Este marcará el Inicio del Final de los Tiempos (No del Fin del Mundo). Coincidirá con un fenómeno cósmico de gran estruendo y luminosidad en toda la tierra. Permitirá que todo ser humano, creyente o no, de cualquier religión, pueda ver y conocer en su interior el estado de su alma, tal y como Dios la ve. Será de motivo de purificación y sufrimiento y de profunda conversión. Vendrá en un momento de agitación mundial y de persecución religiosa.
La Biblia profetiza:
Las Revelaciones Privadas afirman lo siguiente:
1) Nuestra Señora a dicho:
2) Los Santos han profetizado: