Dulce y buen Señor mío
enséñame a ser humilde y bondadoso
a imitar tu ejemplo
a amarte con todo mi corazón
y a seguir el camino
que me ha de llevar junto a ti
Así sea
Señor:
Enséñame a ser generoso
a servirte como lo mereces
a dar sin medida
a combatir sin miedo a que me hieran
a trabajar sin descanso
y a no buscar más recompensa
que el saber que hago tu voluntad
Así sea
Señor:
Ayúdame a encontrar la fortaleza del viejo roble,
para que ningun triunfo me envanezca
La alegría de la naturaleza,
para que ninguna soledad me abata
La libertad del ave,
para elegir mi camino
Y la voluntad del caminante,
para seguir siempre adelante y servir
Así sea
Dame señor
Un corazón vigilante,
que ningun pensamiento vano aleje de ti
Un corazón noble,
que ningún afecto indigno rebaje
Un corazón recto,
que ninguna maldad desvie
Un corazón fuerte,
que ninguna pasión esclavice
Y un corazón generoso
para servir
Así sea
Señor tu que me diste la oportunidad de dirigir
Dame ahora alegría para trabajar
Seguridad para disponer
Humildad para servir
Y convierte en fortaleza mi debilidad
En madurez mi inexperiencia
En habilidad mi torpeza
Pues quiero realizar esta misión con tu ayuda generosa
Así sea
Señor, Tú que nos diste el don de la paternidad,
ayúdanos a comprender a nuestros hijos,
a guiarlos por el camino correcto de sus inquietudes,
a tener paciencia para corregir sus desvíos,
a respetar su persona,
para tener la satisfacción de hacer de ellos unos hombres a imagen y semejanza tuya.
Así sea.
Que las llamas se levanten hasta el cielo,
y con ellas el corazón de los mortales,
y que al crepitar de sus candentes brasas,
llenen al mundo de amor, luz y alegría,
y que el Señor bendiga esta noche,
a quienes se reúnen en torno a ella
Así sea
Señor:
Tu que das el agua a los campos,
la tierra a las plantas,
y el fruto a los hombres,
danos bendito este alimento,
para que vuelto fortaleza,
podamos servirte mejor
Así sea