¿Quién era?

Filemón era un rico ciudadano de Colosas, que Pablo convirtió a la fe cristiana durante su permanencia en Éfeso. Onésimo, uno de sus esclavos, huyó de su casa, y para escapar a las severas sanciones que amenazaban a los esclavos fugitivos, buscó refugio en Roma. Allí se encontró con Pablo, ya anciano, que estaba prisionero en la capital del Imperio. Después de bautizarlo, éste lo devolvió a su dueño con una breve Carta de recomendación, que es un modelo de sencillez y delicadeza.