"Nunca deberíamos olvidarnos de esto, incluso si las cosas no ocurrieron del modo en que yo las describo en El Superviviente de Varsovia. Eso no importa. Lo fundamental es que lo vi en mi imaginación.“
Schönberg explicando que representa el texto del Superviviente de Varsovia para él
Un Superviviente de Varsovia" Op. 46, es una cantata para narrador, coro masculino y orquesta compuesta por Arnold Schönberg en 1947. La obra, de apenas siete minutos de duración, narra la historia de un hombre judío que sobrevivió al horror del gueto de Varsovia durante la Segunda Guerra Mundial. Schönberg había escuchado una historia sobre un grupo de prisioneros que comenzaron a cantar una plegaria mientas eran llevados al campo de exterminio
Conmocionando por la historia, comenzó a escribir su obra a modo de homenaje de las víctimas del exterminio nazi. La obra no pretendía ser una representación exacta de los hechos, si no poner de manifiesto la capacidad de resistencia del ser humano ante el odio y la intolerancia. La obra fue un encargo del director de orquesta Serge Koussevitzky para ser estrenada por la Filarmónica de Los Ángeles. Sin embargo, el estreno mundial tuvo lugar en Albuquerque, Nuevo México, en 1948, por una orquesta semi profesional, bajo la dirección de Kurt Frederick.
Schönberg compuso la obra en tan solo trece días. Sus problemas en la vista lo obligaron a delegar la tarea de edición de la partitura a su discípulo René Leibowitz. Schönberg tenía una personalidad peculiar y al ver escrito “Partitura orquestal hecha por René Leibowitz – Hollywood, diciembre 1947” montó en cólera y le faltó tiempo para tachar la palabra “hecha” y escribir: "Esta es una de las mentiras de Leibowitz. Él no hizo la partitura, solo la copió". Seguramente fue más un malentendido por el idioma, pero es un ejemplo de la fuerte personalidad del compositor austríaco.
Corrección de Schönberg a la frase escritas por su discípulo René Leibowitz
El día del estreno la obra fue interpretada dos veces seguidas. Al finalizar, el público estalló en una estruendosa ovación. Acostumbrado a recibir duras críticas por su obra, Schönberg recibió las noticias del estreno con gran entusiasmo:
"Estoy emocionado por el gran éxito de mi Superviviente en Varsovia en Albuquerque […] y de que el público […] demandara la repetición de una obra mía"
(Carta de Schönberg a Mrs. Jay Grear, 13 de noviembre de 1948).
Un Superviviente de Varsovia se ha convertido en una obra referencial de como la música puede ser un vehículo de reflexión y denuncia, al mismo tiempo que sirvió de consolidación del dodecafonismo.
La obra explica como un superviviente intenta recordar y revivir sus días en el gueto:
“No puedo recordar todo. Debo de haber estado inconsciente la mayor parte del tiempo. Solo recuerdo el impresionante momento en que todos comenzaron a cantar, como si hubiera estado previamente arreglado, la antigua oración que habían descuidado por tantos años: ¡el credo olvidado!”.
A continuación se narran las duras condiciones en que se vivía y como los soldados alemanes maltrataban y golpeaban a los prisioneros. La obra concluye con el canto por parte de todos prisioneros de una oración como símbolo de resistencia contra sus captores.
La obra la podemos dividir en tres partes:
INTRODUCCIÓN (c.1-c.11)
Schönberg presenta las ideas/motivos que luego reutilizará a lo largo de la obra, como el toque de trompera inicial.
NARRACIÓN (c.12 - c.80)
Elabora las ideas y construye un crescendo que nos llevará al coro final.
CORO FINAL (c.80 - c.99)
La culminación de la obra con el canto por parte del coro del Shemá Israel que finaliza en un potente acorde seco en ff.
NARRADOR
No recuerdo todos los detalles. Debí
estar inconsciente la mayor parte del
tiempo.
Solo recuerdo el grandioso momento en
el que todos cantaron, como si estuviera
ensayado, la antigua plegaria olvidada
durante tantos años. ¡El antiguo Credo!
Pero no tengo idea de cómo pude acabar
viviendo en las alcantarillas de Varsovia
durante tanto tiempo.
El día empezó como siempre: Toque de
diana, todavía de noche. “¡Fuera!”
Aunque hubieras podido dormir, presa
del miedo. Habías sido separado de tus
hijos, tu mujer, tus padres. No sabías qué
había sido de ellos… ¿Cómo ibas a
poder dormir así?
Otra vez las trompetas – “¡Salid rápido, el
sargento se enfurecerá!” Iban saliendo;
algunos muy despacio, los viejos, los
enfermos; otros nerviosamente. Temían al
sargento. Corrían como podían. ¡En vano!
¡Tanto ruido y conmoción! ¡Pero no lo
bastante rápido! El sargento grita:
“¡Atención! ¡Quietos! ¡Volved a empezar!
¿Os ayudo con la culata de mi rifle? ¡Lo
estáis deseando!”
El sargento y los soldados golpeaban a
todo el mundo: joven o viejo, fuerte o
débil, lento, culpable o inocente …
Era doloroso oír los gritos y los
gemidos…
Pude oírlo aunque fui golpeado muy
fuerte, tanto que caí al suelo. Los que
caímos al suelo fuimos golpeados en la
cabeza…
Quedé inconsciente… Lo siguiente que
recuerdo es un soldado diciendo: “¡Están todos muertos!”
Entonces el sargento ordenó deshacerse
de nosotros.
Ahí quedé semiconsciente. Todo estaba
muy tranquilo – miedo y dolor. Entonces
oí al sargento gritar: “¡Contadlos!“
Empezaron despacio y entrecortado:
Uno, dos, tres, cuatro – “¡Atención!”, gritó
el sargento. “¡Más deprisa! ¡Empezad de nuevo! ¡En un minuto quiero saber a cuántos vamos a mandar a la cámara de
gas! ¡Contad!”
Empezaron de nuevo, al principio
despacio: uno, dos, tres, cuatro, cada vez
más rápido, tanto que al final pareció una
estampida de caballos salvajes, y de
repente, en medio de todo, empezaron a
cantar “Shema Yisroel”.
CORO
¡Escucha, Israel! El Señor es nuestro Dios
y es Uno.
Y estas palabras que os dicto debéis
guardarlas en vuestros corazones.
Las enseñaréis a vuestros hijos, y
hablaréis de ellas en vuestros hogares y
en vuestros viajes, cuando os acostéis y
cuando os levantéis.
Con subtítulos en castellano
Para poder seguir el manuscrito de Schönberg
Con la narración en castellano
Narración en inglés