Los Cuentos de los Guardianes Galácticos

En un lugar muy, muy lejano, en la galaxia más brillante y colorida que puedas imaginar, vivía una familia muy especial: la Familia Galáctica. No eran una familia común, ¡eran los protectores de la alegría y el juego limpio en todo el universo!

Un día, mientras miraban a través de su gran telescopio de estrellas, vieron un pequeño planeta azul llamado Tierra. Vieron a miles de niños y niñas corriendo, saltando y jugando al baloncesto. Sus risas brillaban tanto que llegaban hasta su galaxia. Pero también vieron que, a veces, algunos niños se sentían tristes, excluidos, o se olvidaban de lo más importante: jugar con el corazón.

"¡Debemos ir!", dijo Papá Galáctáctico con su voz serena y fuerte. "Esos niños necesitan a los Guardianes de los Pilares".

Y así, subieron a su nave espacial, que parecía un cometa con cola de arcoíris, y viajaron por el espacio hasta llegar a la Tierra, cada uno con una misión muy especial.