PIETRO GRIECO, D.D
ACERCA DEL AUTOR
PIETRO GRIECO, D.D
ACERCA DEL AUTOR
El Pensador, Escritor y Poeta
Pietro Grieco posee el título de Doctor en Divinidad, un Master de Artes en Literatura, y un título de grado en Ciencias de la Administración. Fue profesor en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad de Belgrano, entre otras instituciones de estudios superiores, los últimos años ha sido profesor en la California State University San Marcos, California. Tuvo una carrera de negocios variada que comenzó a los siete años de edad.
Cuando Pietro Grieco recibió y siguió el llamado en el campo literario, la espiritualidad o la ayuda humanitaria, fue con el deseo de aportar algo bueno al mundo.
Nació en Italia y vivió y enseñó en Argentina, Estados Unidos y España.
Actualmente reside en Italia, se deleita leyendo, escribiendo, caminando por las montañas, meditando cerca de algún arroyo, visitando lugares donde nacieron o vivieron otros escritores, relajándose con la ternura de su gata Teetee, discutiendo en casa de política , filosofía y demás con Bianca y teniendo largas conversaciones con sus amigos queridos y cercanos como Roberto
SE FUE MI AMIGO ROBERTO
Roberto además de Arquitecto fue con Lyda padre de tres hijos y una buena cantidad de bellas y bellos nietos. Tuvo una vida productiva, pero para mí fue un gran amigo, alguien que me apoyó en varios proyectos de benevolencia. Fue vicepresidente de la Fundación Benévola EL ARCA, y de la Fundación Para el Desarrollo del Pensamiento Espiritual, estuve en deuda con él y la vez le pude pagar con algo insignificante. Fue con un regalo que me lo agradeció toda la vida. Cuando vino de visita mientras vivíamos en Pedreguer, cerca de Denia, Alicante, España, recorrimos una cantidad de lugares, pero lo que le fascinó fue ir a recorrer los 7 pueblos dedicados a la producción de cerezas. Subiendo y bajando montañas nos detuvimos en un lugar al costado de una plantación y le dije a él y Lyda que fueran a comer cerezas directamente de los árboles. Estaban encantados y deleitándose con las cerezas cuando, un vehículo se detuvo, bajó un señor y dijo “Soy el dueño ¿ustedes se están comiendo mis cerezas”. Le explique que eran amigos de Argentina y que deseaba comprarle una caja de cerezas. Me explicó que no vendían en los campos, pero más adelante estaba la Cooperativa donde empaquetaban y vendían las cerezas y allí podríamos comprar todo lo que deseábamos. Le prometí que lo haríamos, mientras nos dijo que podíamos comer de los árboles las que quisiéramos. Dejé a Roberto y Lyda comer a gusto y fuimos hasta la cooperativa y compramos dos cajas de cinco kilos cada una.
Por años me recordó que ir a comer cerezas directamente de los árboles fue una experiencia única en su vida y el regalo más maravilloso para él y Lyda que le podía dar. Lo increíble para mí fue mirar sus caras de felicidad como dos niños haciendo una travesura. Comer cerezas de niño trepándome a los árboles era una de mis delicias, con esta “travesura” volvimos a sentirnos todos juntos niños otra vez.
Mi amigo Roberto se fue, pero me dejó a mí, sus familiares y amigos el recuerdo muy bello de su honesta amistad, sincera como pocas, llena de bondad y amor.
Gracias Roberto ¡ya nos volveremos a ver!
Comentario
"Si se fue un amigo muy querido.
Un muy querido amigo de mis padres.
Tuvo una vida rica en experiencias, supo celebrar y disfrutar la vida, siempre rodeado de amor y alegría
Un agradecido de la vida.
La anécdota de las cerezas "disfrutando como chicos" Me los imagino ...bella imagen. Los describe a Lyda y a él tal cual.
Creo que nunca se olvidaron de su niño interior.
Sabía disfrutar de cada instante
Se fue de este plano para continuar con su camino de evolución
Un abrazo desde el alma"
Gaby