Hay tiempos en que la vida nos da la oportunidad de aprender aquello que nos hace falta de manera inmediata o que es nuestra responsabilidad, pero en muchas ocasiones se queda en nuestra intención aprender algunas cosas que vemos un poco fuera de nuestro alcance. Ahora tenemos la posibilidad de aprender muchas, muchas cosas que hemos soñado, porque se han quedado en nuestra agenda, sin cumplir. En este espacio tendremos oportunidad de aprender diversos elementos que nos puedan ayudar en la vida, en nuestras tareas y responsabilidades diarias y dentro de la catequesis.
Con mucha alegría y gratitud compartimos una catequesis que nuestro obispo Don Juan Frausto nos ofreció para este tiempo Pascual.
LA CUARESMA
La Cuaresma es como un retiro espiritual colectivo - imitando el ejemplo de Cristo en su retiro al desierto, venciendo al diablo (Cf Mc 1, 12-13)- que nos ayuda a prepararnos a las solemnidades pascuales, con la purificación del corazón y una práctica intensa de la vida cristiana. La Cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza y culmina el Jueves Santo con la misa crismal. Al recibir la ceniza en nuestra cabeza expresamos, públicamente y con humildad, que somos pecadores, que nos arrepentimos de nuestros pecados, y hacemos el propósito de conducir nuestra vida de acuerdo con la verdad, la justicia y la caridad.
“Todos los fieles, cada uno a su modo, están obligados por ley divina a hacer penitencia; sin embargo, para que todos se unan en alguna práctica común de penitencia, se han fijado unos días penitenciales, en los que se dediquen los fieles de manera especial a la oración, realicen obras de piedad y de caridad y se nieguen a sí mismos, cumpliendo con mayor fidelidad sus propias obligaciones y, sobre todo, observando el ayuno y la abstinencia, a tenor de los cánones que siguen” (Canon 1249).
“En la Iglesia universal, son días y tiempos penitenciales todos los viernes del año y el tiempo de cuaresma” (Canon 1250).
“Todos los viernes, a no ser que coincidan con una solemnidad, debe guardarse la abstinencia de carne, o de otro alimento que haya determinado la Conferencia Episcopal; ayuno y abstinencia se guardarán el miércoles de Ceniza y el Viernes Santo” (Canon 1251).
“La ley de la abstinencia obliga a los que han cumplido catorce años; la del ayuno, a todos los mayores de edad, hasta que hayan cumplido cincuenta y nueve años. Cuiden sin embargo los pastores de almas y los padres de que también se formen en un auténtico espíritu de penitencia quienes, por no haber alcanzado la edad, no están obligados al ayuno o a la abstinencia” (Canon 1252).
Por ayuno se entiende hacer una sola comida abundante al día. Aunque se puede comer algo por la mañana y por la noche. La abstinencia consiste en privarse de comer carne (los peces y los mariscos son permitidos).
La Conferencia del Episcopado Mexicano dispone que se pueda suplir la abstinencia tradicional de carne (excepción hecha el Miércoles de Ceniza y Viernes Santo): a) Por la abstinencia de aquellos alimentos que para uno sean de especial agrado, o por a materia o por el modo de su confección. B) por una especial obra de caridad c) o por una especial obra de piedad d) o por un significativo sacrificio voluntario.
Obras de misericordia. Siete corporales: dar de comer al hambriento. Dar de beber al sediento. Vestir al desnudo. Acoger al forastero. Asistir a los enfermos. Visitar a los presos. Enterrar a los muertos.
Siete espirituales: Dar consejo a quien lo necesita. Enseñar al que no sabe. Corregir al que yerra. Consolar al triste. Perdonar las ofensas. Soportar con paciencia a las personas que nos molestan. Rogar a Dios por vivos y difuntos.
+jufrapa
Les presentamos una pequeña guía gráfica sobre el ayuno y la abstinencia en Cuaresma. Realizada por Catholic link.
