Foto de Golnar Sabzpush
Foto de Golnar Sabzpush
Porque la psicología, al igual que el resto de disciplinas, ha estado dominada por el androcentrismo: la tendencia a considerar al hombre como protagonista de la historia y la civilización humanas, en detrimento de las mujeres, cuya importancia se rebaja o no se tiene en consideración.
Sumado a esto, la psicología clínica y/o sanitaria tradicionalmente se ha centrado en la idea de que las diferentes alteraciones responden siempre a una enfermedad mental, desestimando la importancia del contexto y de cómo éste influye en el desarrollo de las personas, y ha mantenido una mirada patologizante que ha marcado a las mujeres durante muchos años.
El sistema patriarcal en el que vivimos, a través de sus mandatos de género y de las desigualdades impuestas entre mujeres y hombres, ha propiciado muchos de los malestares que sufrimos las mujeres, limitando nuestra salud mental, emocional e incluso física.
La psicología con perspectiva feminista pone el foco en aquellos factores culturales que contribuyen a los malestares de las mujeres, fomentando una mirada crítica sobre los estereotipos de género, reconociendo y señalando la violencia que sufrimos. Este cambio de perspectiva promueve el proceso de emancipación de las mujeres, facilita nuestra autonomía e independencia, lo que conlleva beneficios en nuestra salud mental y emocional.
"Si la vida que te diseñan no es habitable, cámbiala."
Amelia Valcárcel