donde aparece la frase invisible girl, como crítica de lo invisibles que están las mujeres en el contexto bélico.
Visibilizar a la mujer en la guerra con su invisibilización en una de las redes sociales más populares intento, por un lado, transformar el espacio digital (Instagram) y, por otro, confundir al público que lo usa a menudo porque no encuentra la fotografía descriptiva y, por tanto, no puede crearse una imagen de quién o quienes son estas mujeres.
Cómo afecta la guerra en la mitad de la sociedad mundial, es decir, en las mujeres. Las consecuencias que este conflicto tiene entre todas las mujeres, tanto seas la ocupada como seas del bando enemigo, incluso entre las mismas fotoperiodistas y periodistas mujeres. Las mujeres somos una parte vulnerable, junto a la gente mayor y los niños. Generalmente, la mayoría no combatimos, sino que estamos en casa sufriendo la guerra o nos toca huir. Con la guerra aumenta el peligro de violaciones y malos tratos hacia las mujeres, y si sales del país, puedes ser engañada por proxenetas. Hacer eco de estas vivencias y visibilizarlas es la principal idea del proyecto porque, desgraciadamente, las mujeres somos invisibles en cualquier contexto bélico.