Currículo: es la manera en que se organiza, se selecciona y se evalúa el sistema educativo de un lugar, el cual toma en consideración características diversas del mismo, ya sea de índole cultural, política, económica, social e histórica (Toruño, 2020).
En el caso de Costa Rica, el currículo educativo cuenta con una gran variedad de asignaturas que a la vez poseen distintos contenidos. Entre ellas matemáticas, español, estudios sociales, ciencias, educación física, e idiomas (generalmente inglés, pero hay lugares como los pueblos indígenas que reciben también lecciones de su lengua, parte de lo permite la contextualización del currículo).
Persona curriculista: es la persona profesional encargada de seleccionar y organizar los ideales o intereses que se desean plasmar para dar forma al diseño curricular del sistema educativo de un lugar (Toruño, 2020).
Son muchas las personas profesionales que están detrás de esta labor tan ardua como lo es la estructuración educativa de un país. En Costa Rica se definen por medio de la políticas educativas, los ideales que requiere el país para la ciudadanía, se establecen los propósitos y objetivos, así como los contenidos que serán facilitados después por las personas docentes, al estudiantado.
Ley genética general del desarrollo curricular: “toda función en el desarrollo cultural del niño aparece en escena dos veces, en dos planos; primero en el plano social y después en el plano psicológico” (Toruño, 2020, p. 192).
Por ejemplo, el niño o niña aprende en su interacción con el medio y por sí mismo o misma, al interiorizar los conocimientos que adquiere desde su experimentación exterior. En el contexto costarricense, la primera interacción que puede tener el infante es con los miembros de su familia, luego con su entorno, amigos, vecinos, pares en su escuela. De este convivir en sociedad, la persona adquiere conocimientos que le permitirán crecer también como individuo.
Evolución lineal de aprendizajes: “las personas (estudiantes) pueden adquirir-construir conocimientos o competencias en el marco de una estructura (ciclos o grados) de acumulación de conocimientos o formación de andamiajes” (Toruño, 2020, p. 193).
En el ámbito educativo costarricense las personas estudiantes avanzan gradualmente en la adquisición de conocimientos, estructura que permite ir avanzando desde lo más básico hasta conceptos más abstractos, en donde pone en práctica su razonamiento y pensamiento crítico ante la solución de problemas, pasando por ejemplo, en la educación general básica, desde el primer grado hasta sexto grado.
Edad cultural: “implica una revolución en el diseño curricular pues exige asumir que estudiantes de edades cronológicas iguales pueden tener diferentes estados para el aprendizaje, motivado por la influencia de la cultura en sus familias, barrios, comunidades o países” (Toruño, 2020, p. 193).
El aprendizaje está ligado a las oportunidades que pueda tener una persona de experimentar, crear y conocer lo que está a su alrededor. De ahí la importancia que desde temprana edad, el infante sea estimulado y se le ofrezcan espacios que le permitan desarrollar habilidades y destrezas. Sin embargo, no todos tienen las mismas posibilidades. Esto se ve en las aulas del sistema educativo costarricense, que aunque los grados o niveles escolares van dirigidos a una determinada edad, se pueden tener estudiantes que aprenden a un ritmo distinto, siendo necesario flexibilizar el currículo para adaptarlo a sus necesidades.