Venezuela es un país de contrastes. Lugar donde natura se multiplicó amorosamente en las voces del tiempo para amalgamar las huellas de un abigarrado mosaico humano que le suma a su proverbial riqueza natural una conjunción de imaginarios que se cruzan, se imbrican, se interpenetran y proyectan en un ciclo recurrente que constituye la noción de un nosotros poblado de memorias múltiples, ancestrales y profundas que van perpetuándose desde el sonido de los primeros llantos, hasta nuestro tiempo, reinventándose sin dejar de sujetarse a la raíz que los sustenta.
Coronando el Austro, como un sombrero septentrional que saluda afable, agitándose en la frescura del viento, al centro y al norte del continente, con su soporte firme en el Sur que la acuna, extiende sus brazos al mar Caribe, con la brújula apuntando al norte, va delineando sus fronteras territoriales con Colombia, con quien comparte historias, memorias y manifestaciones culturales comunes, por su cara Oeste; con el coloso Brasil, por el Sur, donde el imaginario parece desdibujarse en las fronteras idiomáticas pero gravita silencioso y vigilante en su ancestralidad y, por el Este, con Guyana, extendiéndose en 916.445 km². con sus islas e islotes, sin contar su zona en reclamación con el gobierno de la República Cooperativa de Guyana, por el territorio de la Guayana Esequiba y sumándole sus espacios marítimos, mar territorial, zona contigua, plataforma continental, zona económica exclusiva y su salida al mar atlántico.
Multietnicidad y pluriculturalidad recorren su torrente vital; mosaico polícromo donde se encuentran con el tiempo todas las presencias nutricias que le dieron fisonomía propia a sus haceres, siempre con la prodigalidad que la naturaleza le otorga y con la vena creativa que sus hombres y mujeres le han aportado para hacerla noble e indoblegable.
Más allá de la manida e inveterada versión que da cuenta del nacimiento del país a partir de tres componentes humanos: Español, africano y aborigen americano, ya aposentada en este territorio antes del desembarco del navegante del mar océano, en 1498, cabe decir que la nación venezolana no se simplifica en esa triada, a secas, pues, basta solamente observar someramente la población originaria, indígena, cuyas características antropofísicas y lingüísticas no vienen de un tronco común, así como los grupos humanos venidos del África Subsahariana, arrancados de sus memorias ancestrales desde diferentes etnias, naciones y territorios.
El caso de España no es distinto, pues, además de no venir de una misma porción geográfica, la migración que ocupó en oleadas esta “Tierra de gracia”, no vino sólo del viejo imperio español, sino desde otras latitudes de Europa, comenzando por quien encabeza la expedición inicial que es genovés o por quienes posteriormente administraron el monopolio comercial que vienen del país vasco, que aún lucha ante la historia por la defensa de su territorialidad espiritual para independizarse de la corona española. Decimos que no es tan sencillo como para despacharlo con una afirmación llana, no sólo por la multiplicidad de etnias e imaginarios de los nativos y los esclavizados, o por las particularidades de cada región española o las diferentes nacionalidades del europeo en el momento de la conquista y colonización, más allá de sus brutales métodos y condenables consecuencias que aún duelen en la conciencia ancestral, sino porque en la conformación de la República también convergen otras nacionalidades.
Hoy día no podríamos entender a Turén (Estado Portuguesa) y Boconó (Estado Trujillo) sin la presencia de la colonia italiana o a La Colonia Tovar (Estado Aragua), sin la colonia alemana que la instituyó, por sólo nombrar tres casos. De igual modo no nos entenderíamos sin las migraciones e portugueses, árabes y chinos, que también forman parte de la conformación de la nación y siguen cruzándose en nuestros días para dar forma a esta mixtura que nos contiene.
La República Bolivariana de Venezuela, más allá de las divisiones político-territoriales, puede dividirse en regiones culturales (Musicales, gastronómicas, poéticas, danzarías, históricas…). Desde allí muestra una singular riqueza y colorido, de un inusitado atractivo permeado por el paisaje, el clima, el aire, las fragancias, los ríos, el suelo y ese rico cruce de almas fundiéndose en el tiempo para constituir este finamente pintado lienzo de perpetuidad que se alimenta de las voces de los pájaros y se traslada en sus alas hacia el infinito.
Así, podríamos agrupar las regiones culturales que consideramos, junto a algunas de las manifestaciones del ciclo festivo más resaltantes en cada una de ellas:
REGIÓN CAPITAL (Dtto. Capital, Miranda, Vargas):
· Joropo Central
· Velorios a la Cruz
· Parranda del Niño
· Entierro de la Sardina
· Parranda de San Pedro
· Diablos Danzantes de Corpus Christi
· Devoción a San Juan Bautista
· Fiestas de los Boleros
· Aguinaldos, Parrandas, Fulías, Décimas.
