Durante la última década las narco-series se han convertido en uno de los contenidos de entretenimiento más consumidos en nuestro país. Estas narran las historias de los capos más conocidos del narcotráfico, desde sus inicios hasta convertirse en los reyes del tráfico de narcóticos.
En sus historias vemos a los protagonistas cometer diversos delitos como la venta de narcóticos, violaciones, ejecuciones, extorsiones y hasta actos de corrupción con miembros de los gobiernos. Pero todas estas acciones se buscan justificar en las historias de estos “Antihéroes”. Por esto mismo se les ha criticado a estas producciones el estar haciendo referencia a estos comportamientos y que se pueden tomar como una incitación a participar en estos. En nuestro país se le conoce a esto como “Apología del delito” y es una acción que está penada constitucionalmente, por lo mismo muchas personas se pregunta él porque no se han sancionado a estas series.
Debido a lo anterior y a que la mayoría de sus espectadores son personas muy jóvenes e influenciables, se cree que estas series pueden tener efectos negativos. Ya que estas series han logrado establecer una moda entre los jóvenes, quienes tienden a imitar el comportamiento de estos antihéroes, llegando a confundir la realidad con la ficción. En los casos más graves los jóvenes han llegado a unirse a algún grupo delictivo o cometer algún crimen influenciado por estas series.
Estas series han adquirido un gran nivel de popularidad y éxito a pesar de las historias que narran en cada una de sus temporadas. Por lo que la prohibición de estas no se daría por las grandes cantidades de ingresos que generan. Sin embargo, se debería de multar o regular la transmisión de estas en cadenas de TV abierta que son en donde varios jóvenes tienen un acercamiento a estas producciones, además de poner más atención a los mismos jóvenes para que no confundan la realidad con la ficción.