En declaraciones a Billboard, el artista confesó que apostó grandes sumas durante el enfrentamiento decisivo del Game 7 entre losToronto Maple Leafs y los Florida Panthers, en la primera fase de los playoffs de la NHL. Drake habría apostado más de 1 millón de dólares, incluyendo 1,25 M$ en total, solo para llevarse una severa derrota al presenciar la derrota de su equipo 6‑1 .
Distinguido por sus apuestas igualmente ambiciosas en otros eventos, Drake se ha visto envuelto en una racha de pérdidas que elevan la mirada pública sobre su supuesta "maldición". Ejemplos recientes incluyen los 500 000 $ que perdió en una apuesta por los Edmonton Oilers en la Stanley Cup (mundodeportivo.com), y un monto similar respaldando a los Dallas Mavericks en las finales de la NBA, sin éxito.
Aunque no es la primera vez que publica sus apuestas –a menudo apoyando equipos favoritos de su ciudad natal, Toronto–, esta exposición recurrente ha reavivado el fenómeno mediático conocido como la "maldición de Drake". Tras la derrota de los Leafs, el rapero atribuyó con humor el revés a la presencia de Justin Bieber en el estadio, calificándolo como la "maldición de Bieber" .
Este patrón de apuestas —que oscila entre batacazos financieros y ocasionales ganancias, como las victorias en Super Bowls y luchas de UFC— ha marcado profundamente su protagonismo mediático. En 2024, obtuvo ganancias notables con el triunfo de los Kansas City Chiefs en el Super Bowl y eventos de UFC, mientras que acumuló pérdidas en peleas como Tyson Fury versus Oleksandr Usyk (565 000 $) o en apuestas por fútbol europeo y F1 .
Las revelaciones sobre su apuesta millonaria en marzo, donde habría ganado hasta 40 M$ en una velada de Stake en Dave & Buster’s, solo aumentan la fascinación –y la polémica– alrededor de su vínculo con el juego .
Mientras Drake continúa combinando su carrera musical con apuestas de alto riesgo, la pregunta resulta inevitable: ¿es una estrategia de marketing cuidadosamente calculada, o el síntoma de una adicción encubierta? El empuje publicitario que rodea su rol de embajador de Stake sugiere un modelo lucrativo para ambas partes, aunque también reaviva el debate sobre la responsabilidad de las figuras públicas al promover el juego entre audiencias jóvenes .
Con cada publicación de un boleto de apuesta en sus redes, Drake ofrece un espectáculo masivo que trasciende la música, y que plantea inquietantes preguntas sobre los límites entre el entretenimiento, la publicidad y la adicción.