Spa espiritual ha añadido contenido a su Página web
En el día de hoy voy a desarrollar aquí uno de los temas que más me apasionan, la "educación".
Cabe aclarar para los nuevos lectores y seguidores, quienes no me conocen aún, que soy docente, de todos los niveles educativos: Nivel inicial, nivel primario, secundario y superior.
Soy maestra de grado, maestra de danzas folclóricas; profesora en ciencias de la educación, titulación que me habilita a dar 25 materias curriculares o disciplinas científicas.
Soy especialista en Pedagogía de la formación. Especialista en Gestión de instituciones públicas. He sido preceptora, maestra, profesora, secretaria, directora, capacitadora de docentes, maestra particular, equipo técnico ministerial, etc.
Tengo experiencia en educación privada y pública. He trabajado durante 17 años en educación primaria y 17 en educación secundaria y superior.
Explicito mi curriculum para decirte que me he pasado la vida en la educación, que no soy una improvisada sino que lo que hablo lo digo desde mi experiencia personal.
Esto de haber pasado la vida en educación es justamente porque amo APRENDER, ENSEÑAR, LA EDUCACIÓN. Desde los tres años empecé a transitar la educación sistemática y nunca más paré. Porque amo hacerlo. Por eso lo elegí.
No obstante, también es muy cierto que la educación conocida no me satisface. No estoy de acuerdo con los métodos ortodoxos, cómo funciona los sistemas educativos, no acuerdo con muchas cuestiones imperantes, etc. Por lo cual, mi permanencia en el sistema ha sido para mi más una resistencia, un permanente intento de cambiar algunas cosas; un esfuerzo muchas veces infructuoso salvo los ogros en pequeñas esferas y situaciones concretas, puntuales e inconexas como lo son mis experiencias áulicas, con mi grupo clase del momento o alguna trascendencia a la institución o turno donde trabajaba.
Quizás por eso, paralelamente a la educación formal siempre he sido autodidacta y rebelde, siempre en la búsqueda de la recuperar experiencias potentes de la historia de la humanidad como por ejemplo la educación esenia, inca, maya, azteca, oriental, ancestrales, la educación Waldorf, la educación Montessori, los aportes de Claudio Naranjo de educación SAT y las hermanas Pestalozzi, la educación social; la pedagogía de Paulo Freire; las enseñanzas de pedagogos como Tonucci, entre otras.
Además, la innovación y superación de lo existente en pos del verdadero desarrollo personal, integración del Ser, la alegría y expansión del estudiante.
Cuando hablo de "educación" me refiero al desarrollo del ser humano, sin distinción de niños y adultos, de niveles educativos, o educaciones extracurriculares, sistemáticas o no, presenciales o a distancia, etc. Sin embargo, no refiero a aprender algo desde afuera y no considero al ser como una tabula raza ni algo por llenar. Sino más bien a algo por descubrir, algo a develar, dar a luz algo que ya está ahí como la mayéutica de Sócrates, los yoguis orientales o maestros budistas.
En estos nuevos aires socio-culturales, la revolución tecnológica, la cultura de la inmediatez y lo fácil, lo impermanente, el mundo ha cambiado para todos. Con la caída de viejos paradigmas y la necesidad de modificar otros, estos niños nativos digitales, precoces, hipersensibles, especiales, con otras capacidades e integración de las inteligencias múltiples, pensamiento complejo, lateral y simultáneo, y mucho más.
Por todo lo cual mi perspectiva es que en este nuevo mundo y sobre todo para la civilización que estamos forjando, co-creando, hace falta otro tipo de "educación".
Un educación que parta desde otro concepto, el de recordar o redescubrir. Es decir propongo una experiencia de autodescubrimiento en lugar de la reproducción o transmisión que generalmente se hace. Más bien hablo de "dar a luz" al autoconocimiento donde los educadores son guías y facilitadores, acompañantes personalizados, no enseñantes/docentes grupales.
Una educación integral, holística, cuántica, espiritual, psicoemocional, inteligencia emocional, artística, etc para la evolución de la humanidad, para el desarrollo personal, para atender todas las dimensiones del Ser y todos los niveles de consciencia.
En función de la plenitud humana, del estado de felicidad personal, la vibración de una frecuencia más elevada, entre otras.
Por esto, ahora desde la pandemia y más sistemáticamente desde mi jubilación, estoy escribiendo un libro con mi propuesta educativa que supone toda una verdadera revolución del sistema y concepciones básicas en las que se sustenta.
Propongo una transformación medular en el paradigma educativo. Transformación de la Formación Docente para renovar las prácticas de enseñanza basada en un nuevo paradigma del Ser Humano y del concepto educación. Propongo una educación horizontal y consciente, sostenida en actividades desafiantes, divertidas, lúdicas y experienciales.
Una educación basada en valores, para el despertar de la consciencia, el desarrollo personal, evolución cultural y la transformación social.
Para todo lo cual propongo una transformación del sistema educativo actual; revisar los qué y los cómo y desmantelar lo que ya no sirve. Modificando años de estudio, niveles, gradualidad por edad, evaluaciones, prácticas áulicas y de enseñanza, diseños y cajas curriculares, etc.
Trascender el mero mundo de los sentidos y de la percepción. Entrar en el mundo de lo sutil, lo invisible a los ojos, la intuición, el campo de las infinitas posibilidades del que nos habla la física cuántica.
Dar el salto cuántico de adentro hacia afuera.
Una Re- evolución educativa cuyo eje es la unidad del sentir con el pensar. Pensar con el corazón y sentir con la mente. Aplicar la totalidad de nuestra mente integrada, utilizar hemisferio izquierdo y derecho, y el cerebro holográfico; desarrollar y aplicar la capacidad creativa, energía femenina, masculina y el neutrino; salir de la bipolaridad y entrar en la cosmovisión y multiculturalidad.
Creando nuestros espacios curriculares para incluir actividades milenarias, sanadoras y expansivas, atendiendo así todas las facetas del Ser Humano.
Apoyo la especialización según dones, talentos, capacidades e intereses personales. Para ello pongo en el centro del quehacer educativo a la persona individual, considerado como único e irrepetible, con altas potencialidades. Al que es necesario guiar y acompañar, para su propio autoconocimiento, develar su verdadera identidad del ser en desmedro del personaje egoico. Con el fin de que en la plenitud de su Ser y la maestría humana contribuirá más y mejor a la comunidad.
El Ser siempre aplicará sus potencialidades a favor de la paz general, el bien común y la evolución de la raza.
Bueno, con estas pinceladas he tratado de darte una idea de la propuesta, de la crítica constructiva.
Acá abajo te comparto algunos videos, que siento que plasman o amplían y fundamentan lo que expreso teóricamente, de los tantos que he investigado, descubierto y con los que resueno, para que también vos los conozcas, y si te gustan los compartas y te sumes al cambio. Todos somos bienvenid@s y autoconvocad@s para la evolución aspirada.