La depresión es un trastorno del estado de ánimo que va más allá de la tristeza pasajera. Se caracteriza por un malestar profundo y persistente, que puede afectar la manera en que una persona piensa, siente y actúa en su vida cotidiana.
Algunas señales comunes de depresión son:
Pérdida de interés o placer en actividades que antes resultaban agradables.
Cambios en el apetito o en los hábitos de sueño.
Dificultad para concentrarse o tomar decisiones.
Sentimientos de inutilidad, culpa excesiva o desesperanza.
Cansancio constante o falta de energía.
Pensamientos relacionados con la muerte o el suicidio.
La depresión no tiene una única causa puede estar relacionada con:
Factores biológicos (cambios en la química cerebral).
Experiencias de vida dolorosas, como pérdidas o traumas.
Estrés crónico o problemas en las relaciones personales.
Antecedentes familiares de depresión u otros trastornos emocionales.
La depresión puede generar un impacto significativo en la calidad de vida, pero es tratada con eficacia a través de la psicoterapia. La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), en particular, cuenta con un sólido respaldo científico para el tratamiento de la depresión.
Recibir apoyo profesional permite comprender el origen del malestar, cambiar patrones de pensamiento negativos y recuperar el equilibrio emocional.
Si te identificas con estos síntomas, agenda una sesión en línea y recibe acompañamiento profesional
Organización Mundial de la Salud (OMS). (2021). Depresión. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/depression
Asociación Psiquiátrica Mexicana. (2018). Guía clínica para el tratamiento de la depresión en México.
Beck, A. T. (2010). La depresión: causas y tratamiento. Paidós.
Belloch, A. (2012). Manual de Psicopatología. Madrid: McGraw-Hill.
Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM). (2020). Información sobre depresión. Disponible en: https://www.gob.mx/salud/inprfm