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Seguramente ya has escuchado hablar de la tercera dimensión.
Quizás te has estado preguntando si vos estás en 3 o 5 D.
Con el objeto de aclararlo voy a especificar algunas de sus características.
Estar en 3 D es vibrar en frecuencias de queja, la crítica, el miedo, la competencia, la rivalidad, el sufrimiento, la victimización; violencia, agresión, enojos, vergüenza, envidias, enfermedades, mentiras, orgullo, fanfarronería, soberbia, egoísmo, etc.
Y la alimentación basado en una pirámide nutricional basada en el gluten y la industrialización de alimentos procesados y refinados que lleva al abuso de conservantes químicos, adictivos, contaminantes, pesticidas, etc. La cual nos solidifica, nos ancla al carbono y no nos permite conectar con nuestro Yo Soy. Esta es una grave sensación de des-integración de nuestra unidad esencial y a su vez, nos separa también de la divinidad y otros planos.
Es decir, alimentos de origen natural como el azúcar de la caña de azúcar o la harina del trigo, son expuestas a procesamientos y múltiples refinamientos para lograr el color blanco, brillante y "refinamiento" industrializado que es lo que le quita todos los nutrientes naturales y por otro lado le imprimen sustancias químicas y artificiales nocivos para nuestro organismo.
Es decir, la 3D es un programa, como un "software computacional", basado en esas directrices que son creencias y hábitos limitantes.
Decimos "limitantes" porque limitan, coartan la expansión, no te dejan evolucionar sino más bien involucionar o estancarte, etc.
Entre la Matrix y los sistemas imperantes crean automatismos y separación, individualismos, perversiones, contaminaciones, depredaciones, abusos, etc.
Son paquetes de distorsiones, debilidades, corrupciones, vicios, etc.
Este programa sigue aún sólo por inercia, ya que nuestro planeta ya lo ha dado de baja. La famosa "matrix" ya no existe. Por lo tanto sólo se siguen reproduciendo malos hábitos.
Por tanto tenemos que desapegarnos de costumbres y todo ponerlo en cuestión.
Hacernos el "nuevo hábito" de preguntarnos ¿para qué hago yo esto?
Por ejemplo: ¿Para qué como esto? ¿Cómo está compuesto? Leer la descripción de cada producto que consumimos. ¿Me da nutrientes? ¿es saludable? ¿lo necesito? ¿Me hace bien?
Muchas veces consumimos galletitas, golosinas, frituras, edulcorantes, bebidas colas, gaseosas, jugos artificiales, etc ..por costumbre.
Y ahora al tomar consciencia de lo que perjudica nuestras funciones orgánicas, como lentifica los procesos, o como contamina el organismo, o cómo promueve una adicción a seguir comiendo más de lo necesario, de las cantidades indicadas, etc.
En lugar de este tipo de alimentos te sugiero dejar de acudir a los sitios donde los compras (supermercados y kioscos) y reemplazarlos por alimentos naturales como frutas y verduras de huerto si es posible, y sino de verdulerias.
Comenzar a sembrar algunas verduras, hortalizas o mentas, perejil, albahacas, tomates que en macetas colgantes o zapallitos verdes y ancos que salen en cualquier suelo.
O tomar consciencia de creencias limitantes que como pensamiento cotidiano dice "no puedo" "no me alcanza", "no es para mi" y otras formas de pensamientos que se basan en carencias o desmerecimientos. Desechar hábitos sedentarios, consumismos, acumulativos, etc.
Ahora, comprendido de qué hablamos, si estás en el grupo de almas que están deseando de salir de esa vida, de una rutina que no suma; de acciones que "gastan y consumen" tu tiempo y despojan de la posibilidad de hacer un cambio y construir una buena vida.
Entonces, pasemos a hacer un Plan de acción para superar esas distorsiones.
Si estás dispuest@ a empezar a elegirte, liberarte y evolucionar, te invito a que primeramente hagas una lista de esas creencias y hábitos limitantes, por lo menos 8.
Luego, elijas algunos de ellos, por lo menos 3, y te diseñes un plan de superación. Por ejemplo si has observado que dedicas 3 horas a mirar TV y otras 3 hs al uso de redes sociales diariamente, puedes minimizar esa dedicación, por ejemplo a la mitad, y ese tiempo dedicar a conectar con tu corazón, con tu SENTIR, a lo que te gusta y hace bien, a desarrollar una pasión que tengas, a practicar un deporte u otra práctica física o artística, a informarte y mejorar tu nutrición, etc.
Es decir, hazte tiempo, suprime algunas rutinas para que puedas hacer otras más edificantes.
Practica y sostiene por tres semanas este hábito.
Si te fue bien, si es un sueño cumplido puedes incorporar otro par de hábitos a trabajar, sostenlo por otras tres semanas además de los anteriores, y así sucesivamente, podrás incorporar más buenas acciones.
Si no lo pudiste sostener, no hay problema, lo vuelves a intentar, esta vez renovando la cuenta desde el día uno.
Recuerda que el sólo haber tomado consciencia de ellos y estar dispuest@ intentar su modificación ya es un logro importante.
Suerte!!!.
Recuerda que puedes comunicarte conmigo para colaborarte en lo que pueda. Abrazo álmico.
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