Equilibrio
Conceptos y parámetros del equilibrio:
Se conoce como equilibrio a la situación en la que se encuentra un cuerpo cuando, pese a tener poca base de sustentación, logra mantenerse sin caerse. Por ejemplo: “No puedo creer cómo la botella quedó en equilibrio y no se cayó pese a estar apoyada en una mesa tan endeble”, “Pedro caminaba por la cornisa, perdió el equilibrio y cayó al vacío”.
En este sentido, tenemos que subrayar que existe una profesión artística que gira precisamente en torno a aquel. Nos estamos refiriendo al equilibrista, que es un artista del mundo del circo que se dedica a realizar ejercicios de gran complejidad en materia de equilibrio sobre un alambre que se coloca a varios metros de altura.
Dos pesos que son iguales y se contrarrestan o dos cuerpos en contrapeso también se encuentran en equilibrio: “Por favor, trata de llevar los bolsos hacia el otro lado del bote para distribuir el peso y favorecer el equilibrio”, “Tengo que colocar unas piedras sobre el lado izquierdo de la maqueta para que las cosas queden en equilibrio”.
En la realización de las actividades físicas, en general, y de las habilidades motrices el equilibrio juega un papel fundamental a la hora del control corporal y su posterior control del movimiento. Por tanto podemos afirmar que el equilibrio es condición de nuestros movimientos y nuestras acciones. Gracias al hecho de que somos capaces de mantener nuestro cuerpo en equilibrio, podemos liberar para la acción partes del cuerpo que de otra manera se verían continuamente comprometidas en el mantenimiento de una postura estable.
Teniendo en cuenta los aspectos tratados en el párrafo anterior podemos definir el equilibrio como “La capacidad que nos permite controlar el cuerpo en el espacio”. También podemos definirlo como:
“La habilidad de mantener el cuerpo en posición erguida, gracias a los movimientos compensatorios que implican la motricidad global y fina, que se da cuando el individuo está quieto (equilibrio estático) o en movimiento, “desplazandose” (equilibrio dinámico)” (Mosston, 1993).
“El ajuste del control del cuerpo con respecto a la fuerza de gravedad” (Lawther, 1978).
Finalizamos con la definición de Blázquez y Ortega (1984) desde una dimensión pedagógica. A la definición clásica de equilibrio: “capacidad de mantener el centro de gravedad dentro de la base de sustentación del cuerpo” los autores amplían: descubrir todas la posibilidades de equilibrio, buscar los límites de éste, explorar los factores que le aumentan o disminuyen, es tan importante como el mantener correctamente una situación de equilibrio (p. 98).
El estudio del equilibrio se puede abordar desde los diferentes parámetros que inciden en él. Estos parámetros serán: el fisiológico, el biomecánico, el biológico y el psicológico (Hernández, 1993).
El equilibrio desde el parámetro fisiológico: el sistema vestibular
Fisiológicamente, el sentido del equilibrio se ubica en el sistema vestibular, situado en el laberinto óseo del hueso temporal (propioceptivo). El aparato vestibular humano posee tres funciones principales.
1. Es el órgano primario del equilibrio, jugando un papel dominante en las sensaciones subjetivas de movimiento y de orientación espacial.
2. La información vestibular es empleada para los ajustes de la actividad muscular necesarios para el mantenimiento de la postura corporal y para la evitación de caídas.
3. La influencia vestibular sobre los movimientos oculares estabiliza la posición de los ojos durante los movimientos de la cabeza, reduciendo así el desplazamiento de la imagen de un objeto que ha sido fijado por la retina.
El ser humano posee también el reflejo miotático (reflejo de estiramiento o de tensión). Este reflejo provoca un aumento de la tensión en los músculos extensores que evitan la caída del cuerpo. Se trata por tanto de un reflejo posicional por facilitar una ligera tensión y el reajuste dentro de un equilibrio estático. Favorece el control del equilibrio ya que ayuda a conservar el centro de gravedad dentro de los límites de la base de apoyo.
El equilibrio desde el parámetro biomecánico: la gravedad
Desde el punto de vista biomecánico, la gravedad representa el factor fundamental del equilibrio en el ser humano y todo el equilibrio del cuerpo se organiza en función de esta gravedad. El cuerpo humano se asimila a un conjunto de palancas móviles y está sometido permanentemente a la fuerza de la gravedad. El peso del cuerpo es el resultado de la atracción que la tierra determina sobre él.
