Aquí es donde mi amor por la naturaleza, la fotografía y, por supuesto, Warcraft se unen.
Fue en junio de 2021 que comencé este hermoso viaje. Un día, navegando por internet, me encontré con capturas de pantalla de algunos videojuegos recientes. Lo que me cautivó no fueron los personajes, sino los entornos: paisajes naturales con atmósferas mágicas que parecían sacados de un sueño.
A partir de ahí, fue un viaje sin parar: pasé de ver videojuegos a explorar ilustraciones de artistas de todo el mundo, y luego a fotografías reales de paisajes de todos los rincones del planeta. Una imagen llevaba a otra, y así sucesivamente hasta perder la cuenta. Nunca había prestado tanta atención al arte de los entornos y las ambientaciones en los videojuegos.
Inspirado, volví a abrir el Editor de Mundos, la herramienta de creación de mapas de Warcraft 3, como hacía de pequeño y pasaba horas diseñando mapas. Esta vez, con su versión actualizada: Reforged.
Desde entonces, me he sumergido en el diseño de niveles y terrenos. Consumí muchísimo arte, capturas de pantalla, diseño de mundos y observaciones de la vida real relacionadas con videojuegos: tipos de árboles, climas, vegetación, formas del terreno... todo lo cual ayuda a entrenar la vista para crear entornos más vívidos y creíbles.
Empecé adaptando fondos de juegos y, poco a poco, creé y personalicé mis propios recursos: árboles, rocas, plantas y modelos decorativos. Lo más difícil fue modelar desde cero. Todo esto era nuevo para mí, así que fue puro aprendizaje a base de prueba y error.
Así nacieron los primeros escenarios: Éxodo de la Horda, Elfo Nocturno de Fondo, No Muerto, Orco, Día de Pesca, Cabaña Iluminada por la Luna y muchos otros que compartiré con el tiempo, junto con sus procesos de creación.