El oro ha sido uno de los primeros materiales usados por la humanidad ya que se conoce que fue utilizado por los artesanos del Calcolítico, o Edad de Cobre. Las primeras piezas de oro datadas son joyas hechas por esta época. En algún momento se descubrió que el oro se podía fundir, por lo que pudieron emplearlo en la fabricación de joyas, estatuas de dioses, artilugios para ceremonias religiosas, etc.
Otro de los usos que se le ha dado a lo largo de la historia es como moneda de cambio para los intercambios comerciales. En un principio se intercambiaba el oro en bruto, en pepitas o trozos de metal. No fue hasta el año 700 AC cuándo empezaron a acuñarse las primeras monedas y perfeccionar el uso del oro como valor de cambio en el comercio. Si es cierto que se han encontrado monedas de la época mesolítica en China y en India.
En el Antiguo Egipto fue un metal de tal importancia, que uno de sus faraones, Dyer, llevaba en su título un jeroglífico que hacía referencia a este precioso metal. El oro de Egipto en esta época lo sacaban de Nubia, dónde probablemente comenzó la minería del oro. Se cree que Egipto fue la mayor potencia de oro en los tiempos antiguos. Comienza a desarrollarse la técnica minera y la metalurgia del oro alcanzando su nivel máximo de producción tras la conquista de Alejandro Magno.
En Mesopotania el oro se conocía desde el 2000 AC aproximadamente. Los productores de oro de la época fueron Persia, Armenia y Fenicia. El pueblo fenicio obtenía la mayor cantidad de oro a través de los intercambios que realizaban en otros pueblos, se les conoce por ser unos grandes comerciantes. En la época griega las regiones costeras de alrededor y Macedonia fueron las principales fuentes de oro. Genofontes decía que los registros de oro griegos se perdían en la remota antigüedad. Para poder satisfacer la demanda de oro, muchas veces se importaba de Egipto.
En China el oro ha sido explotado durante miles de años, datándose los primeros usos con la dinastía Shang (1765 AC). En Japón fue más tardía su explotación, en 1542 se descubrió la mina de oro más grande de Japón, en la Isla Sado. En India comenzó la minería a gran escala a finales del siglo IV AC con la colonización de Mauryan Deccan.
A partir del siglo IV DC, el oro comienza a movilizarse más gracias a la utilización del mismo en forma de moneda, más manejable y transportable, y a que el emperador Constantino estableció el pago de impuestos y otras retribuciones estatales en oro.
Tras el descubrimiento de América en el siglo XV comienza la Edad Moderna y con ella la abundancia de este valioso metal. México, Perú, Chile o Bolivia llenaron las arcas europeas durante los siglos XVI, XVII y XVIII. Sin embargo, en el norte de Ámerica la producción no comienza hasta el siglo XIX. En 1846 se descubre el oro de placer en California, que desencadena la famosa "fiebre del oro" del año 1849.
Ha sido tan importante para la historia de la humanidad que hasta se utilizó para establecer el valor de las monedas, lo que se conoce como el "Patrón Oro". El patrón oro es un sistema monetario que fija el valor de las monedas en base a la cantidad de oro que las respalda.