En todo tipo de actividad, sea estacionaria o en movimiento, el equilibrio es un factor fundamental. Algunas veces una determinada actividad exige estabilidad y otras veces inestabilidad pero un cuerpo está en equilibrio cuando su centro de gravedad está sobre la base de sustentación. Si la línea de gravedad pasa fuera de la base de sustentación el cuerpo estará en situación de inestabilidad,no volviendo a estar estable hasta que de nuevo la proyección del centro de gravedad pase por la base de sustentación.
Existen tres tipos de equilibrio en cualquier cuerpo: equilibrio inestable, equilibrio estable y equilibrio permanente.
Un sujeto está en equilibrio estable cuando la energía potencial para mantenerlo está al mínimo (sujeto reclinado sobre una superficie plana). Cuanto mayor sea la base de sustentación, mayor será la fuerza necesaria para desplazar la línea de gravedad fuera de la base.
Un sujeto está en equilibrio inestable cuando su energía potencial está al máximo y su base de soporte es pequeña, de tal modo que la fuerza necesaria para desplazar la línea de gravedad fuera de esta base, es muy pequeña.
Cuando la energía potencial es constante diremos que el equilibrio es indiferente.
El equilibrio desde el parámetro biológico: órganos que se activan:
El equilibrio en el ser humano tiene un soporte biológico que viene determinado por todas las sensibilidades u órganos reactivos que se activan; estos órganos tienen más o menos importancia en la medida que las exigencias de la organización motriz del equilibrio así lo determinen.
El control del equilibrio depende del funcionamiento de los receptores que dan una indicación sobre la posición del cuerpo (canales semicirculares, utrículo y sáculo para el oído; receptores cutáneos y musculares para la planta de los pies), centros de tratamiento de esta información (cerebelo esencialmente) y circuitos neuromusculares (reflejos miotáticos en particular). Además de estos órganos, intervienen en el equilibrio otros como la visión, la audición y las sensaciones propioceptivas y exteroceptivas.
El equilibrio desde el parámetro psicológico: conducta perceptivo-motriz
La psicología se aproxima a todas los fenómenos humanos con la perspectiva de describir y analizar cómo se construye en cada organismo las múltiples formas de adaptación al medio. Se enmarcan en tres grandes finalidades (Roca, 1992, citado por Hernández, 1993):
- La adaptación psicobiológica que incluye los condicionamientos que dan cuenta de las regulaciones ontogenéticas de la vida.
- La adaptación psicosocial que da cuenta del aprendizaje del lenguaje y del entendimiento en general con los demás individuos.
- La adaptación psicofísica que describe la adaptación al medio físico-química y que se determina con el término de percepción o conducta perceptivo-motriz.
Es en esta última finalidad adaptativa en la que se ubica el equilibrio, dado que se trata de describir cómo se aprende la organización motriz del equilibrio, como ajuste a la situación de movimiento y gravedad en la vida de cada individuo particular.
Clasificación:
En Educación Física, y a nivel didáctico, generalmente se habla de dos tipos de equilibrio: el equilibrio estático y el equilibrio dinámico.
Equilibrio estático: la habilidad o facultad del individuo para mantener el cuerpo en posición estable sin que se produzca desplazamiento del cuerpo. Por tanto lo podemos considerar como la habilidad o facultad del individuo para mantener el cuerpo en posición erguida sin desplazarse. Dentro de este tipo de equilibrio, podemos considerar al equilibrio postural, en el cual el sujeto trata de mantener su postura gracias a los reflejos de enderezamiento, laberínticos, ópticos, táctiles... En todos ellos, el aumento del tono de sostén de los flexores y extensores permitirá que el cuerpo mantenga su equilibrio contra la acción de la gravedad. El sistema muscular actúa reponiendo la posición de manera que no se produce manifestación externa del movimiento.
Equilibrio dinámico: la habilidad para mantener la postura deseada pese a los cambios constantes de posición. Difiere del equilibrio estático en el sentido de que la situación se modifica constantemente y existe muy pocas o ninguna ocasión en las que se cumplan las condiciones de equilibrio estático expuestas anteriormente.
Factores que afectan el equilibrio
El ser humano está sometido permanentemente a procesos de equilibración; incluso en la posición de pie sin desplazamiento, existe una oscilación continua que se traduce en una situación dinámica con permanentes ajustes y re-ajustes de la posición destinados a mantener el equilibrio.
La mecánica de estos procesos de equilibración se puede sintetizar de la siguiente forma:
El primer fenómeno del proceso es un desequilibrio recibido y transmitido al sistema nervioso central.
El sistema nervioso central elabora y desencadena una gama de reacciones de equilibración o reequilibración que permiten restablecer el estado de equilibrio primitivo.
Desde el punto de vista de la actividad física nos interesan de este proceso, dos aspectos para su desarrollo:
Por un lado los propios factores perceptivo – motores en la captación del desequilibrio y en el establecimiento del equilibrio (vías receptoras: exteroceptores y propioceptores).
Establecimiento de los esquemas de equilibración corporal: acción muscular precisa, acción de control postural (estático y dinámico).
Teniendo en cuenta lo anterior, los mecanismos que afectan al equilibrio o factores de desequilibración pueden ser externos (provenientes del medio) al sujeto o internos (originados en él mismo) o ambos a la vez.
1. La amplitud de la base de sustentación. El equilibrio disminuye o aumenta conforme la base de sustentación se reduce o incrementa.
2. La altura del centro de gravedad. Cuanto más cerca se encuentre de la base más estable será su posición.
3. la línea de gravedad. A medida que una parte del cuerpo se aleja o acerca a la línea de gravedad, su centro de gravedad se moverá en dicha dirección (La línea de gravedad es La línea que une el CG de un cuerpo con el centro de la tierra).
4. Una base estable. El equilibrio será más fácil mantener en una superficie estable que móvil, por los ajustes constantes que hay que hacer en el mantenimiento de la postura.
5. La altura del apoyo. Cuanto más se eleva del suelo la superficie de apoyo, surge un cierto temor, que distorsiona el mecanismo de información, con lo que se compromete el mecanismo de equilibración.
6. Recepción de móviles. La acción de recepcionar o atrapar un móvil puede crear situaciones de desequilibrio.
7. Impactos en la superficie del cuerpo. Impactos en el cuerpo de objetos móviles o de otros compañeros.
8. etc.
Magnitud del peso corporal. A un sujeto pesado habrá que aplicarle una fuerza superior que a uno liviano para desequilibrarlo.
La fuerza. Un grado de fuerza elevado permitirá una aplicación mejor de acciones en el mantenimiento de la postura.
El funcionamiento y participación de los perceptores. Las lesiones en el oído, la vista u otros receptores o la ejecución del movimiento sin la participación de alguno de ellos dificultarán el equilibrio.
Factores psicológicos. El estado emocional del individuo: sensaciones de inseguridad, miedo, ansiedad, confianza en uno mismo, aucontrol, etc.
Además debemos tener en cuenta que las experiencias de aprendizaje y la práctica. El aprendizaje de acciones motrices y su posterior automatización permite eliminar acciones indeseables y realizar movimientos más complejos al liberar la atención de aquellos movimientos automatizados.
Tipos de coordinación
La coordinación viso-manual hace referencia a la capacidad que tenemos de ejecutar, dominar, realizar movimientos, en los que intervienen los ojos y las manos.
La coordinación viso-manual se desarrolla en aquellas actividades que trabajan con algún tipo de elementos para fortalecer y afianzar el dominio de manos de manera coordinada y dinámica donde juega un papel importante la visión, ya que esta nos garantiza si el gesto que estamos realizando es coordinado.
Durante el primer trimestre, los estudiantes de grado quinto desarrollaron diferentes actividades que desarrollan y fortalecen esta destreza. Juegos con pelotas y palos de escoba, nos permitieron enseñar y entrenar dicha habilidad.
Tareas cómo conducir, cocinar, lanzar, atrapar, pintar etc. Son algunas de las actividades actuales y futuras, que se verán beneficiadas con este tipo de destrezas.
Esperamos que haya sido un espacio de aprendizaje y movimiento, pero en especial, de entretenimiento y distracción
Existen varias clasificaciones para hablar sobre los tipos de coordinación que existen. Pero, en general, se pueden resumir de la siguiente manera.
Coordinación dinámica-general. Constituye la capacidad básica de mover diversas partes del cuerpo de forma eficiente sin que unas afecten a otras como, por ejemplo, caminar o correr.
Coordinación segmentada. Este tipo de coordinación se basa en aumentar la destreza sobre algunas partes del cuerpo (segmentos), como pueden ser las actividades que requieren puntería (golpear una pelota con el pie o la cabeza).
Coordinación espacial. Se produce en aquellas circunstancias en las que los movimientos deben adaptarse a un espacio o a una trayectoria.
Coordinación intermuscular. Este tipo de coordinación guarda relación con la activación o reacción de la musculatura en el momento de realizar un movimiento determinado como, por ejemplo, saltar.
Coordinación intramuscular. Es la capacidad física que presentan los músculos al contraerse para provocar movimientos como, por ejemplo, golpear el suelo con los pies.
Técnicas y ejercicios para mejorar la coordinación
Habilidades como el equilibrio, la orientación o la reacción a estímulos externos dependen directamente de la capacidad de coordinación, por lo que resulta fundamental saber cómo mejorarla.
En este sentido, el entrenamiento de la coordinación solo se puede lograr realizando determinados pasos y ejercicios como los que señalamos a continuación:
1. Ejercicios de equilibrio:
Los ejercicios de equilibrio ayudan a mejorar la capacidad que tiene una persona para distribuir uniformemente su peso. Además, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos de edad avanzada (65 años o más) realicen actividades destinadas a reforzar el equilibrio y la coordinación, así como el fortalecimiento de los músculos, para ayudar a prevenir tropiezos y caídas. Por ejemplo, puedes probar a quedarte en un pie durante 20 a 30 segundos a la vez, y después cambiar al otro pie. También puedes practicar caminando en línea recta, colocando un pie delante del otro con cada paso.
Son otra de las técnicas que puedes seguir para mejorar tu coordinación. Gracias a la rapidez de los rebotes, podrás estimular tus reflejos y complementar tu entrenamiento de psicomotricidad. Por ejemplo, puedes hacer sentadillas lanzando una pelota al aire y atraparla al vuelo a la subida. Asimismo, existen una gran cantidad de deportes que ayudan a mejorar la coordinación, la agilidad y la capacidad de reacción, como es el caso de los deportes con raqueta.
Saltar la cuerda ayuda a mejorar la resistencia, la velocidad y la coordinación. Además, permite trabajar el tren superior y el inferior, potenciando la fuerza de piernas, brazos y abdomen.
4. Entrenamiento de fuerza
Los ejercicios de fuerza pueden influir de manera determinante en la coordinación y los sentidos propioceptivos, especialmente aquellos enfocados a fortalecer las rodillas y los hombros. Al desarrollar fuerza los músculos, es posible construir una base más fuerte para mejorar la conciencia corporal y las capacidades físicas de cada persona.
5. Practicar frente al espejo
Otra de las técnicas que pueden ayudar a entrenar y mejorar la coordinación es practicar diferentes ejercicios frente al espejo. Por ejemplo, puedes probar a levantar el brazo izquierdo y mover hacia un lado la pierna derecha, y después, repetir los movimientos en el lado contrario.
Coordinación Viso-manual
La coordinación viso-manual es una parte de la motricidad fina que está relacionada específicamente con la coordinación ojo-mano. Los elementos que intervienen directamente son: la mano, la muñeca, el antebrazo, el brazo y el movimiento de los ojos. Es muy importante tener en cuenta la madurez del niño, antes de exigir agilidad y ductilidad de la muñeca y la mano en un espacio reducido, como una hoja de papel; es necesario que pueda trabajar y dominar este gesto más ampliamente en el suelo, pizarra y con elementos de poca precisión.
Para lograr una coordinación viso-manual, es necesario que se den unos requisitos en el niño. En primer lugar es básico el desarrollo del equilibrio general del propio cuerpo. También es necesario que se de una independización de los distintos músculos, una perfecta adecuación de la mirada a los diversos movimientos de la mano. La lateralización ha de estar bien afirmada, esto quiere decir la independización de la izquierda y la derecha, expresada por el predominante uso de cualquiera de ellas. Control de la adaptación del esfuerzo muscular, es decir que éste se adecue a la actividad que se realiza. Y finalmente un desarrollo de sentido de direccionalidad.
Todos los factores anteriores evolucionan en función de dos aspectos: por un lado, la maduración fisiológica del sujeto y por otro la estimulación, entrenamiento o ejercicios realizados.
A continuación encontraréis un pequeño listado de actividades y juegos que nos servirán para entrenar en el niño la coordinación viso-manual de manera adecuada.
Lanzar objetos, tanto con una como con otra mano, intentando dar en el blanco (caja, papelera…).
Enroscar y desenroscar tapas, botes, tuercas…
Ensartar un cordón en planchas y/o bolas perforadas.
Abrochar y desabrochar botones.
Atar y desatar lazos.
Encajar y desencajar objetos.
Manipular objetos pequeños (lentejas, botones…).
Modelar con plastilina bolas, cilindros…
Pasar las hojas de un libro.
Barajar, repartir cartas…
Picado con punzón, perforado de dibujos…
Rasgar y recortar con los dedos.
Doblar papel y rasgar por la doblez.
Recortar con tijeras
Coordinación Viso-pedica
También denominada Coordinación oculo-pédica
Coordinación Viso Pedica Es una da las capacidades coordinativas mas importantes del ser humano, esta se refiere a la utilización de los pies, de manera correcta, armónica y precisa con todo tipo de móviles. Los ejercicios de coordinación viso pedica en el futbol son fundamentales ya que implica contacto directo con el movil, estos se ven reflejados en la consucción del balón, el remate, las fintas, el pase etc. (Muñoz. D.Marzo,2009 ).
Hace referencia a la capacidad del sujeto de realizar movimientos que cumplen una finalidad determinada, donde intervienen los agentes ojo – pie.
Técnica de posturas y posiciones acorde a objetos, trayectoria del cuerpo en un juego y un espacio determinado. Por ejemplo en el juego del ponchado los movimientos del cuerpo están de acuerdo a la visualización de la pelota o objeto a lanzar, lo mismo sucede en el Tai-chi donde los movimientos y posturas se visualizan hasta lograr su dominio
La coordinación viso-manual y viso-pédica son aquellas actividades que trabajos con algún tipo de elementos para fortalecer y afianzar el dominio de manos y piernas de manera coordinada y dinámica donde juega un papel importante la visión, ya que esta nos garantiza si el gesto que estamos realizando es coordinado
Lateralidad
La lateralidad es la preferencia que muestra la mayoría de seres humanos en el uso de los órganos situados a un lado u otro de su propio cuerpo. Un ejemplo más popular es la preferencia por utilizar la mano derecha o ser diestro. También puede ser aplicado tanto al resto de animales como a las plantas.
La mayoría de los seres humanos son diestros. También la mayoría muestran un predominio del lado derecho. Es decir, que si se ven obligados a elegir prefieren emplear el ojo, o el pie o el oído derecho. La causa (o causas) de la lateralidad no se comprenden del todo, pero se piensa que el hemisferio cerebral izquierdo controla el lado derecho del cuerpo, y el hemisferio izquierdo resulta ser el predominante. Ello es así en un 87-92 % de los seres humanos porque en la mayoría de los casos el hemisferio cerebral izquierdo es el encargado del lenguaje.
Atendiendo a diversos autores como Ferré y Aribau (2002), el Diccionario de Psicología de Dorsch (1985), Harris (1961), Romero (2000) o Wallon (1965) la lateralidad se puede definir como la preferencia de uso de un lado del cuerpo sobre el otro, incluyendo todas las partes que componen el esquema simétrico del cuerpo (ojos, oídos, pies, manos e incluso órganos) en la que un hemisferio cerebral predomina sobre el otro implicando al sistema nervioso y pudiéndose definir mediante experimentación.
Tipos de lateralidad:
Dependiendo de la predominancia lateral que presenten los individuos a nivel ocular, pedido, auditivo y manual, existen diferentes tipos de lateralidad:
Dextralidad: Predominio de ojo, mano, pie y oído derecho.
Zurdería: Predominio de ojo, mano, pie y oído izquierdo.
Lateralidad mixta o ambidextrismo: No existe una manifiesta dominancia manual. Suele darse en los inicios de la adquisición del proceso de lateralización, que se utiliza para designar a aquellos individuos que presentan heterogeneidad en alguna o todas las lateralidades (algunas actividades se realizan con una mano y otras con la contraria).
Lateralidad cruzada o mixta: Donde la mano, pie, vista u oído dominante, no corresponde al mismo costado corporal, cuando existe una lateralidad distinta de la manual para pies, ojos u oídos (por ejemplo mano derecha dominante con dominio del ojo izquierdo). En estos casos también se habla de “asimetría funcional”. La lateralidad cruzada mano-ojo, ha sido una de las más estudiadas y con frecuencia es sinónimo de problemas en el aprendizaje, en especial en los procesos de lectura y escritura.
Lateralidad contrariada: en el que niño ha invertido en algún o algunos miembros su tendencia natural (por ejemplo niño zurdo que se le ha forzado ha aprendido a escribir con la derecha).
Lateralidad invertida: Donde la lateralidad innata del niño, se ha contrariado por los aprendizajes.
La lateralidad se encarga de otorgar el primer parámetro para tener conciencia de nuestro cuerpo en el espacio. La misma va a estar determinada por la dominancia hemisférica del cerebro.
