Como lectores (o incluso escritores) nos identificamos con los protagonistas de los libros, los seguimos en sus acciones y, ciertamente, nos molesta que les ocurra algo malo.
Si el protagonista está colgando en el abismo y se queda sin fuerzas, si alguien entra por la ventana del dormitorio mientras duerme, si es la última oportunidad de conseguir un trabajo, todos estos casos causan momentos de... incertidumbre y ansiedad (muchísima en realidad).
En otras palabras, mientras mayor sea el peligro de determinada secuencia, mayor será el suspenso.
Consideramos estas escenas unas de las más complicadas para escribir o planificar, pues incluir esa chispa de suspenso es algo que se debe hacer ni mucho ni poco, porque vaya que algunas veces nuestros queridos lectores pueden ser quisquillosos.
Para crear una buena escena de suspenso, pensamos (en realidad, es lo más recomendable) que es necesario que transcurra cierto tiempo entre la aparición de cierta amenaza o peligro y después su resolución.
Como la misma palabra dice, es necesario que se "suspenda" el desenlace para que las emociones que alcancen a aparecer se hagan sentir a todo dar en la mente del lector.
(Sí, sabemos que es cruel).
Algunos puntos importantes que debes conocer y tener en cuenta son los siguientes, unos factores claves a la hora de escribir una escena de suspenso:
Fuera de la curiosidad normal que se acerca hacia lo que va a ocurrir más adelante en la historia, hay una expectativa adicional que tiene una mayor contenido emocional.
Según la RAE, la palabra suspenso significa: “Expectación impaciente o ansiosa por el desarrollo de una acción o suceso, especialmente en una película cinematográfica, una obra teatral o un relato”.
¿Cuándo y cómo se podría generar el suspenso?
Primero que nada, una historia, novela, cuento o como quieras llamarle, se compone de obstáculos que el protagonista debe superar para alcanzar sus propósitos, en otras palabras, tienen que existir conflictos entre nuestro(s) protangonista(s) y otros personajes o situaciones. Es aquí donde el suspenso aparecerá en ciertas escalas, cada vez que dichos personajes enfrenten dichos obstáculos y el lector quiera saber si logrará afrontarlos o no.
En otras palabras, para que exista el suspenso, es muy necesaria (de verdad, muy necesaria) la participación de los lectores. Tú, como autor, tienes que sugerir diferentes tipos de pistas sobre el posible y tan esperado desenlace del conflicto, ayudando a que el espectador pueda inferir o al menos suponer qué es lo que está a punto de ocurrir.
Gracias a esto, se podría decir que en casi cualquier (o todos, en realidad) libro de literatura, existe el suspenso por X o Y razón.
Aclarando que, cuando una historia, novela o cuento es catalogada como perteneciente al género "suspenso", es porque este será el género predominante.
Herramienta clave: El misterio.
Yo sé que lo sabías, y no, no está mal hacerlo.
Claro que el misterio y el suspenso se pueden combinar (sin abusar, claramente).
En el misterio, ni el lector ni tu protagonista (ya sea un detective de la ONU, un policía local o una persona común y corriente) saben quién o qué es el responsable de X situación que hayas querido utilizar, por lo tanto, esto motivará a los lectores a para que continúen el trayecto y averiguar junto al protagonista la identidad de esa persona o cosa.
Diciéndolo de otra manera, en casi todo suspenso hay algo de misterio, y viceversa (novedad). En el suspenso, hay en parte una curiosidad de origen intelectual por saber lo que ocurrirá, en cambio, en el misterio hay suspenso acerca de este si este se resolverá y qué consecuencias traerá consigo.
Ahora, la intriga (que mala que es, ¿a que sí?)
En estos casos, nuestros personajes revelan partes de un plan (para ejecutar algo maligno, por ejemplo) o se muestran acciones que no revelan del todo su significado, es decir, que los autores ocultan el propósito y/o las motivaciones de las acciones de algunas de las partes.
Es así como logran atrapar al lector, haciendo que su curiosidad incremente, y que se pregunten qué están planeando esos personajes, porqué lo están haciendo, con qué propósito, la razón.
Poniendo esto en práctica, este podría ser un corto ejemplo de suspenso:
–Víctor, tú te mantendrás vigilando la entrada de atrás mientras tomamos la mercancía –susurró Dereck –No dejes que nadie venga. Si fuera el caso, llévalos al garaje y les disparas. Los demás vamos a sacar la mercancía antes de que sea tarde. Únicamente estarán unos cuantos guardias.
Si te preguntaste de inmediato: ¿Cuál es el plan de esta gente?, ¿Cuál será su propósito?, ¿Quieren robar?, ¿Qué quieren robar?, ¿Por qué estarán haciendo tal cosa?
Entonces sí, este es un ejemplo de suspenso.
Ahora, vamos a combinar un poco de suspenso con misterio:
Andrew Smith caminó rápidamente por el muelle, cubriendo su cara con su gorra alerta a cualquier movimiento o presencia de extraños. No lo dejarían salir tan fácil, se había metido en un buen lío.
Aquí, hay intriga sobre las motivaciones e identidades de la gente que está buscando al pobre Andrew, y existe el suspenso por saber si lo atraparán y lastimarán o saldrá impune.
Créditos a las siguientes páginas:
https://cineseriesytecnicasdeguion.com/2022/09/14/como-escribir-una-buena-escena-de-suspense/
Imágenes: