Cada grupo creará una melodía para una sección del texto de la narración. Para hacerlo, seguiremos el siguiente proceso:
Leer y familiarizarse con el texto. Entender qué se explica y que sucede. Pensar en la emoción que se transmite en el texto. Si podemos resumir el texto en una palabra/idea, luego será muy sencillo crear/adaptar el texto a nuestra conveniencia.
En función de la emoción del texto, pensar en la velocidad de recitado, el tempo. Puede ser que en alguna frase el tempo cambie para reforzar el texto.
A partir de la nota de referencia, construir una escala. Puede ser mayor, menor, dórica o una escala inventada. La escala nos servirá de referencia en el paso 6. Cada grupo tiene una nota/tonalidad de referencia, pero se puede cambiar si es necesario/mejor para el grupo.
Modificar el texto para ser cantado. En ocasiones la narración contiene frases muy largas, que serían muy incómodas de cantar y que tendremos que simplificar o adaptar, para que tengan un ritmo más fluido. Mi sugerencia es organizar el texto en breves frases, que se pueden dividir en subfrases a la manera de pregunta-respuesta.
Una vez tenemos las frases comenzamos con la primera y le buscamos ritmo, la recitamos con un ritmo definido. En este punto de se trata de experimentar con diferentes posibilidades, hasta encontrar la que mejor se adapte al texto. La prioridad es fluidez y comprensión del texto.
Una vez tenemos la primera frase con un ritmo, comenzamos a recitar el texto exagerando la entonación y buscando las inflexiones de las palabras. Llegará un momento que esas inflexiones se convertirán en notas definidas y nos sugerirán un perfil melódico. A partir de la escala que hemos escogido en el paso 3, vamos definiendo los sonidos. Podemos salirnos de la escala, en momentos que queramos resaltar alguna palabra. Al final ese perfil melódico se convertirá en una melodía definida. Sacamos el móvil y lo grabamos y ya tendremos nuestra primera frase lista para cantar.
Con este método, vamos creando las diferentes frases que tengamos. Podemos reutilizar alguna melodía en otra frase, o hacer una variación de una melodía. Pensar en un esquema de frases puede ser muy útil la manera de ABACA
Una vez tengamos todo el texto con música y tengamos una idea general, podemos decidir:
Si es necesario repetir alguna palabra o frase para dar énfasis.
Insertar algún silencio/pausa dramático.
Detectar alguna palabra “clave” y ver si necesita algún ritmo/giro melódico especial.
Pensar en como el CNE puede participar: doblando al grupo, pregunta-respuesta, haciendo textura de acompañamiento
Pensar en como comenzamos y como finalizamos la pieza.... ¡son momentos cruciales!
A continuación se muestran los textos que cada grupo va a trabajar:
Colegio de Nuestra Señora de la Merced - Nota de referencia [RE]
No recuerdo todos los detalles. Debí estar inconsciente la mayor parte del tiempo.
Solo recuerdo el grandioso momento en el que todos cantaron, como si estuviera ensayado, la antigua plegaria olvidada durante tantos años. ¡El antiguo Credo!
Pero no tengo idea de cómo pude acabar viviendo en las alcantarillas de Varsovia durante tanto tiempo.
El día empezó como siempre: Toque de diana, todavía de noche. “¡Fuera!”
CEE Princesa Sofía - Nota de referencia [FA]
Aunque hubieras podido dormir, presa del miedo. Habías sido separado de tus hijos, tu mujer, tus padres. No sabías qué había sido de ellos… ¿Cómo ibas a poder dormir así? Otra vez las trompetas – “¡Salid rápido, el sargento se enfurecerá!” Iban saliendo; algunos muy despacio, los viejos, los enfermos; otros nerviosamente. Temían al sargento. Corrían como podían. ¡En vano! ¡Tanto ruido y conmoción! ¡Pero no lo bastante rápido! El sargento grita: ¡Atención! ¡Quietos! ¡Volved a empezar!
¿Os ayudo con la culata de mi rifle? ¡Lo estáis deseando!”
IES Pradolongo - Nota de referencia [RE]
El sargento y los soldados golpeaban a todo el mundo: joven o viejo, fuerte o débil, lento, culpable o inocente…
Era doloroso oír los gritos y los gemidos…
Pude oírlo, aunque fui golpeado muy fuerte, tanto que caí al suelo.
Los que caímos al suelo fuimos golpeados en la cabeza…
Quedé inconsciente… Lo siguiente que recuerdo es un soldado diciendo: “¡Están todos muertos!”
Entonces el sargento ordenó deshacerse de nosotros.
Ahí quedé semiconsciente. Todo estaba muy tranquilo – miedo y dolor.
IES Simone Veil - Nota de referencia [DO]
Entonces oí al sargento gritar: “¡Contadlos!“Empezaron despacio y entrecortado:
Uno, dos, tres, cuatro – “¡Atención!”, gritó el sargento.
“¡Más deprisa! ¡Empezad de nuevo! ¡En un minuto quiero saber a cuántos vamos a mandar a la cámara de gas! ¡Contad!”
Empezaron de nuevo, al principio, despacio: uno, dos, tres, cuatro, cada vez más rápido, tanto que al final pareció una estampida de caballos salvajes, y de repente, en medio de todo, empezaron a cantar