Urdimbre es un boletín poético cultural, su formato en papel se entrega en Doñihue y, hasta hoy, lo enviaba en digital a través de correo electrónico, pero ahora he dispuesto la descarga directa en esta web, me parece más cómodo y rápido.
El boletín es un espacio sensible que he creado para acercar lo poético a mi comunidad, es autogestionado y de repartición gratuita, aunque recibo aportes desinteresados, para asegurar su continuidad.
El primer número apareció en febrero de 2026, fue dejado en una bolsa tejida a crochet en lo que antiguamente era el quiosco de diarios de mi pueblo, pero fue, lamentablemente, robado, con bolsa y todo.
Abajo encontrarás los números disponibles. Si quieres, puedes escribirme con tus comentarios, aportes, preguntas y sugerencias a piaverapoeta@gmail.com
Recuerda hacer tus comentarios con respeto y tomando en cuenta que tras esta página y este trabajo hay una persona, de carne, huesos y un alma sensible a la que aún le cuesta la vida, gracias.
Cuando aún no llevaba una década en esta vida, la máquina de escribir de mi tata me mantenía soñando, soñaba con eternizar esa infancia junto a él, mi abuela, mi mamá y mi hermano. Aunque por esa época no lo sabía, atesorar cada momento iba a ser un consuelo al perder ese hogar, ese núcleo, esa raíz, esta tierra a la que he vuelto después de tantos años duelando en el exilio.
Mi tata sembró en mí el deseo de transformar lo que llevo dentro, en palabras escritas, lo hizo desde su genuina e instintiva generosidad, permitiéndome estar junto a él en su espacio de trabajo y usar sus artefactos, tan increíblemente hermosos e interesantes para mis ojos infantiles.
Urdimbre es un llamado a persistir en el asombro, a atesorar, con amor y cuidado, esa parte de mi infancia que fue bella, a admirar a la adulta que soy, para honrar a la niña que fui y que tuvo sueños, que fue abrazada por una comunidad cariñosa y preocupada y que tuvo la fortuna de contar con el mejor abuelo y el mejor hermano que el universo, en su eterna vastedad, le otorgó.
Siempre los extraño y siempre los invoco, porque esa niña sigue viva y me implora que los llame, me asegura que un día van a responder y nos vamos a volver a abrazar.