Las principales conclusiones obtenidas de esta investigación se concentran en el análisis conjunto de la demanda turística, y más concretamente en sus características, además de la capacidad del geoparque para atraer visitantes.
En primer lugar, se ha constatado que existen solo pequeñas diferencias entre turistas y visitantes en la zona de estudio, básicamente los de determinados grupos de edad, sexo y procedencia. Estas diferencias no son suficientes para establecer una separación clara a menos que se analicen los principales motivos del viaje. En este caso, se aprecia una clara división entre turistas típicamente culturales y rurales.
En segundo lugar, se encontró que aquellos con un perfil similar al del geoturista solo muestran claras diferencias en su motivación para viajar, ya que mencionan las visitas a cuevas, minas y formaciones geológicas como motivo para viajar al destino.
En tercer lugar, se ha detectado que el geoparque tiene un poder de atracción para los visitantes que pernoctan en otros lugares, es decir, los principales destinos turísticos de Extremadura. Es decir, su capacidad de atracción tiene una relación directa con la importancia turística de los lugares de pernoctación, aunque la duración del viaje también actúa como una limitación considerable. En efecto, cuando el tiempo de viaje supera las 2 h disminuye el porcentaje de visitantes que han pernoctado en otros lugares de la región. Además, no existen diferencias significativas en la capacidad de atracción de esta zona para el turista cultural o rural, ya que la zona estudiada tiene excelentes ejemplos de ambos tipos de recursos.
En cuarto y último lugar, se concluye que no existen productos turísticos que incentiven los desplazamientos a este destino desde los principales puntos turísticos de Extremadura, lo que supondría una mejora considerable de los principales parámetros que definen el sistema turístico del geoparque.