Compartimos con ustedes un video de Álex Rovira de Instagram, que nos habla de la longanimidad y nos invita a recuperar el valor de esta palabra. Nos ayuda a revalorar este fruto del Espíritu, en estos momentos que lo necesitamos tanto.
Estamos en un momento de la historia en el que necesitamos fortalecer nuestras capacidad para convivir desde la armonía, vincularnos y sentirnos en sintonía con los hermanos. Ese camino nos lo muestra Jesús, y aquí les compartimos algunas actitudes fundamentales para ello.
Epifanía significa "manifestación". Jesús se da a conocer. Aunque Jesús se dio a conocer en diferentes momentos a diferentes personas, la Iglesia celebra como epifanías tres eventos:
Su Epifanía ante los Reyes Magos (Mt 2, 1-12)
Su Epifanía a San Juan Bautista en el Jordán
Su Epifanía a sus discípulos y comienzo de Su vida pública con el milagro en Caná.
La Epifanía que más celebramos en la Navidad es la primera.
Después de celebrar la Epifanía ante los Reyes Magos, con la fiesta del Bautismo del Señor, culminamos el tiempo de Navidad y se inicia el tiempo ordinario. Te presentamos un buen artículo.
Queremos acercar una sencilla explicación sobre los regalos de los Magos que buscaron a Jesús guiados por una estrella. La Estrella de Belén es otro de los milagros narrados en la Biblia, similar a la partición del Mar Roja, la multiplicación de los panes y los peces, o la transmutación del agua en vino. Fenómenos todos ellos que se nos refieren situados más allá de las leyes naturales. Una estrella brillante y viajera ofrece una manera muy digna, elegante y espléndida de subrayar la enorme trascendencia que los cristianos asignan al nacimiento de Jesús.
Tomado del muro de Facebook de Rosi Arriaga y Catequistas Arquidiócesis de Guadalajara.
Hoy 3° Domingo de Adviento, domingo de Gaudete, que significa regocíjense. La antífona de la entrada de la misa nos dice: Regocíjense siempre en el Señor. Les repito, regocíjense. Este domingo nos recuerda que el Señor está cerca y esa es la causa de nuestra alegría...
La devoción a nuestra Santísima Madre de Guadalupe es uno de los regalos más maravilloso de nuestra fe. Más allá de esas devociones es fundamental que cada día nos acerquemos más al significado profundo de su presencia en nuestra historia. Queremos en primer lugar dejarles aquí un enlace para que puedan leer el Nichan Mopohua, "Aquí se narra, aquí se cuenta" que es la fuente manuscrita más importante para conocer el acontecimiento guadalupano, escrita en náhuatl por Antonio Valeriano y de la cual se conserva la copia más antigua en la Biblioteca Pública de Nueva York.
Este relato es una narración profundamente espiritual y dulce, llena de la ternura nacida del amor y desde la concepción indígena que acogió el Evangelio precisamente de amor maternal de María. Les invitamos a leer el relato en el primer link, y en el segundo link encontrarán un artículo sobre el manuscrito que se resguarda en Nueva York.
www.guadalupeynosotros.com.ar/descargas/NICAN-MOPOHUA.pdf
virgendeguadalupe.org.mx/wp-content/uploads/2019/12/BG-Febrero-2004.pdf
Conozcamos algo de la Carta Apostólica Patris Corde, "Con Corazón de Padre" para que San José nos acompañe en este camino del Adviento y durante todo el año dedicado a él por el Papa Francisco.
El 6 de diciembre el santoral católico conmemora la fecha de la muerte de San Nicolás de Bari, obispo de Myra, actual Turquía. El obispo Nicolás ha sido deformado en su concepción actual, hasta convertirse en Santa Claus. Haremos un breve viaje para saber cómo llega la transformación de un santo Obispo a un anciano barbudo, regordete y vestido de rojo que reparte regalos, haciéndonos creer que hay que comprar cosas para ser felices en la Navidad.
