Ante la afluencia de profetas, falsos y verdaderos, se hace necesario tener las herramientas necesarias para discernir quién es quién.
En cuanto a las revelaciones privadas, el punto fundamental es saber si estas concuerdan plenamente con las profecías bíblicas, así como con los dogmas y enseñanzas de la Iglesia. En materia de dogma es suficiente que un único punto sea contradicho para que podamos afirmar que aquel que habla no es enviado de Dios.
Eso es claro: ¡Dios no puede contradecirse! ¡Él no puede negar lo que enseñó la Iglesia!
PROFETA o VIDENTE: Es aquel que da un mensaje de parte de Dios.
La PROFECÍA DIVINA es una advertencia de Dios. Es un llamado de atención de que va a suceder algo podría suceder en el mundo, en un país, o alguna persona.
Su OBJETIVO no es avisar sino que la gente reaccione y cambie.
Características de las Profecías en la tradición Judeo-Cristiana:
a) Son CONDICIONALES. No son un decreto de que algo va a suceder sí o sí.
b) Siempre DAN ESPERANZA. Hay un mensaje positivo en ellas, un premio si se siguen las indicaciones divinas.
Las Profecías Divinas no predicen el futuro con exactitud.
A Continuación, expondremos tres ejemplos donde se muestra que las Profecías siempre dan Esperanza y se Condicionan a un cambio de actitud por parte de la Humanidad:
1. Jonás, emite un solo anuncio sobre el futuro: “Dentro de cuarenta días Nínive será destruida” (Jonás: 3: 1-10)
Esto no sucedió.
Nínive no fue destruida, porque sus habitantes rasgaron sus vestiduras, se sentaron sobre cenizas y cambiaron sus corazones.
Si no se hubieran arrepentido Dios entonces la habría destruido.
2. En Fátima, Nuestra Señora expresó su deseo de que cambiemos y nos dió las siguientes Profecías, señalando claramente las consecuencias de nuestras acciones:
"Ustedes han visto el infierno donde van las almas de los pobres pecadores.
Para salvarlos, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a Mi Inmaculado Corazón.
Si lo que digo a ustedes se hace, muchas almas se salvarán y habrá paz.
La guerra va a terminar, pero si no dejan de ofender a Dios, una peor estallará durante el pontificado del Papa Pío XI.
Cuando veáis una noche iluminada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da, de que va a castigar al mundo por sus crímenes por medio de la guerra, el hambre y persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre.
Para impedir esto, Yo vendré a pedir la consagración de Rusia a Mi Inmaculado Corazón y la Comunión reparadora de los Primeros Sábados.
Si se atienden mis deseos, Rusia se convertirá y habrá paz; si no, esparcirá sus errores por el mundo, promoviendo guerras y persecuciones a la Iglesia.
Los buenos serán martirizados; el Santo Padre tendrá mucho que sufrir; varias naciones serán aniquiladas.
Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará.
El Santo Padre consagrará Rusia a mí, y se convertirá, y un período de paz será otorgado al mundo."
3. A Marianita de Jesús le fueron reveladas, en el Siglo XVII, las siguientes profecías para nuestro tiempo:
"En aquellos tiempos, el sacramento de la extremaunción será ignorado en gran medida.
Muchos morirán sin recibirlo, siendo por lo tanto privados de innumerables gracias, consuelo y fortaleza en el gran salto del tiempo a la eternidad."
"El sacramento del matrimonio, que simboliza la unión de Cristo con la Iglesia, será atacado y profanado a fondo.
La masonería, entonces reinante, implementará leyes inicuas destinadas a extinguir este sacramento.
Ellos harán que sea fácil que todos puedan vivir en pecado, multiplicando así el nacimiento de los hijos ilegítimos sin la bendición de la Iglesia."
"La educación secular contribuirá a una escasez de vocaciones sacerdotales y religiosas."
"El santo sacramento del Orden Sacerdotal será ridiculizado, oprimido, y despreciado, la Iglesia y Dios mismo serán oprimidos y vilipendiados, ya que Él es representado por sus sacerdotes."
"Tiempos infelices vendrán en los que se deben defender valientemente los derechos de la Iglesia, ciegos a pesar de la luz, darán la mano a los enemigos de la Iglesia y cumplirán sus órdenes.
Pero cuando [el mal] parezca triunfante y cuando la autoridad abuse de su poder, cometiendo toda clase de injusticias y oprima a los débiles, su ruina estará próxima.
Ellos caerán y se estrellarán contra el suelo.
Entonces vendrá la Iglesia, alegre y triunfante como una joven muchacha, despertada y será acunada cómodamente en los brazos de mi querido y elegido hijo de aquellos tiempos.
Si él presta oídos a las inspiraciones de la gracia – una de las cuales será la lectura de estas grandes misericordias que mi hijo y yo hemos tenido hacia ustedes – vamos a llenarlo de gracias y dones muy especiales y lo haré grande en la tierra y mucho mayor en el Cielo.
Hemos reservado un asiento precioso para él, ya que, sin hacer caso a los hombres, el habrá luchado por la verdad y sin cesar defendió los derechos de la Iglesia, mereciendo ser llamado ‘mártir’.