Los resultados de este estudio muestran que los municipios del Área de Interés Regional de la Sierra de San Pedro y el área de influencia socioeconómica del Parque Nacional de Monfragüe se ubican en territorios de larga tradición cinegética. Como consecuencia, ambas zonas cuentan en la actualidad con un gran número de cotos de caza, a lo que hay que añadir la presencia de una red de establecimientos de alojamiento de diferentes tipologías y categorías de acuerdo con la información obtenida de las fuentes secundarias consultadas. Al mismo tiempo, se constató que ambos territorios atraviesan serias dificultades sociodemográficas y económicas en común con otras zonas rurales de Extremadura: pérdida de población, envejecimiento y elevadas tasas de ocupación.
Ante estas circunstancias, el objetivo de esta investigación fue verificar la hipótesis de si existe una relación entre la caza y la demanda de servicios turísticos, concretamente para los alojamientos ubicados en los municipios que componen los dos territorios.
Para conseguir este objetivo ha sido necesario elaborar una relación de los establecimientos de alojamiento ubicados en estos municipios y solicitar la colaboración en el formulario de respuesta a una encuesta. La colaboración obtenida fue muy alta, gracias a la cual se pudieron sacar las conclusiones que a continuación se exponen:
Se constató la presencia de cazadores en la mayoría de los establecimientos de alojamiento ubicados en la zona de estudio, llegando a casi el 90% en la Sierra de San Pedro y más del 70% en Monfragüe.
A pesar de los porcentajes antes mencionados que acreditan la presencia de un gran número de cazadores, no se puede decir que exista una dependencia significativa de este segmento de mercado en ninguno de los dos territorios, salvo excepciones. Sin embargo, si estos datos se restringen al período general de caza, de octubre a febrero, los resultados son de mayor importancia.
Se puede apreciar una clara preferencia por parte de los cazadores por alojarse en alojamientos tipo hotel, que concentraron la mayor proporción de la oferta y la demanda. En este sentido cabe mencionar que existen diferencias entre la red de establecimientos de alojamiento de la Sierra de San Pedro y Monfragüe. En la Sierra de San Pedro, que está influenciada por la ciudad de Cáceres, los hoteles constituyen la mayor parte de la oferta y la demanda, mientras que en Monfragüe la oferta se distribuye mucho más uniformemente entre hoteles y alojamientos rurales, lo que no impide que los primeros continúen siendo preferido por los cazadores.
Según los resultados de la encuesta, los turistas cazadores mostraron interés en realizar actividades distintas a la caza. La práctica más demandada fue la de visitar espacios naturales protegidos, lo cual es consecuencia directa del magnífico paisaje de ambos territorios. Junto a esta actividad, en la zona de Monfragüe hubo un interés significativo por la gastronomía local, que no se cumplió en la misma medida en la Sierra de San Pedro. En menor medida, los gerentes y empleados de los hospedajes indicaron en la encuesta que habían detectado cierto interés por parte de los cazadores por las actividades de turismo cultural y rural.
Finalmente, en ambos destinos los cazadores pasaban estancias cortas que variaban entre una y dos noches, en la mayoría de los casos durante el fin de semana.
No cabe duda de que, como el impacto socioeconómico es uno de los aspectos citados para defender la caza en el contexto actual, se debe incentivar la realización de estudios de este tipo para determinar si los establecimientos ubicados en el medio rural son los principales beneficiarios de la caza. Gastos incurridos por los cazadores. Este conocimiento puede convertirse en una herramienta para la gestión y captura de flujos de cazadores en el futuro.