El objetivo principal de este estudio fue conocer qué valoración hacen los turistas encuestados de criterios educativos en el área de estudio compuesta por el Parque Nacional de Monfragüe, el Geoparque Villuercas-Ibores-Jara y Trujillo, determinando si estas zonas ofrecen, además de servicios turísticos de calidad, procesos educativos que tengan en cuenta la concienciación y educación patrimonial. Con ello se perseguía evaluar si las instituciones de educación no formal y los profesionales turísticos de estas áreas cumplen con los objetivos de difundir conocimientos y valores, considerando que los centros de interpretación y las empresas turísticas y de ocio forman parte de este sector. De forma paralela, este estudio da respuesta a algunas problemáticas y sugerencias realizadas entre la comunidad científica. Algunos trabajos realizados recomiendan emprender estrategias para la percepción de problemas y el conocimiento de la satisfacción del visitante como herramientas imprescindibles para diseñar estrategias de sensibilización (REYES ORTA; OLAGUE DE LA CRUZ; VERJÁN QUIÑONES, 2018), destinadas a preservar el entorno patrimonial al mismo tiempo que se mantiene la competitividad turística del destino. Bajo estas afirmaciones se asienta nuestro estudio, enfocadoen conocer las problemáticas que los turistas encuentran
Evaluación de la educación patrimonial durante las experiencias turísticas:el caso del Parque Nacional de Monfragüe, el Geoparque de Villuercas-Ibores-Jara y Trujillo,Cáceres (España)563Meta: Avaliação | Rio de Janeiro, v. 12, n. 36, p. 539-570, jul./set.2020en los territorios elegidos, con la finalidad de integrar programas o propuestas educativas en el contexto no formal de enseñanza. Entre los problemas detectados, destaca la falta de sensibilizacióny de prácticas educativas, falta de actividades complementarias y masificación (Tabla 8).En este mismo trabajo (REYES ORTA; OLAGUE DE LA CRUZ; VERJÁN QUIÑONES, 2018), se especifican las características que debe poseer la actividad turística para ser sostenible. Entre ellas, se afirma que el turismo es sostenible cuando se promueven acciones de sensibilización con los visitantes, lo que supone contar con unas empresas comprometidas con la sostenibilidad que empleen acciones educativas. A partir de esta afirmación, se cuestiona si estas acciones pedagógicas se desarrollan en la práctica en entornos patrimoniales y si llegan hasta los visitantes. Por ello, nuestro estudio trata de dar respuesta a este interrogante, valorando, en este caso, si tres zonas emblemáticas de Extremadura, ofrecen acciones de sensibilización. Como respuesta a este interrogante, la presente investigación revela un escaso interés por concienciar y educar (Tabla 5), lo que se traduce en una educación patrimonial aún poco consolidada.El planteamiento de esta temática resulta relevante, pero también original, puesto que la mayoría de estudios que evalúan la potencialidad turística de un territorio, lo hacen partiendo de criterios económicos, y pocos de ellos integran variables referidas a procesos educativos. Estas explicaciones de carácter económico que se utilizan para comprender la trasferencia del turismo son insuficientes, puesto que no consideran la diversidad de dimensiones del fenómeno, como la dimensión educativa (MOLINA; RODRÍGUEZ, 2001). Por ello, en la presente investigación se integran criterios educativos, como aspectos que pueden determinar notablemente la valoración de un destino. En otros estudios (ORDUNA; URPÍ, 2010), se cuestionaba si la motivación para elegir un destino depende, entre otros factores, de las dinámicas que se realizan en ellos o de la oferta de actividades que promuevan la adquisición de nuevos conocimientos.
De igual modo, el presente trabajo trata de dar respuesta a este interrogante. Los resultados manifiestan que el interés por concienciar y educar o la realización de actividades didácticas son variables que intervienen notablemente en la valoración que los turistas realizan de un destino. Más concretamente, se revela que los turistas visitan estas áreas debido al atractivo de sus recursos patrimoniales, pero criterios como su difusión, el interés por concienciar y educar o la innovación de los centros de interpretación precisan mejoras. El estudio realizado por Reis, Baptista y Cardozo (2017), afirma que la educación patrimonial es una pieza clave para aunar el turismo y el patrimonio. Se trata de un modelo que busca concienciar a los visitantes y a la población autóctona y que necesita de la realización de actividades que creen un sentimiento valorativo. Por ello, resulta imprescindible desarrollar actividades de enseñanza-aprendizaje durante las experiencias turísticas, entendiéndolas como un escenario idóneo para promover la educación patrimonial.
A partir de los hallazgos de este trabajo, se entiende que resulta necesario introducir prácticas educativas y sensibilizadoras en cada una de estas zonas. Para ello, es necesario seguir introduciendo estudios que se encarguen de analizar no solo el potencial turístico de las zonas, sino también el potencial educativo. De esta forma, contando con un mayor volumen de estudios interesados en detectar las necesidades educativas de los turistas en sus experiencias, podrán introducirse mejoras para que las actividades didácticas y los procesos de enseñanza formen parte de las visitas a nuevos espacios. Todas estas posibles pautas de intervención contribuyen a cumplir con el desarrollo sostenible de los espacios, especialmente de aquellos que recogen una alta afluencia de visitantes y que, por lo tanto, están más expuestos a algunos peligros (TERUEL SERRANO, 2016) como el deterioro, fruto de la masificación, si las experiencias no aparecen bien gestionadas o si no se introducen estrategias educativas que ayuden a sensibilizar a las personas sobre la necesidad de conservar los bienes y el medio .Aunque se trata de un estudio no generalizable, permite sentar las bases para la evaluación de prácticas y experiencias de educación patrimonial en los contextos no formales de enseñanza, con el objetivo de emprender acciones que permitan la mejora hacia la sostenibilidad. Se considera que este estudio es uno de los primeros en valorar las motivaciones de los turistas considerando los criterios educativos como unas de las principales potencialidades de atracción de un destino, entre los que se encuentran: la oferta de actividades complementarias, el interés por concienciar y educar o la divulgación. Más relevante resulta aún, considerando que los territorios seleccionados son unos de los principales focos de atracción turística dentro del panorama autonómico e, incluso, nacional e internacional.