Según sus hagiógrafos, Nicolás nació en Licia (Turquía), el 15 de marzo de 270. Sus padres eran muy ricos. Desde niño se caracterizó porque todo lo que conseguía lo repartía entre los pobres. Tenía un tío que era obispo y este lo consagró como sacerdote. Al morir sus padres heredó una inmensa fortuna. Entonces repartió sus riquezas entre los pobres y se fue a un monasterio para apartarse del mundo y dedicarse a la oración. Visitó Tierra Santa, oró en los lugares donde vivió y murió Jesús y pudo contemplar la ciudad de Jerusalén. Allí hizo voto de la más perfecta imitación del Señor.
Al regresar llegó a la ciudad de Myra (también en Turquía) donde los obispos y sacerdotes estaban en el templo discutiendo a quién deberían elegir como nuevo obispo de la ciudad, porque el anterior se había muerto. Como no se ponían de acuerdo dijeron: “elegiremos al próximo sacerdote que entre al templo”. Y en ese momento, sin saber esto, entró Nicolás y por aclamación de todos fue elegido obispo ya que en aquellas épocas la elección de diáconos, sacerdotes y obispos era hecha por el pueblo,
Uno de los dichos favoritos de Nicolás era: “Sería un pecado no repartir mucho, siendo que Dios nos ha dado tanto”. Cuenta una historia legendaria que en la diócesis de Myra había un vecino en extrema pobreza que decidió exponer a sus tres hijas a la prostitución para que todos ellos puedan subsistir. Nicolás, buscando evitar que esto sucediera y en la oscuridad de la noche, arrojó por la ventana de la casa de aquel hombre una bolsa con monedas de oro. Con el dinero se casó la hija mayor. Según las tradiciones de aquellos tiempos, la mujer debía poseer una dote para entregar a su futuro marido. Quiso Nicolás hacer lo mismo en bien de las otras dos, pero en la segunda ocasión, después de tirar la bolsa hacia la ventana, se enredó con la ropa que estaba tendida para secar y el padre descubrió a su bienhechor y le agradeció su caridad y comenzó a comentar el hecho por toda la ciudad. Por eso uno de sus atributos es que sobre el evangelio tiene tres bolsas o tres esferas doradas.
Fue un gran luchador contra la herejía del arrianismo, que negaba la divinidad de Jesús. San Metodio escribirá sobre el obispo Nicolás: “Gracias a las enseñanzas de Nicolás, la metrópolis de Myra fue la única que no se contaminó con la herejía arriana la cual rechazó firmemente, como si fuese un veneno mortal”. También se narra que tres niños fueron asesinados y sus cuerpos fueron arrojados a un barril. Sin embargo, por la oración de Nicolás los infantes volvieron a la vida. Por ello es patrono de los niños y se le suele representar con tres pequeños a su costado. Otro de sus datos hagiográficos es que la noche de la víspera de la Navidad, Nicolás dejaba comida y pequeños regalos en las casas de los más pobres de la ciudad. El santo obispo morirá un 6 de diciembre, pero no sabe con exactitud si fue en el año 345 o en el 352 aproximadamente.
Su fama de santidad se extendió por todo oriente y el emperador Justiniano, en el S. VI, ordenó construir un templo en su honor en Constantinopla, hoy Estambul. En 1087 sus huesos fueron rescatados de Myra, que había caído bajo invasión musulmana y fueron llevados a Bari en la costa adriática de Italia. Por esto es llamado San Nicolás de Myra ó San Nicolás de Bari. Sus reliquias reposan en la Iglesia de “San Nicola” en Bari y debajo de su tumba brota un líquido conocido como el “Manna di S. Nicola”. Es patrono de Rusia, Grecia y Turquía. Además es honrado en ciudades de Italia, Holanda, Suiza, Alemania, Austria y Bélgica.