REGIÓN CENTRAL (Aragua, Carabobo, Cojedes):
· Joropo Coloniero
· Joropo Jorconiao
· Joropo Llanero
· Joropo Central
· Fandanguillo
· Velorios a la Cruz de Mayo
· Pastores del Niño Jesús
· Devoción a San Juan Bautista
· Diablos Danzantes de Corpus Christi
· Jokili Verin
· Toro de Colores
· El Gorila de San Mateo
· Parrandas de Navidad
· Aguinaldos, Parrandas, Fulías, Décimas
REGIÓN ANDINA (Mérida, Táchira, Trujillo):
· Joropo Andino
· Pato Bombia’o
· Tres Tachirense
· Giros de San Benito
· Pastores del Niño Jesùs
· Vasallos de La Candelaria
· Robo, Búsqueda y Paradura del Niño
· Baile de los Enanos y la Muñeca de la Calenda
· Trabuqueros de San Benito
· Velorios a la Cruz de Mayo
· Indios Cospes de Tostòs
· Baile de Santo Domingo
· Locos y Locainas
· Chimbángueles
· Aguinaldos, Villancicos, Romances, Tonos, Décimas
REGIÓN ORIENTAL (Anzoátegui, Monagas, Nva. Esparta, Sucre):
· Joropo Oriental
· Diversiones
· Baile del Mono
· Velorios a la Cruz de Mayo
· Niño del Espuntón
· Tambores de Yaguaraparo
· Aguinaldos, Galerón, Polo, Punto, Gaita Oriental, Media Diana
REGIÓN LLANERA (Apure, Barinas, Guárico, Portuguesa):
· Joropo Llanero (Arpa, Bandola llanera y Bandola Central)
· Velorios a la Cruz de Mayo
· Velorios a los Santos y a las Vírgenes
· Cantos de Trabajo (Ordeño, Molienda)
· Diablos Danzantes de Corpus Christi
· Disfraces de la Paradura del Niño Jesús
· Guarañas y Maricelas
· Tambor Kimbángano
· Tambor Guaresnero
· Carrizos de San José de Guaribe
· El Paloteo
· Aguinaldos, Décimas
REGIÓN CENTRO OCCIDENTAL (Falcón, Lara, Yaracuy):
· Joropo Jorconiao
· Polka y Fandanguillo
· Tamunangue
· Golpe Larense
· Velorios a la Cruz de Mayo
· Velorios a la Cruz Aparecida
· Velorios a las Ànimas
· Velorio a los Santos y a las Virgenes
· Baile de Cintas
· Cantos de Lavanderas
· Parranda de San Juan Bautista
· Parrandas de Navidad
· Devoción a San Antonio de Padua
· Tambor Coriano, Veleño y Cumarebero
· Zaragozas (Santos Inocentes)
· Locos de La Vela
· Baile de Las Turas
· San Isidro Labrador
· Niño de los Cachitos
· Romerías del Niño Jesús
· Aguinaldos
REGIÓN GUAYANA (Amazonas, Bolívar, Delta Amacuro):
· Joropo Guayanés
· Calipso
· El Paloteo
· Warime
· Jabisanuka
· Parranda Deltana
· Aguinaldos, parrandas, merengues, valses…
REGIÓN ZULIANA:
· Yonna
· Tambó Largo
· Gaita de Furro
· Gaita Perijanera
· Gaita de Tambora
· Gaita a Santa Lucía
· Danza de Lagunillas
· Chimbángueles de San Benito
· Valses, Danzas, Contradanzas, Bambucos, Décimas.
Omitimos -Ex profeso- las manifestaciones del ciclo productivo para incluirlas en la sección correspondiente a la artesanía, sin dejar de decir que, este país es una cantera de producción artesanal donde se atesoran memorias, símbolos y razones de sentido que se integran a la dimensión afectiva que constituye la identidad cultural de los nacidos en esta tierra. Tierra de fe, de alegría, de colorido, de rostros múltiples dentro de su unicidad; diversa en su diversidad, sencilla y compleja, sensible y profunda en la que gravita la presencia tutelar del ancestro junto a la creatividad y al ritmo del tiempo en que se vive, de cara a un espacio infinito e inacabado donde se reafirman las particularidades de su cultura de tradición oral y su inconmensurable valor de trascendencia.