Busquemos un tiempo para leer y meditar en familia las Sagradas Escrituras.
Con las Escrituras, “sabríamos vencer las sugestiones diarias del mal que está en nosotros y fuera de nosotros; nos encontraríamos más capaces de vivir una vida resucitada según el Espíritu, acogiendo y amando a nuestros hermanos, especialmente a los más débiles y necesitados, y también a nuestros enemigos”. -Papa Francisco-
El Padre Jozo de Medjuorje nos dice: "El Maestro con su Palabra educa, cura, libra de todo mal, ilumina nuestra oscuridad. Necesitamos la Palabra. No la de un periodista. No la de un hombre que quiere manipularte. La única palabra que te libera y te salva es Su Palabra. La Palabra Divina que quiere llegar a tu corazón. Las otras son falsas porque son humanas. Las otras están muertas y matan porque son humanas. Para librarte de la manipulación busca la Biblia. Haz que la Biblia regrese a tu vida Cotidiana, a la educación de tus hijos y tus nietos."
Dios se comunica con nosotros de muchos modos. Pero principalmente lo hace a través de su Palabra que está recogida en las Escrituras. A unas personas, les gusta meditar las lecturas del día. A otros les gusta abrir los Evangelios al azar y leer el primer párrafo que cae ante su vista. Algunos van leyendo capítulo a capítulo. Cualquiera de estos modos es válido, siempre y cuando lo hagamos asiduamente.