Joan Solé. Noviembre 2023
Este mundo de la descentralización no deja de sorprenderme. Como mucha gente conoce, las NFTs son un mecanismo fabuloso para que los creadores de arte puedan vivir dignamente no solo con la venta inicial de su obra de arte sino recibiendo regalías cada vez que se comercie su obra. En fin, una vía de libertad respecto a intermediarios y que, además, lo relaciona directamente con su público y seguidores.
Pues bien, técnicamente y con solo tu billetera (wallet), puedes transferir la propiedad de una NFT y por ende (según el contrato de propiedad y derechos que relaciona la NFT con la obra digital) la propiedad de una obra digital a un tercero sin mediar regalías ni otros condicionantes y fuera de cualquier “marketplace”.
Esto que podría considerarse una felonía, un acto contra la voluntad del artista, yo lo contemplaría como un escalafón más dentro del mundo de libertad que proporcionan los sistemas descentralizados. En el mundo real, con obras físicas, esto también se puede hacer. Esta capacidad de transferencia simple me da libertad para hacer donaciones o regalos. Pero también para hacer transacciones en negro respecto al autor y respecto al fisco.
No creo que esto resquebraje ningún cimiento pues las ventajas de los sistemas descentralizados, aún y para los artistas, son sencillamente abrumadoras.
Por otra parte, cabría considerar:
(1) las cadenas de bloques no pueden esconder los cambios de propiedad (Si se puede, en cambio, esconder los pagos si estos no se hacen con tokens o criptomonedas, es decir, si no se hacen dentro de la misma cadena de bloques). Como en el mundo real, nada impide a un autor llevar a juicio a un poseedor de su obra digital que no la consiga según las condiciones establecidas en el contrato de propiedad y derechos de la NFT relacionada.
(2) El precio y valor de una obra digital la da un comercio transparente donde los precios son públicos (marketplaces). Puede que no salga tan a cuenta salirse del mercado legal.
¿Sois de los que pensáis que los contratos inteligentes son para una ejecución a rajatabla y sin excepciones o bien que siempre debe haber puertas de escape, resquicios para las realidades que no se ajustan al patrón de su desarrollo?