El estilo artístico seleccionado para este proyecto es el Pixel Art, complementado por elementos de arte digital en formato cómic para narrar la historia. Además, se ha optado por una paleta de colores en blanco y negro.
La paleta de colores empleada se compone exclusivamente de la escala de grises.
Respecto a la dirección de arte, la elección de esta paleta se fundamenta en la intención de otorgar al juego una ambientación que evoca el estilo cinematográfico de las películas de la década de 1950, caracterizadas por su aura de misterio y su atmósfera cinematográfica.