Poco a poco San Nicolás, obispo de Myra, se convirtió en Papá Noel. En algunos países no ha perdido su impronta ni sus hábitos religiosos. Por ejemplo, se celebra la víspera de san Nicolás (5 de diciembre) en los Países Bajos, y el día 6 de diciembre en Bélgica y en algunas antiguas colonias neerlandesas. En menor medida se celebra también en Luxemburgo, Austria, Suiza, Alemania, Polonia y en la República Checa. Según la tradición, San Nicolás llega a las costas neerlandesas en un barco de vapor que proviene de Alicante, España. Pero ¿Por qué viene de España y no del polo norte? Los actuales países de Países Bajos, Luxemburgo y Bélgica pertenecían o eran gobernados por un delegado del monarca del reino de España, de allí que provenga de la península ibérica. Una vez desembarcado, monta en un caballo blanco llamado Amerigo. Viene acompañado de unos ayudantes (pajes) llamados Pedritos, en neerlandés: Zwarte Pieten (Pedro el negro) que lanzan Pepernoten (galletitas especiadas) a la gente. Se trata de una de las tradiciones más importantes de los Países Bajos. La llegada en barco de “Sinterklaas” (San Nicolás) se retransmite en directo por la televisión nacional neerlandesa y por la red de Internet, a pesar de ser una región preponderantemente calvinista. En los primeros años de la reforma los predicadores intentaron, infructuosamente; eliminar esta festividad por dos motivos: el primero por tener reminiscencias paganas: la figura de San Nicolás era muy parecida a la figura de Odín y en segundo lugar por ser una festividad proveniente de la Iglesia católica. Al no poder menguar esta celebración, se admitió como una fiesta popular. “Sinterklaas” viene vestido de obispo católico romano y no de obispo de la iglesia oriental, con mitra, báculo y capa pluvial roja.
En el año 1624 los holandeses fundaron la ciudad de Nueva Ámsterdam, en el territorio del actual Estados Unidos de Norte América, que más tarde se conocería como Nueva York. “Sinterklaas” viajó con ellos hasta la costa del continente americano. El escritor Washington Irving, en 1809, redactó un opúsculo en el cual tomará a “Sinterklaas” y lo convertirá en “Santa Claus” quizá por un tema de fonética del idioma inglés. En 1823 Clement Clarke Moore tomará el escrito de Irving y le dará otro giro a la imagen de san Nicolás, que marcará la impronta del estereotipo de “Santa Claus” que conocemos hoy. En 1863 el caricaturista Thomas Nast diseñó un personaje navideño basado en los escritos de Clarke Moore y Irving, para unas tiras navideñas para la revista Harper’s Weekly, la que trataba de la política estadounidense con sede en la ciudad de Nueva York y salió a la venta desde 1857 hasta 1916. En estas caricaturas mutó las vestimentas episcopales católicas en una versión de la misma más morigerada. Allí será un personaje regordete, transformando la mitra en gorro, el fajín en cinto, y la vestidura talar en pantalones. La revista llegaba a Inglaterra y la tira del caricaturista se hizo famosa y su personaje también. En Francia también tomará auge y se fusionará con “Bonhomme Noël” es el origen de nuestro Papá Noel, sin diéresis. “Noël”, en francés, significa Navidad. Es decir que traducido al español, Papa Noel significa Padre de la Navidad. Tenía cierto parecido físico con Santa Claus, pero mantenía su vestidura talar.
Lo del polo norte vendrá gracias a “Lomen Company”, una empresa estadounidense del sector frigorífico fundada en 1914 por los hermanos Carl y Alfred Lomen en el entonces territorio de Alaska. Entre 1914 y 1929, los Lomen adquirieron 14.083 renos para faenar su carne. En la Navidad de 1926, junto con las grandes tiendas Macy‘s, la compañía Lomen realizó una gran campaña de marketing para establecer a los renos en la sociedad. La campaña establecía que Santa Claus viajaba en un trineo tirado por renos. Fue representado así en cada sucursal de las tiendas Macy´s y también en propagandas en todos los periódicos. Así, los renos pasan a formar parte de la iconografía de “Santa”.
La crisis de 1930 asoló a casi todo el globo, y la compañía Coca-Cola convocará en 1931 al pintor Haddon Sundblom para que remodelara la figura de Santa Claus. No es cierto que el color rojo o blanco sea por los colores de la popular bebida. Como vimos con anterioridad, “Sinteklaas” vestía como obispo, con vestiduras litúrgicas rojas y blancas.
