Narraba el viejo marino su corta pero emocionante historia con un tono patético que si bien no convenia al ambiente
La calle herbosa , de pocas casas y covachas, y de solares vacios, no era casi como un entrante de la sabana.
En el monte Tungurahua , de hermosa figura conica y de cumbre siempre blanca , parece haber sido arrojado por la mano de Dios sobre a cadena oriental de los Andes
Mi madre me pidió que la acompañara a vender la casa.Había llegado a Barranquilla esa mañana desde el pueblo distante donde vivía la familia y no tenía la menor idea cómo encontrarme.
El brujo Bulo Bulo arriba quebró las tinieblas con su arpegio cascado .
Se fue erguido. Viene encorvado. Con un orgullo casi risueño extendió la mano blanca y áspera de hostias consagradas
Llegamos a ese galpón con la noche colándose por faltas y las mangas, salpicando babas que brillaban en medio de un entusiasmo incontenible.
Me distraigo en la agitación de las copas de unos árboles lejanos, deben ser de algún pulmón de manzana,
Aquella mañana de agosto, clara y llena de sol, el doctor Jacinto Ramírez habíase puesto a trabajar en su escritorio antes de la hora acostumbrada.