Esta asignatura me permitió mirar con otros ojos lo que significa estar al frente de estudiantes reales, desempeñando este gran papel que es ser maestra. Me di cuenta de que ser docente no es solo aplicar lo que está en una planificación y hacer actividades en el aula, sino también saber improvisar, tener humor, carisma, paciencia, entender cuándo es momento de avanzar y pasar a otro contenido y cuándo es mejor quedarse un poco más en uno hasta que se comprenda.
No me siento una experta ni creo que ya esté "lista", pero sí me siento más despierta. Me llevo muchas preguntas , pero también muchas respuestas, ahora sé qué cosas me cuestan, qué cosas me salen naturales y en qué quiero seguir trabajando. Esta experiencia me sacó de la teoría y me llevó a conectar con la realidad, con lo inesperado, con lo humano del aula. Y aunque todavía me queda mucho por aprender, siento que estoy empezando a encontrarme, a ver el tipo de maestra que me quiero convertir en el futuro y ver los errores que definitivamente no quiero cometer.