La imagen de este hombre bonachón y risueño comenzó a difundirse por todos los Estados Unidos de Norte América. Se le quitó, además, toda connotación religiosa para no herir los sentimientos de los no-cristianos. De a poco, dicha caricatura se incorporó al frenesí de consumo. La Segunda Guerra Mundial será la plataforma ideal para llevar, junto a las tropas de liberación estadounidenses esta imagen navideña a una Europa devastada.
En América Latina, Santa Claus tomará diversos nombres según los países en los cuales ha ingresado. En Argentina, Paraguay, Uruguay, Colombia y Ecuador se llama Papá Noel. En Chile es el Viejito Pascuero. En Costa Rica, Cuba, Puerto Rico, República Dominicana, Honduras y Perú: Santa Clós. Y en Panamá, Venezuela, México, El Salvador, Guatemala y Nicaragua Santa Claus o Santa.
Las diferencias entre San Nicolás y Santa Claus (o Papa Noel) son notables: Santa Claus: surgió para aumentar las ventas, promover el consumismo para generar “alegría navideña instantánea y cortoplacista”. No deja ningún mensaje trascendente, solo un regalo material. Santa Claus sustituye el “Belén Navideño”. San Nicolás, en cambio, trae el mensaje de Cristo, la paz, la bondad y promueve la visión cristiana del compartir y de esperanza; nos invita a ver en Belén el nacimiento de Jesús.
Así llegamos a la imagen comercial de Papá Noel por estas latitudes. El cual visitará a los niños buenos la noche de la víspera de Navidad sin ninguna referencia al festejo en sí, que es el recordar el nacimiento de Jesús. Una imagen que destronó poco a poco la festividad de “los Reyes Magos” que tenían raíces bíblicas.
Tomado de:
https://www.infobae.com/sociedad/2020/12/05/el-largo-camino-que-llevo-a-san-nicolas-de-obispo-a-papa-noel-la-ilusion-de-los-ninos-en-navidad/
Para profundizar en estas diferencias y para fortalecer nuestra propia fe y defendernos del consumismo que quiere arrebatar la navidad de las tiernas manos del Niño Jesús, te invitamos a leer este artículo de Aciprensa.
Los símbolos trascienden, también nos iluminan y enseñan. Al colocar nuestro pesebre pensemos en lo que cada figura nos enseña.
El Adviento se acerca y nos ayuda a prepararnos, vamos a seguir profundizando en este maravilloso misterio de la Encarnación.
Puedes ver este sencillo video sobre el significado de la Corona de Adviento
Te invitamos a ver una catequesis sobre la Luz para poder dar más sentido al encendido de nuestra Corona de Adviento. Es realizada por El Padre Ramón García Reynoso, profesor de la Universidad Pontificia y el equipo evangelizador de Resurrexit.
Para acceder a esta catequesis, da clic en el botón.
Les presentamos un material muy sencillo sobre el Adviento que nos puede enseñar muchas cosas básicas. Está tomado de la página de Facebook de la Basílica del Santo Cristo de Esquipulas.
Queremos ofrecer un material muy bueno para nuestro aprendizaje y el de los niños sobre la Santa Misa. Ha sido tomado del Blog católico "Gotitas espirituales" Puedes acceder al blog en el botón.
El 1º de noviembre se celebra el Día de Todos los Santos y el 2 de noviembre el Día de los Fieles Difuntos. Estas fiestas de religiosidad y simbolismo, conmemoran a nuestros seres queridos que ya no están con nosotros, los que ya están en la patria eterna entre los santos y aquellos que están en la purificación antes de entrar a la presencia de Dios.
Popularmente decimos “El día de los muertos”, como celebración litúrgica es más preciso decir “Conmemoración de los fieles difuntos". Celebramos que la vida no termina con la muerte, por eso se celebra en el color, las flores, los dulces, la música, etc. No es una fiesta del culto a los muertos, ni a la muerte, es un día especial que nos recuerda que nuestros hermanos en estado de purificación nos necesitan.
