Introducción.
En este trabajo analizamos el capítulo 5 del libro LA EDUCACIÓN AYER, HOY Y MAÑANA .El ABC de la Pedagogía. Silvina Gvirtz- Silvia Grinberg -Victoria Abregú.
¿Cómo pensar una escuela mejor? tuvimos en cuenta también los aportes de los autores que nos propuso la docente para hacer el abordaje de este tema.
De la lectura sugerida para este trabajo y su posterior análisis, los interrogantes que nos planteamos son: ¿Cómo observamos la escuela hoy? ¿Cómo la pensamos? ¿Cuáles son los desafíos hoy? Ante estos interrogantes reflexionamos sobre la necesidad de repensar la escuela y debatir sobre el sistema educativo y la forma de enseñanza y surge una palabra…”cambio”. Coincidimos con lo que plantea Gvirtz respecto a que “las nociones de cambio y crisis han dado forma a discursos, debates y propuestas concretas de reformas educativas. Todos parecen acordar que es necesario cambiar la escuela más a allá de que exista acuerdo o no, las escuelas cambian sin pedir permiso” y sigue diciendo que podemos estar de acuerdo con los cambios o no pero no se puede aprender de una vez para siempre, ya que las personas y las instituciones están en un constante proceso de cambio.
Hoy se observan muchos cambios en la sociedad y es importante que la escuela pueda adaptarse a ellos. Esta sociedad de la información y el conocimiento nos pide aplicar nuestro saber en la resolución de problemas y estar preparados para aprender durante toda la vida.
Ese cambio del que hablamos no solo se refiere a lo instrumental sino también a lo direccional y esto tiene que ver con un planteo de reforma lento y gradual más integral orientado a un objetivo que es mejorar la calidad educativa.
Actualmente es muy importante que los alumnos tengan la capacidad de aplicar lo que aprenden en la resolución de problemas, que es lo que necesitan para crecer como personas. La educación es una apuesta proyectada al futuro.
Según Gvirtz “Cuando el presente está en crisis y la incertidumbre define las formas en que se vislumbra el futuro, la institución y su propia misión entran en crisis, con la sensación de que aquello que fue está dejando de ser y que, paralelamente, aquello que se está creando no se puede atrapar”.
Como señala Tedesco (2005) “Es indispensable que la sociedad apunte a educar a las nuevas generaciones a partir de dos ejes:
“Lograr que los estudiantes aprendan conceptos, modos de comprensión de la realidad y actitudes…” para poder resolver problemas personales, espirituales, culturales, políticos, sociales y productivos, que la escuela forme personas autónomas, no solo sea responsable de distribuir saberes
Otro de los ejes que señala Tedesco: “Formar ciudadanos democráticos, preocupados por el prójimo, con vocación inclusiva y responsabilidad social”.
Aprender a aprender y aprender a vivir juntos formar ciudadanos comprometidos con la sociedad, con proyectos a futuro, críticos, responsables, capaces de tomar decisiones, son los desafíos de hoy.
Pensar transformar la escuela en un taller donde los alumnos aprendan más cuanto más estímulos tengan, motivándolos o para que aprenda afuera de la escuela aplicando herramientas y conocimientos adquiridos y así capitalizar eso como vehículo de aprendizaje. Esto no significa que hay que enseñarle solo lo que ellos quieren, sino que se les mostrará el sentido de lo que se les está enseñando.
La escuela tiene que preparar ciudadanos autónomos, responsables, trabajadores, inteligentes, consumidores críticos, con proyectos. Para ello es necesario un sistema educativo que sea flexible a las demandas de la sociedad actual
Como explica Gvirtz “ Las nuevas capacidades que se requieren en la sociedad actual no se traducen solamente en el saber hacer ciertas tareas concretas, sino que se necesitan capacidades complejas, acordes con la polivalencia, el cambio permanente y con la velocidad que caracterizan a los nuevos procesos productivos…”
Es por eso que el planteo de hoy también es integrar el conocimiento para dar sentido a lo que el alumno aprende. Esto se vincula a lo que describe Gvirtz sobre el desarrollo de competencias en la formación para el trabajo, donde hace referencia a la noción de competencia para remitir a los contenidos que debería estar asumiendo la formación para el trabajo, aquello que los estudiantes deben saber, y saber hacer para desempeñarse en el mundo del trabajo en la actualidad y coincidimos con el interrogante de ¿cómo ofrecer una educación en la que todos los estudiantes puedan resolver problemas de una manera flexible y responsable?
Los estudiantes deben aprender las competencias para el siglo XXl y estar preparados para aprender durante toda la vida, y es un salto muy grande que deben dar, ya no de aprender a leer y escribir sino lo necesario para desenvolverse en esta época, ya no solo en la niñez sino durante toda la vida, debe ser un cambio paulatino como decíamos anteriormente y que debe también estar planificado ya que no se puede resolver con medidas superficiales.
Según explica François Dubet: “La fabricación de actores y de sujetos no surge armoniosamente del funcionamiento regulado de una institución en la cual cada uno desempeña un rol. Entonces es necesario reemplazar la noción de rol por la de experiencia”. Los individuos se van formando en su capacidad para manejar sus experiencias escolares sucesivas. Los estudiantes se socializan a través de diversos aprendizajes, es una autoeducación.