Lateralidad corporal, es la preferencia en razón del uso más frecuente y efectivo de una mitad lateral del cuerpo frente a la otra. Inevitablemente hemos de referirnos al eje corporal longitudinal que divide el cuerpo en dos mitades idénticas, en virtud de las cuales distinguimos dos lados izquierda o derecha y los miembros repetidos se distinguen por razón del lado del eje en el que se encuentran (brazo, mano, pie y oído; derecho o izquierdo). Igualmente, el cerebro queda dividido por ese eje en dos mitades o hemisferios que dada su diversificación de funciones lateralización imponen un funcionamiento lateralmente diferenciado.
Es decir, la lateralidad corporal permite la organización de las referencias espaciales, orientando al propio cuerpo en el espacio y a los objetos con respecto al propio cuerpo. Facilita por tanto los procesos de integración perceptiva y la construcción del esquema corporal.
Lateralidad cerebral, la que ocasiona la lateralidad corporal. Es decir, porque existe una especialización de hemisferios, y dado que cada uno rige a nivel motor el hemisferio contra - lateral, es por lo que existe una especialización mayor o más precisa para algunas acciones de una parte del cuerpo sobre la otra. Pero, aunque en líneas generales esto es así, no podemos despreciar el papel de los aprendizajes y la influencia ambiental en el proceso de lateralización que constituirá la lateralidad corporal.
Juegos que desarrollan la lateralidad en el niño:
Le proponemos al alumnado que realice una serie de acciones con el segmento corporal que prefiera (el dominante) y después le pedimos que los repita con el no dominante. Algunos ejemplos de retos son: tirar a canasta, chutar a portería, escribir su nombre, mantenernos en equilibrio sobre un pie, etc. Podríamos usar esta propuesta como evaluación inicial, e incluso podríamos usar el “Harris Test of Lateral Dominance”, que consiste en que los estudiantes realicen diversas acciones con su lado naturalmente dominante, para conocer la lateralidad de cada estudiante.
Colocamos en el suelo las huellas de pies de gomaespuma. Las huellas naranjas corresponden al pie derecho, mientras que las huellas azules corresponden al pie izquierdo. La división de colores según el lado facilitará la identificación de la derecha e izquierda. En una primera fase las colocamos de forma que vayan alternando saltar con los dos pies, a la pata coja con la derecha y a la pata coja con la izquierda. Cuando lo tengan dominado, podemos incluir la variante de girar las huellas de forma que también tengan que cambiar las direcciones de los saltos.
Seguimos avanzando, y en este caso además de usar las huellas de pies incluiremos también las huellas de manos. De la misma forma que en la actividad anterior, las huellas de pies y manos de gomaespuma naranjas corresponden a segmentos derechos mientras que las azules corresponden a segmentos (mano o pie) izquierdos. Para que resulte más fácil de entender para el alumnado, podemos introducir cada bloque de huellas dentro de un dado.
Circuito de habilidad y coordinación
Diseñamos un circuito de habilidad y coordinación que incluya saltos a la pata coja, botes con el balón y lanzamientos. Les pedimos que la primera vez lo realicen como quieran (su lado dominante) y que la segunda vez lo hagan con su lado no dominante. Una vez finalizado, podemos pedir a los estudiantes que creen de forma cooperativa un nuevo circuito entre todos, y realizar su circuito con el lado dominante y no dominante. Para finalizar este juego de lateralidad, reflexionamos sobre cómo nos hemos sentido, sobre las diferencias y sobre por qué creemos que ocurre eso.
Colocamos a los estudiantes en parejas. Un estudiante será la persona mientras que el otro estudiante tendrá el rol de ser el espejo. El espejo tendrá que imitar todos los movimientos que hace su compañero o compañera. A la señal del docente se intercambiarán los roles.
Colocaremos varias flechas de dirección, cada una apuntando hacia un sentido diferente. Marcaremos con un cono cual es la primera flecha, desde la cual los estudiantes deben comenzar el laberinto. Los estudiantes deberán ir saltando de flecha en flecha e ir girando hacia donde les indique, hasta encontrar el fin del laberinto. Al principio podemos marcar un recorrido único en el que tengan que ir saltando en todas las flechas, pero después podemos incluir algunas flechas a las que no van a llegar para “despistar” y complicar el laberinto.
En esta conocida actividad para trabajar la lateralidad, el docente va indicando diferentes acciones. Si antes de las acciones dice “Simón dice” los estudiantes tienen que realizarlas. Si por el contrario el docente dice la acción sin decir antes “Simón dice” no deben realizarlas. Las acciones pueden ser, por ejemplo: Tócate la nariz con la mano derecha, salta sobre tu pie izquierdo, da un giro hacia la derecha, toca con tu mano izquierda tu rodilla derecha, da tres saltos hacia delante a la pata coja sobre el pie derecho, levanta tu pierna izquierda… Además de derecha e izquierda, también podemos aprovechar para trabajar delante, detrás, arriba, abajo, dentro y fuera.
