2. Experiencias en el salón de clase con el docente tutor:
Unidad 1:
En esta unidad comprendí que planificar no es solo seguir una estructura, sino anticipar experiencias significativas de aprendizaje. Me marcó especialmente la importancia de los componentes del proceso enseñanza-aprendizaje y cómo las estrategias de planificación deben ser coherentes con los objetivos y el contexto del aula y de los tipos de aprendizajes de los estudiantes. Aprendí a diseñar una unidad didáctica algo que anteriormente no tenía ni idea de cómo se hacía al igual que las secuencias didácticas, estas si las había hecho anteriormente, pero las hacía de forma incorrecta. En esta unidad pude aprender esto y aunque aún me falta mucho por aprender en cuanto a planificar, me siento feliz de que sé mucho más de lo que sabía al inicio de la asignatura.
Unidad 2:
Aquí descubrí que una buena planificación pierde sentido si no sé gestionar el aula. La gestión pedagógica me abrió los ojos sobre la necesidad de mantener un equilibrio entre disciplina y cercanía con los estudiantes. Las intervenciones poco invasivas fueron una de las técnicas que aprendí acá, porque me ayudan a mantener el orden sin apagar la motivación de los estudiantes. Son técnicas que quizás uno utilizaba sin ni siquiera saber que lo era, yo nunca había escuchado esta técnica y me llamó mucho la atención y desde que la conocí la uso en mis prácticas.
Unidad 3:
En esta unidad pude aterrizar lo aprendido. Comprendí la importancia de desarrollar el proceso de clases con fluidez, conectando con los estudiantes en tiempo real. Al final del curso yo tuve que desarrollar una clase y con las correcciones de mi maestra aprendí bastante acerca de cómo desarrollar una buena clase, nunca nadie se había literalmente sentado a retroalimentar mi proceso y decirme punto por punto lo que debo mejorar y definitivamente eso me motivó a seguir creciendo en mi formación como futura maestra.
Durante este trayecto he comenzado a construir mi identidad como futura docente, paso a paso. Aunque todavía no me siento completamente preparada para enfrentar todos los desafíos del aula, reconozco que he avanzado en mi forma de pensar y de mirar la educación. Ya no observo de forma pasiva, ahora me siento partícipe de cada proceso, cuestiono lo que veo y trato de conectar los contenidos con la realidad de los estudiantes, busco siempre mejorar mis prácticas y realizar actividades llamativas en el aula.
Dificultades en el proceso de aprendizaje
Uno de mis mayores retos fue dominar el diseño de instrumentos de evaluación, ya que al principio me costaba traducir los objetivos en indicadores medibles. También enfrenté cierta inseguridad al gestionar dinámicas y actividades en el aula con mis compañeros, temiendo equivocarme o no estar a la altura. A veces sentía que todo era demasiado nuevo y que mis ideas no eran suficientes o no se ajustaban a lo esperado. Sin embargo, empecé a comprender que equivocarse también es parte del proceso, y que reconocer mis dudas me permite crecer con más honestidad y humildad. Aprender a enseñar, para mí, ha sido también aprender a ser paciente conmigo misma.
Mi actitud ha sido abierta, proactiva y comprometida. Asistí con disposición a cada encuentro, participando activamente y asumiendo cada reto como parte de mi formación. Mantuve siempre el respeto, la curiosidad y el deseo de aprender no solo de la docente, sino también de mis compañeros. Pienso que he sido una estudiante consciente de su proceso y dispuesta a mejorar constantemente.
Me he dado cuenta de que aún necesito trabajar en cómo organizar mejor mis ideas al momento de planificar. A veces sé lo que quiero lograr con mis estudiantes, pero me cuesta traducirlo en actividades concretas y bien estructuradas. También quiero seguir aprendiendo sobre cómo manejar diferentes tipos de grupos, porque no todos son iguales.