Los datos expuestos en esta investigación permiten constatar dos tipos de viajeros entre los cazadores extremeños: el cazador-excursionista y el cazador-turista. Estos dos perfiles se definen de forma diferente, que explicamos a continuación.
Los cazadores-excursionistas se caracterizan en términos generales por tener menor nivel formativo, menores ingresos, optar por reservas públicas y cazar en áreas cercanas a su lugar de residencia.
Los cazadores-turistas generalmente tienen un mayor nivel formativo, mayores ingresos, eligen principalmente reservas privadas, realizan actividades complementarias a la caza, y muestran una mayor tendencia a viajar a distintas zonas (Extremadura y otras comunidades autónomas) y, en algunos casos, fuera de España .
Asimismo, se pueden extraer otras conclusiones de la encuesta realizada.
Desde el punto de vista socioeconómico, se puede apreciar que son pocas las mujeres que se encuentran en ambos perfiles, aunque se debe precisar que su presencia está aumentando en la muestra de turistas cazadores.
En cuanto a la edad, el perfil es el de un cazador maduro con pocos menores de 26 años.
En cuanto a los movimientos durante la temporada de caza, una gran proporción de los cazadores de la muestra declaran viajar más de 30 días. Durante este gran número de días, el turista de caza pernocta, pasando entre 1 y 10 días fuera de casa. Estas pernoctaciones se realizan en diversos tipos de alojamientos turísticos, en particular en alojamientos rurales y hoteles de 1 a 3 estrellas.
Los cazadores suelen viajar en compañía. Destacan los viajes con amigos y familiares.
Los desplazamientos de cazadores extremeños durante la temporada de caza 2018/2019 generaron ingresos considerables con ciertas diferencias entre los dos perfiles de viajeros detectados. El gasto medio por persona en que incurrió el excursionista de caza ascendió a 800 €. La cifra aumenta a 1182 € en el caso del turista cazador. Estos datos revelan el papel que juega la caza como actividad económica y los considerables ingresos que aporta en los destinos turísticos.
Por último, en lo que respecta a la práctica de los principales tipos de caza, no se encontraron grandes diferencias entre ambos tipos de viajeros. Se debe enfatizar la importancia de la persecución individual y las partidas de caza.
Por último, una vez realizada la investigación, se pueden aceptar las dos hipótesis iniciales planteadas. Los resultados muestran las diferencias entre los dos perfiles de viajeros y la relación entre algunas de las variables de estudio.