Implementación de las sesiones:
Debe mostrarse empático, amable y respetuoso con los niños y niñas, recuerda que eres una figura que debe generar respeto y confianza no olvides utilizarlo positivamente.
Evitar vocear a las/os niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
Moderar los tonos de voz, NO gritar, ni utilizar palabras que culturalmente pueden considerarse ofensivas o considerarse como falta de respeto.
Cuando desarrolles lecturas o reflexión debes tomar en cuenta lo siguiente: acondiciona el espacio, usa adecuadamente los tonos de voz, respeta todos los signos de puntuación, colocar música de fondo con un volumen bajo.
Buscar siempre la participación, basada en el dialogo para llegar a la reflexión.
Al momento de dirigir la jornada no pongas barreras físicas o invisibles entre tú y las/os niños y niñas, como ubicarte detrás de un escritorio, mesa, silla o pupitre, intenta ubicarte al mismo nivel de la persona con la busques dialogar.
Consideraciones logísticas:
No olvides pasar los listados de asistencia, completar los campos solicitados, sin manchones ni tachones.
Tener en cuenta los formatos de entregas de servicios como: listados de distribución, pre y post-test, consentimiento informado entre otros requerimientos que sean necesarios.
Debes considerar el tiempo de listado de asistencia y alimentación.
Rol de la persona facilitadora:
Considerar ser un comunicador eficaz, en el que se comprenda la habilidad de comunicar un mensaje de manera clara y con lenguaje comprensible.
Ser proactivo, con actitud de entusiasmo y dinamismo que permita motivar a niños y niñas a participar y aprender.
Tener la capacidad de resolver dudas, preguntas o inquietudes, no dejar preguntas sin responder o inconclusas.
Se debe generar espacios de escucha de la diversidad de opiniones y respeto de estas.
Utilizar vocabulario claro, inclusivo promoviendo la igualdad desde una perspectiva de género.
Al presentarse distractores dados por el ambiente, espacio o niños y niñas, debe saber reconocerlos y gestionarlas de manera adecuada.
Debe considerar establecer una interrelación entre el desarrollo de las acciones y contenidos con la realidad de los niños y niñas participantes.
Al presentarse conflictos con algunos actores claves, ya sea niños y niñas, madres, padres y/o cuidadores, docentes, debe considerar buscar un espacio idóneo para dialogar y gestionarlos de manera propositiva.
En el proceso comunicativo se presentan desafíos que puedan afectar la integridad emocional de niños y niñas, por lo que se sugieren algunos ejemplos de formas de comunicar desde una connotación positiva.