Lo ideal sería disponer de un twister gigante, aunque sino también se puede dibujarlo en el suelo con tizas. Se tiran dos dados; uno les indicará si tienen que poner el pie derecho, el pie izquierdo, la mano derecha o la mano izquierda. El otro dado les indicará en que lugar del tablero tienen que colocar esa extremidad. El twister es un juego muy divertido que puede además ayudar a que los estudiantes interioricen cual es la derecha y la izquierda.
Ubicación espacio temporal
La ubicación temporal nos permite ubicar los sucesos en el pasado, presente o en su futuro. haciendo algo de manera voluntaria o involuntaria (que no se pensó). Es un movimiento que se realiza un cambio de etapa o situación.
La ubicación espacial permite al niño la idea de percepción del mundo en su totalidad es decir le permite el conocimiento e interacción con las partes que integran su cuerpo así como la relación con el espacio, objetos y personas que los rodean, a partir de la referencia de su propio cuerpo.
Espacio y tiempo:
Son los ejes de las actividades cotidianas y la comprensión del entorno.
Espacio: Es la toma del sujeto de la situación y sus posibles situaciones en el espacio que lo rodea, su entorno y los objetos que en él se encuentra.
Tiempo: Habilidad para calcular un periodo de tiempo que ha transcurrido. Y esto es manejado con el juego, de acuerdo a su teoría.
Wallon distingue tres tipos de medios para el desarrollo de la persona y de su personalidad:
-El medio físico, espacial y temporalmente determinado. Medio de relaciones sensoriomotrices, de objetivos actuales, de inteligencia de las situaciones, donde las formas de acción son sistemas funcionales en relación a los movimientos.
-El medio humano, en el que las formas de acción son las emociones.
-El medio fundado en la representación en el que las situaciones son simbólicas.
Juegos que desarrollan la ubicación espacio-temporal:
Juegos de percepción espacial en educación física en 3º y 4º de Primaria
En esta unidad didáctica nos hemos dedicado a trabajar el espacio exterior: el terreno de juego con diferentes variantes dentro del espacio de juego.
Normalmente desarrollamos los juegos en espacios más o menos amplios con pocos obstáculos por medio.
En esta ocasión, para contribuir a desarrollar la percepción espacial hemos optado por incluir espacios de juegos diferentes al habitual. (en el vídeo que podrás ver en el PDF, si dejas tu correo arriba, se ve con total claridad).
Espacios con obstáculos, con escondites, con “muros” imaginarios por donde no poder pasar, pasillos sin salida, etc.
Algunos de estos juegos los puedes encontrar en este artículo de juegos de calentamiento en educación física.
Tulipán.
Balón sentado.
Jinmy Jou el pistolero.
La cadena corta.
La bruja.
Los magos.
Los cazafantasmas.
El país de piedra.
Etc.
Esto motiva no solo una relación espacial con los objetos que el niño tiene a su alrededor, sino que también, le obliga a un ejercicio cognitivo de mayor intensidad, debido a que, no solo tiene que correr por un espacio libre, al cual ya está acostumbrado, es que tiene que enfrentarse a espacios diferentes, con estructuras espaciales novedosas.
La percepción espacial y la toma de decisiones (percepción temporal)
En estas nuevas estructuras espaciales, el niño tiene que tomar decisiones de mayor complejidad.
No solo está en juego el pillar o ser pillado atendiendo al estímulo de los compañeros, sino que se le está añadiendo un estímulo más: la estructura espacial.
No es solo atender donde está el compañero que se la queda o al que se quiere pillar, sino que además, hay que atender qué camino será el mejor para intentar conseguir el objetivo.
Este aspecto desemboca en que de algún modo se conviertan en juegos de percepción temporal para niños, puesto que el tiempo para decidir es menor.
Éste ha sido el valor añadido que hemos desarrollado en esta unidad didáctica: el aumento de la complejidad de la toma de decisiones utilizando el desarrollo de la percepción espacial, para aumentar en dichas actividades la percepción temporal (tener que decidir más rápido).
Los juegos que hemos utilizado han sido juegos de calentamiento habituales, de pilla pilla, que ya conocían de otras unidades didácticas, solamente que hemos cambiado la forma de relacionarse con el espacio de los mismos.