El ser humano aprende en todas las realidades lo que se requiere es que haya una adecuada atención. Entonces si uno flexibiliza un poco estos aprendizajes, puede dar la posibilidad de pensar que hacer en diferentes situaciones y contextos.
Creemos que como profesionales y actores del sistema uno de los tantos desafíos que nos compete es fomentar la creatividad, debemos generar las condiciones para que puedan desarrollar al máximo su mente y expresión, no solo transmitirle los conocimientos, sino también acompañarlos a que se apropien y transformen el conocimiento, promover la confianza y motivación del estudiante.
Los cambios más relevantes que enfrenta la educación se relacionan según Brunner con que “El conocimiento deja de ser lento, escaso y estable, la escuela deja de ser el canal único donde la nueva generación entra en contacto con el conocimiento y la información, la palabra del profesor y el texto escrito dejan de ser los soportes exclusivos de la comunicación educacional,..” las tecnologías tradicionales del proceso educativo están dejando de ser las únicas disponibles para enseñar y aprender…
En este nuevo escenario es necesaria la inclusión de las nuevas tecnologías y entender la relación escuela-trabajo. Es imposible pensar en incorporar tecnología sin valorar la importancia de incluirla, siempre que sea con fines pedagógicos y didácticos ya que favorecen los procesos de enseñanza aprendizaje, forma estudiantes críticos y activos y esté dentro de la planificación junto a las demás actividades escolares
Como establece Gvirtz: “La tecnología, así entendida, no es la causa del cambio, sino un instrumento que puede ser usado como agente de cambio” de esta manera logran un rol fundamental para lograr una formación de calidad.
Respecto a la relación entre la educación y el trabajo, Gvirtz señala que hasta los años 80 la educación garantizaba ocupar en un futuro algún puesto de trabajo. En la actualidad este paradigma ya no funciona, debemos pasar por distintos momentos de formación a lo largo de nuestra vida profesional, aun así adquirir un título no garantiza encontrar un empleo ni mantenernos en él. En su momento la escuela funcionó como un trampolín que permitió a distintos sectores y grupos sociales acceder a puestos de trabajo más importantes que los de sus padres. En el presente esto ya no es así la escuela funciona como un paracaídas, que evita una caída rápida o amortigua el descenso.
Debemos tener en cuenta que cuando se habla de la crisis de la educación también directa o indirectamente se habla de la crisis del vínculo educación-trabajo.
El proceso productivo ya no está fundado en la organización rígida del trabajo que caracterizó el taylorismo/fordismo. Es complejo y está organizado para responder a las demandas cambiantes de un mercado inestable y a los altos niveles de competitividad por eso se reemplazaron esas formas de trabajo por estructuras de producción flexibles. Esa flexibilidad nos lleva a contratos de trabajo sin garantías de prestaciones y a formas de organización en la que los trabajadores tengan la capacidad de adaptarse a los cambios y a continuar aprendiendo a lo largo del proceso productivo.
Philippe Meireieu nos dice “Una gran cantidad de jóvenes están en una actitud de subversión con la sociedad, en relación con las leyes que esa sociedad les impone, y eso sucede porque no fuimos nosotros capaces de contarles que la mayor subversión, la más linda subversión y la más agradable es la de la inteligencia frente a la tontería”.
Los adolescentes mediante al transgresión buscan emanciparse pero es tarea de la escuela enseñar a emanciparse a través del conocimiento. Es necesario que lo que se aprende en la escuela sea de utilidad para la formación de los adolescentes para el futuro.
Meireieu también sostiene que: “…necesitan tener delante, adultos que a su vez se emanciparon mediante el conocimiento y no mediante la violencia” por eso es importante la tarea de los docentes, transmitir valores basados en el bien común.
Meireieu sostiene: “Convencer respetando la inteligencia del otro, y sin utilizar ni el control, ni la sumisión que en vez de ayudarlo a elevarse, hace a la sumisión del otro. Es por eso que un aula y una escuela también son lugares donde la verdad de la palabra no depende del estatuto del que pronuncia esa palabra; el que tiene razón en la clase, en la universidad y en la democracia no es el más fuerte, no es el que grita más ni el que presiona a los demás: es el que sabe convencer”.
Y en este ejercicio de interrogarnos sobre como pensamos la escuela, reflexionamos sobre lo que plantea Narodowsky en su texto ¿Quién manda en las escuelas? ¿Cómo son sus relaciones? Y lo que implica estar ligados a esta cuestión de poder entre otras cosas. Narodosky también habla acerca de los cambios “ los cambios en educación implican la existencia de políticos y legisladores que los proponen y sancionan, técnicos y especialistas en educación que diseñan, sugieren y asesoran, funcionarios que pretenden poner en práctica las nuevas realidades”.
Y es ahí donde también lo relacionamos con lo que venimos planteando sobre los cambios y entendemos que si queremos cambiar, atravesaremos por etapas de incertidumbre y turbulencias porque hoy hay muchas cuestiones que no son fáciles de modificar.
Estamos frente a una crisis de la escuela que afecta a todo el sistema educativo, podemos ver el presente de nuestra sociedad reflejado en las aulas. Consideramos fundamentalmente que el objetivo de la educación secundaria debe ser alcanzar una educación de calidad, que contribuya a desarrollar el capital humano.
Es un desafío garantizar el futuro de nuestros estudiantes brindándole las herramientas necesarias para que puedan afrontar la vida, las constantes demandas de nuestra sociedad cambiante.