______________________________________________________________ PODÓLOGOSAndía EspinozaEspecialistas en pies Desde el 2009,sus pies en buenas manos______________________________________________________________
Aseo de los pies
Nuestra propia grasa, el sudor, las células muertas que se acumulan y la suciedad no sólo ocasionan mal olor en nuestros pies, también alcalinizan el pH de la piel y de las uñas, y se vuelven alimento para los hongos. Con la finalidad de tenerlos verdaderamente limpios y evitarnos problemas, se deben adoptar medidas de higiene más profundas para nuestros pies. Esto es muy importante si deseamos tener un tratamiento de cura exitoso o para evitar vernos infectados por algún hongo oportunista que podemos pescar, por ejemplo, en nuestra propia ducha o en nuestro calzado.
Medidas básicas de higiene
Lávese los pies diariamente. Para ello, use jabón de glicerina o jabón verde de lavar la ropa.
No use jabones de tocador porque alcalinizan el pH de la piel y de las uñas. Esto crea un ambiente favorable para los hongos.
Séquese los pies con papel higiénico o papel toalla. Nunca con toalla de tela porque ahí se quedan los hongos.
Mantenga las uñas cortas y limpias. Esto es muy importante porque, debajo del borde sobrante de ellas, se acumula grasa, células muertas, suciedad, talco y jabón. Esa masa, cada vez que se lava los pies, se baña o suda, se humedece, se pudre, ocasiona mal olor, se alcaliniza y se vuelve alimento para el hongo. Para el aseo de ellas, ayúdese con un cepillo de dientes.
No se pinte las uñas ni use uñas acrílicas: dan oscuridad y evitan la ventilación. Estas son dos condiciones favorables para el hongo. Algunas personas lo hacen con la finalidad de esconder la infección. Grave error. Cuando se retiran el esmalte o la uña acrílica, se dan con la sorpresa que el hongo avanzó más rápido. Puede pintarlas, sí, pero debe quitar el esmalte, como máximo, a los dos días.
Aseo profundo
Para las uñas Paralelamente al tratamiento de cura que esté realizando para combatir los hongos en las uñas, tiene que hacer lo siguiente:
Corte toda porción de uña enferma. Si se formó callo en el borde o debajo de la uña, retírelo y lime.
Todas las noches, para quitarle la "comida" a los hongos y tener las uñas verdaderamente limpias, haga lo siguiente:
Eche sal de mesa en un platito y agregue agua hasta formar una masa, pero sin dejarla completamente líquida, deben sentirse los granitos de la sal.
Unte la masa sobre las uñas y escobille con un cepillo de dientes.
Para retirar la sal, finalice lavándose los pies con abundante agua y jabón. Ayúdese con el cepillo.
Cuando sus uñas ya estén sanas, a manera de prevención, hágalo una vez a la semana.
Para la piel (exfoliación profunda) Las células muertas que se acumulan en los pies, especialmente en las plantas, no sólo son antiestéticas. Son causantes de una serie de problemas. La exfoliación profunda de los pies, hace lo siguiente:
Desprende las células muertas.
Deja los pies verdaderamente limpios y sin comida para los hongos.
Disminuye la sudoración y el mal olor.
Colabora con el tratamiento de la cura de hongos de uñas y piel.
Ayuda a evitar infecciones y reinfecciones.
Si no se hace un tratamiento de exfoliación periódicamente, la comida estará servida todo el tiempo. En algún momento se contagiará de hongos. A continuación, el tratamiento:
En una batea con agua (la temperatura no importa) agregue 05 cucharadas de sal de mesa. Mezcle bien, hasta que no queden granos en el fondo, y meta los pies en la solución por 15 minutos.
Pasado el tiempo, coloque una cucharadita de sal de mesa en la palma de su mano, échele un poquito de agua, forme una masa, saque un pie de la batea y sóbelo TODO con la mezcla de sal y agua, pero teniendo mucho cuidado cuando sobre entre los dedos. Las células muertas se desprenderán muy fácilmente. Haga lo mismo con el otro pie.
Para finalizar, lávese los pies en la ducha, con abundante agua y jabón, para retirar la sal.
Repita el tratamiento cada tres días.
Notas
Los tratamientos de exfoliación son con sal de mesa.
La piel más delicada de nuestros pies es la que está entre los dedos. Esas zonas trátelas con mucho cuidado, a la hora de sobar.
No realice el tratamiento de exfoliación si hubiera heridas.
Si hubiera alguna reacción desfavorable por el contacto con la sal, es poco probable, no repita el tratamiento.