El protagonista principal de la narrativa es el detective invidente Sloof, cuya vida está estrechamente vinculada con el desarrollo de la trama debido a su larga experiencia como investigador. Encarnaremos el papel de su sobrino y aprendiz, Woofson, quien se encuentra en sus primeros pasos en el mundo de la investigación criminal. Juntos, colaboraremos estrechamente para resolver los enigmas y desafíos que surjan en nuestro camino.
El verdadero enigma radica en la identidad de nuestro adversario, comúnmente conocido como "Al Catpone", en un guiño al legendario contrabandista de alcohol, Al Capone.
La historia entre Sloof y este esquivo individuo se remonta a más de tres décadas, durante las cuales dejaron una huella indeleble el uno en el otro. Hace treinta años, durante una confrontación, Sloof acorraló a Al Catpone en una calle sin salida. En un último acto desesperado, este último lanzó una bomba lacrimógena de origen desconocido, dejando a Sloof ciego de manera instantánea. Sin embargo, Sloof logró herir a Al Catpone en la pierna con un disparo de su pistola, dejándolo incapacitado de por vida. A pesar de ello, el contrabandista logró escapar de la autoridad una vez más.
A lo largo de los años, Sloof ha continuado persiguiendo a Al Catpone con una determinación inquebrantable. Su discapacidad visual no ha sido motivo suficiente para abandonar el caso más importante de su carrera. La motivación de Sloof radica en capturar a su adversario y limpiar su nombre, aunque motivado también por un sentido de retribución, sin perder por ello la imparcialidad y la objetividad propias de un profesional en su campo.