La doctrina sobre la purificación de los fíeles difuntos tiene su fundamento en la Sagrada Escritura, la práctica de la Iglesia primitiva, la doctrina de los Santos Padres y la definición de los concilios, podemos consultar todo esto en el Catecismo de la Iglesia Católica en los números 1030 - 1032
“Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha honrado la memoria de los difuntos y ha ofrecido sufragios en su favor, en particular el sacrificio eucarístico (cf. DS 856), para que, una vez purificados, puedan llegar a la visión beatífica de Dios. La Iglesia también recomienda las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia en favor de los difuntos…..No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos» (San Juan Crisóstomo, In epistulam I ad Corinthios homilia 41, 5).” (1032).
Nuestra celebración en México es una celebración mestiza con dos orígenes que se unen: origen cristiano y origen prehispánico. (Para profundizar en su origen prehispánico consulta este artículo de México Desconocido https://www.mexicodesconocido.com.mx/dia-de-muertos.html). La UNESCO nombró a nuestra celebración, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2008.
La tradición de rezar por los muertos se remonta a los primeros tiempos del cristianismo, en donde ya se honraba su recuerdo y se ofrecían oraciones y sacrificios por ellos. Cuando una persona muere ya no es capaz de hacer nada para ganar el cielo; sin embargo, los vivos sí podemos ofrecer nuestras obras para que el difunto alcance la salvación.
A las oraciones ofrecidas por los difuntos se les llama sufragios. El mejor sufragio es ofrecer la Santa Misa. También se puede ofrecer el Rosario, las obras de misericordia, la recepción de los Sacramentos, la Confesión y la Comunión, también las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia para ayudarlos a hacer más corto el periodo de purificación y puedan llegar a ver a Dios.
En este año con el peligro de la pandemia, en nuestra diócesis no se abrirán los panteones ni los lugares de criptas en los templos, por orden de las autoridades civiles y eclesiásticas, pero no por eso dejaremos de ofrecer esto sufragios por las personas que hemos amado y que se han ido, con mayor razón cuándo es reciente su partida, en algunos casos no se tuvo suficiente tiempo para despedirse y hacer convenientemente el duelo, que la oración por ellos nos sirva a nosotros de consuelo.
Los invitamos a que vivamos esta conmemoración con toda nuestra fe sabiendo que podemos ofrecer lo que nos pide la iglesia desde nuestras casas, un recurso que es parte de nuestra cultura es el altar a los fieles difuntos, (que mostramos en la imagen de al lado donde se nos muestran los elementos fundamentales que lleva).
Les hacemos una sugerencia importante que es añadir en el altar junto a los retratos de nuestros seres queridos las imágenes de los santos que apreciaron nuestros hermanos fallecidos, como signo de qué también a ellos los encomendamos como intercesores.
La Santa Cruz va en la parte más alta para hablarnos de nuestra esperanza de la feliz resurrección en Cristo muerto y resucitado.
En la película “Coco” toda esta celebración fue apuesta en ojos de todo el mundo, en ella nos han dejado muchas reflexiones sobre nuestros valores como como pueblo, en especial la necesidad de no olvidar a nuestros fieles difuntos, para que un día lleguen con nuestra ayuda a a su destino que es Dios y al descanso eterno.
Añadimos esta oración para rezar por ellos, al terminar el Santo Rosario.
Dios de misericordia y amor,
ponemos en tus manos amorosas
a nuestros hermanos y hermanas
que has llamado de esta vida a tu presencia.
En esta vida les demostraste tu gran amor,
y ahora que ya están libres de toda preocupación
concédeles pasar con seguridad las puertas de la muerte
y gozar de la luz y la paz eterna.
Habiendo terminado su vida terrena recíbelos en el paraíso,
en donde ya no habrá tristeza ni dolor,
sino únicamente felicidad y alegría con Jesús, tu Hijo,
y con el Espíritu Santo, para siempre.
Amén.
Revista Almas, publicación mensual Misioneros de Guadalupe.