Después de reflexionar sobre los espacios y qué repercusiones había tenido en el juego, la mayoría comentaba que incluso eran más divertidos cuando la estructura espacial implicaba mayores dificultades.
Juegos de orientación temporal o juegos de percepción temporal para niños de 3º y 4º nivel.
En edades tempranas es complejo comprender el concepto de tiempo porque la noción temporal es un concepto abstracto y por tanto difícil de asimilar, ya que no es algo perceptible a los sentidos.
Para desarrollar la percepción temporal hemos utilizado fundamentalmente juegos de orientación temporal en las clases de educación física, compuestos de juegos de ritmo y juegos de diferenciar velocidades.
Algunos ejemplos de estas actividades y juegos de percepción temporal han sido:
Esta actividad consiste en marcar un ritmo con un pandero para que fuera seguido por los niños (lento, rápido, tres golpes seguidos y un silencio, un golpe fuerte y otro flojo, etc.).
En este tipo de carreras se establece una salida, una llegada y un tiempo que debe transcurir entre la salida y la llegada.
Ganará el niño que llegue en el tiempo estipulado a la meta, es decir, si se dice que la carrera es de 10 segundos, el niño que tarde 10 segundos desde la salida a la meta ganará.
Es importante advertir en estos juegos de orientación temporal que la carrera debería tener un ritmo constante (que es otra forma de percibir el tiempo).
En la vuelta a la calma hemos utilizado el juego Reloj Sit Down.
Todos en círculos de pie, con los ojos cerrados. Se establece un tiempo determinado (10 seg., 20 seg., etc.). Se dice “tiempo” y cada niño debe sentarse cuando considere que ha transcurrido el tiempo establecido.
El maestro estará verificando quién o quiénes se han sentado en el tiempo establecido y le podrá dar un punto.
Juegos de percepción espacial en educación física en 2º de Primaria
A diferencia de los cursos de 3º y 4º, en los que nos centramos en aumentar la toma de decisiones cambiando el espacio habitual del juego, con los cursos de 2º de Primaria hemos querido desarrollar conceptos espaciales más adecuados para su edad:
Arriba-abajo.
Grande-pequeño
Dentro-fuera
Agrupados-desagrupados…
y para ello, hemos utilizado diferentes juegos de percepción espacial o bien adaptaciones.
Juegos de percepción espacial en espacios grande-pequeño. Relatividad
Para trabajar este bloque de percepción espacial, hemos optado por realizar un mismo juego en dos espacios diferentes: uno grande y otro pequeño.
Si jugábamos a algunos de los juegos de calentamiento, que ya hemos explicado, lo realizábamos primeramente en un espacio grande y posteriormente en un espacio pequeño.
Este fue el «modus operandi» de las dos sesiones que dedicamos a desarrollar esta concepción espacial.
De esta forma, se pudo comprobar que un mismo juego realizado en espacios de diferente amplitud, podía variar totalmente su sentido. Es decir, podía pasar de muy divertido, a algo aburrido, y viceversa.
Y no solo eso, es que también cuando se cambian los espacios también el juego toma otra orientación temporal (más lenta en espacios grandes, más rápida en espacios pequeños).
Se juega en gran grupo. Se la quedan 3-4. Los que se la quedan intentan pillar a los demás para poder quedar libres. El resto puede salvarse poniendo los pies en alto, a una altura superior a tres cuartas (espalderas, bancos suecos, colchonetas gigantes, espalda en el suelo y pies mirando arriba, etc.).
Grupos de 7 u 8. Se hace un círculo y uno se la queda en el centro con una cuerda. El del centro tiene que dar giros a la vez que va pasando la cuerda por el suelo. Los que están en el círculo deben saltar para que la cuerda no les toque. Si la cuerda «los pilla» dan una vuelta a la pista o cambio de rol.
En este juego, el maestro o algún niño, va diciendo diferentes partes del cuerpo y si deben ponerlas arriba o abajo: pies arriba, codo arriba, rodilla abajo, cabeza abajo, tobillo arriba, cintura abajo, etc.
Juego de vuelta a la calma que se realiza en gran grupo. Todos hacen un círculo. Uno en el centro. Éste tiene que dar vueltas con los ojos cerrados y señalar a alguien. El señalado se tiene que agachar y los que están al lado del agachado tienen que decir lo más rápido posible el nombre del otro. El primero que lo diga gana ese reto y el otro se tiene que sentar. El que había sido señalado y se había agachado se levanta y prosigue el juego con la misma dinámica.