La autoestima es la valoración que cada persona hace de sí misma. Se relaciona con el reconocimiento de nuestras capacidades, el respeto hacia nuestros propios límites y la forma en que nos percibimos en distintos ámbitos de la vida. Una autoestima sana favorece el bienestar emocional y la calidad de nuestras relaciones.
Algunas señales frecuentes son:
Dificultad para reconocer logros o cualidades.
Autocrítica excesiva.
Sensación de no ser suficiente.
Problemas en la toma de decisiones por miedo a equivocarse.
Dependencia de la aprobación externa.
Una autoestima deteriorada puede contribuir al desarrollo de ansiedad, depresión, aislamiento social y dificultades para mantener relaciones sanas. También puede limitar el crecimiento personal y profesional.
La TCC trabaja en la identificación y modificación de pensamientos negativos y creencias limitantes que alimentan una baja autoestima. A través de ejercicios prácticos, la persona aprende a reconocer sus recursos, desarrollar una autovaloración más realista y fortalecer su confianza personal.
Si sientes que tu autoestima influye en cómo te relacionas contigo mismo y con los demás, la terapia puede ayudarte a fortalecerla y a vivir con mayor seguridad y bienestar.
Coopersmith, S. (2005). Inventario de Autoestima de Coopersmith: Manual. TEA Ediciones.
Belloch, A. (2012). Manual de Psicopatología. Madrid: McGraw-Hill.
Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM). Información sobre autoestima y salud mental. Disponible en: https://www.gob.mx/salud/inprfm