"En este lugar, todos estamos condenados, una multitud avergonzada y desesperada. [...] La música ilumina las palabras de un poeta, nos libera de nuestra difícil situación, incluso el canto más parco de los pájaros nos brinda momentos de bendita paz".
Ilse Weber
Ilse Weber (1903-1944) fue una escritora de cuentos y obras teatrales para el mundo de la infancia. Alcanzó cierta notoriedad y publicó sus obras en revistas y periódicos de Austria, Checoslovaquia y Alemania. Nada la hacía pensar que tras el ascenso de Hitler comenzaría un sinfín de hostilidades que la llevarían a ella y a su pequeño hijo, Tommy, al campo de concentración de Theresienstadt.
En Terezin, Weber se ocupaba de los niños y niñas y ejercía de enfermera. Durante su estancia en el campo de concentración, sus poemas y canciones servían de evasión y era una manera de resistir y hacer pasar el tiempo a los prisioneros más jóvenes. Sus canciones son de una sencillez conmovedora: lenguaje claro e imágenes poéticas bañadas de un realismo agridulce, consciente de su situación.
Su marido Wilhelm sobrevivió a la guerra y consiguió esconder los poemas y canciones de su mujer. Sus canciones son un recuerdo de como la música es una herramienta de resistencia para ella y los que la rodeaban.
Wiegala es una nana, que tiene la sencillez y pureza qu caracteriza toda su obra. Cuentan los prisioneros que mientras se dirigían a la cámara de gas, los niños y Weber iban cantando esta canción. Cantar la canción nos va a servir para cerrar el proyecto con el recuerdo de Ilse Weber y tantas otras personas que perdieron la vida, pero también como la música nos puede servir para tomar conciencia de nuestra memoria histórica:
Wiegala, wiegala, weier,
der Wind spielt auf der Leier.
Er spielt so süß im grünen Ried,
die Nachtigall, die singt ihr Lied.
Wiegala, wiegala, weier,
der Wind spielt auf der Leier.
Wiegala, wiegala, werne,
der Mond ist die Laterne,
er steht am dunklen Himmelszelt
und schaut hernieder auf die Welt.
Wiegala, wiegala, werne,
der Mond ist die Lanterne.
Wiegala, wiegala, wille,
wie ist die Welt so stille!
Es stört kein Laut die süße Ruh,
schlaf, mein Kindchen, schlaf auch du.
Wiegala, wiegala, wille,
wie ist die Welt so stille!
«Wiegala, wiegala, weier»,
el viento toca la lira.
Sopla dulce entre las verdes cañas,
y el ruiseñor canta su canción.
«Wiegala, wiegala, weier»,
el viento toca la lira.
«Wiegala, wiegala, werne»,
la Luna es como un gran farol,
luce en la oscuridad del firmamento
y se asoma a nuestro mundo desde arriba.
«Wiegala, wiegala, werne»,
La Luna es como un gran farol.
«Wiegala, wiegala, wille»,
¡qué silencioso está el mundo!
Ni un ruido perturba el dulce descanso,
duerme, mi niño, duerme también tú.
«Wiegala, wiegala, wille»,
¡qué silencioso está el mundo!
Traducción de Isabel García Adánez
La partitura en PDF