Los resultados de esta investigación indican que se pueden extraer dos tipos de conclusiones, genéricas y específicas, sobre las áreas analizadas.
Entre las conclusiones genéricas, podemos mencionar el papel vital que han comenzado a jugar los espacios naturales como destinos turísticos; esto va mucho más allá del concepto original de crear áreas preservadas. Este uso turístico ha tenido un impacto considerable, bien documentado en la literatura específica, aunque se pretende minimizarlo con una gobernanza eficiente. Sin embargo, ciertos estudios confirman la existencia de numerosas lagunas en el conocimiento del fenómeno turístico característico de estos lugares, especialmente cuando se consideran aspectos relacionados con la movilidad. Todo ello implica la necesidad de continuar con análisis más detallados de este tipo de destino turístico insólito, aunque debido a la idiosincrasia de cada área protegida, se deben estudiar casos específicos con el objetivo de determinar pautas de comportamiento.
Entre las conclusiones concretas, cabe destacar que los espacios naturales protegidos analizados constituyen importantes atractivos en Extremadura. De hecho, son visitados por muchas personas que se quedan en lugares alejados de estas áreas. En este sentido, mostramos que los turistas que se hospedan en ciudades históricas con fuertes vínculos con el turismo cultural representan un volumen considerable de viajeros hacia áreas naturales protegidas.
También está claro que la distancia y, sobre todo, el tiempo de viaje son claves para evaluar la capacidad de atracción de cualquiera de estos espacios. El umbral es de 60 a 80 minutos para llegar a ellos, aunque se supera con creces cuando hay una riqueza considerable del entorno y los turistas están suficientemente motivados, aunque el porcentaje de visitantes es mucho menor. Esto confirma la importancia de la accesibilidad.
Asimismo, corroboramos que el Parque Nacional de Monfragüe es el espacio natural extremeño que genera mayor demanda, seguido a cierta distancia por el Parque Natural Garganta de los Infiernos. El Geoparque Villuercas – Ibores – Jara y el Parque Natural Tajo Internacional ocupan posiciones más abajo en el ranking.
También observamos cómo la capacidad de atracción de un espacio varía considerablemente según la época del año. Como regla general, la primavera y el verano son las estaciones más populares entre los visitantes, seguidas del otoño, y el invierno es el menos favorable.
Finalmente, encontramos que es posible elaborar un perfil de turista típico que visita estas zonas desde otros puntos, que es el de una persona de 36 a 55 años, residente en España con aspiraciones culturales y naturales. Estos turistas viajan con sus parejas y generalmente permanecen en hoteles una media de 4 días o más.