Coctelería
Bartender Instructor - Pablo Rojas Lucca.
Bartender Instructor - Pablo Rojas Lucca.
Un Brindis por el Libertador y su Legado Gastronómico
Agosto llegó y, con él, una fecha que resuena profundamente en el corazón de los argentinos y toda Latinoamérica, el 17 de agosto, conmemoramos el paso a la inmortalidad del General José de San Martín, en recuerdo de su fallecimiento en 1850.
Este día se dedica a honrar la figura del Libertador, considerándolo uno de los Padres de la Patria y pieza clave en la independencia de Argentina, Chile y Perú.
En esta edición y mi primera participación en esta revista, es menester casi obligatorio rendirle homenaje a este prócer que, como bien se sabe, tenía una particular relación con la gastronomía. Si bien era un consumidor modesto y austero, poseía un excelente conocimiento y afición por los vinos, las comidas reconstituyentes y el café.
San Martín - Un Precursor de la Comida Práctica
Su vínculo con la comida lo posiciona incluso como un precursor de la “comida instantánea".
Para su épica campaña del cruce de los Andes, logró desarrollar junto a sus cocineros un alimento nutritivo al que solo era necesario agregarle agua caliente, un verdadero ingenio para la logística militar de la época.
Y aunque era un ávido consumidor de café, prefería beberlo con mate y bombilla para no desairar a sus tropas, mostrando siempre su cercanía y respeto por sus subalternos.
Un Paladar Refinado y un Defensor del Vino Argentino
El General era un gran conocedor de vinos, y se deleitaba haciendo comparaciones entre los diferentes vinos europeos, particularmente los de España. Podía nombrar uno a uno, describiendo sus diferencias, lugares de producción y calidad de los terrenos donde se cultivaban las viñas.
Mantenía conversaciones enriquecedoras sobre el tema, especialmente cuando había algún vecino de Mendoza o San Juan, con el objetivo de nutrirlos de conocimientos, dada la incipiente pero prometedora producción vitivinícola de estas provincias.
Existe una célebre anécdota que cuenta cómo, en una ocasión, cambió las etiquetas de vinos españoles y argentinos para engañar a sus oficiales y demostrar que el vino de su tierra podía ser de mejor calidad, destacando así su excelencia y desafiando prejuicios sobre los productos nacionales.
Para el General, el vino, especialmente el mendocino, era un alimento esencial para sus tropas, proporcionándoles energía vital durante la campaña libertadora. No solo lo consumía, sino que también lo utilizaba para celebrar victorias y motivar a sus hombres, fomentando el orgullo nacional.
Pablo Javier Rojas Lucca - Bartender e Instructor de Coctelería.
Espero mi columna haya sido de su agrado y los cócteles que vayamos preparando logren trasmitir la pasión que que quiero comunicar, les dejo un gran abrazo.
Los espero en la próxima edición.