Este capítulo se centra en las acciones y métodos que permiten asegurar que el agua que consumimos sea de buena calidad, tanto en el hogar como a nivel comunitario. Abordaremos diferentes técnicas de tratamiento, los procedimientos adecuados de almacenamiento y la importancia de la participación de toda la comunidad para mantener la seguridad del agua.
Hervir el agua
Qué es: Calentar el agua hasta alcanzar el punto de ebullición (100 °C al nivel del mar) y mantenerla así durante 1-3 minutos para eliminar la mayoría de microorganismos patógenos.
Ventajas: Sencillo, económico y muy efectivo contra bacterias, virus y protozoos.
Limitaciones: No elimina contaminantes químicos (por ejemplo, metales pesados, nitratos) ni reduce la turbidez si es muy alta.
Cloración
Qué es: Añadir una solución de cloro o tabletas especiales para desinfectar el agua.
Ventajas: Económica, sencilla de aplicar, destruye bacterias y virus comunes.
Limitaciones: Puede no ser totalmente efectiva en aguas con alta turbidez o con determinados protozoos resistentes. El exceso de cloro puede alterar el sabor y generar compuestos subproductos (como los trihalometanos).
Filtración
Filtro de arena lento y ecofiltro: Paso del agua a través de capas de arena y grava que retienen partículas y microorganismos.
Filtro de carbón activado: Remueve olores, sabores y algunos compuestos químicos.
Filtros de membrana (micro/ultrafiltración): Elevada eficacia para retener microorganismos.
Ventajas: Reducción de turbidez y microorganismos, mejora de sabor y olor.
Limitaciones: Depende del mantenimiento del filtro y no siempre remueve sustancias químicas disueltas (metales pesados, nitratos, etc.).
Otros métodos complementarios
Desinfección solar (SODIS): Exponer botellas transparentes con agua al sol durante varias horas para inactivar patógenos con la radiación UV.
Ozono y radiación ultravioleta: Sistemas más avanzados que se usan a escala municipal o comunitaria para eliminar microorganismos.
Uso de recipientes adecuados
Recipientes limpios (preferentemente desinfectados con cloro) y con tapa hermética.
Evitar contenedores que hayan transportado sustancias tóxicas (combustibles, pesticidas).
Ubicación y limpieza del lugar de almacenamiento
Mantener los envases lejos de animales, basura o fuentes de contaminación.
Limpiar periódicamente los tanques o cisternas con desinfectante (p.ej. cloro).
Buenas prácticas de higiene personal
Lavarse las manos antes de manipular el agua o los recipientes.
Evitar introducir manos o utensilios sucios dentro del agua potable.
Rotación del agua almacenada
Si se guarda por varios días, verificar si mantiene un aspecto y olor normales; en caso de duda, volver a tratar o hervir.
Monitoreo regular
Medir parámetros básicos (pH, conductividad, turbidez) y realizar pruebas bacteriológicas simples (p.ej. colilert).
Llevar registro de las mediciones para detectar tendencias o anomalías.
Educación y sensibilización
Charlas en escuelas y reuniones comunitarias para compartir información sobre la calidad del agua y su relación con la salud.
Capacitar a líderes locales o promotores de salud para que asesoren a las familias.
Responsabilidad compartida
Los gobiernos o municipalidades deben invertir en infraestructura y fiscalizar descargas de aguas residuales.
La comunidad debe organizarse para proteger las fuentes de agua, denunciar malas prácticas y participar en jornadas de limpieza.
Ejemplos de éxito
Comunidades rurales que instalan filtros de arena y adoptan la práctica de hervir el agua disminuyen drásticamente las enfermedades diarreicas.
Barrios urbanos que, con apoyo local, reparan tuberías y educan a la población en la correcta eliminación de residuos evitan la infiltración de aguas sucias en la red potable.
Conclusión del Capítulo 5
Garantizar agua segura es una tarea que requiere acciones en múltiples frentes: tratamiento adecuado, manipulación y almacenamiento seguros, y un monitoreo constante. Involucrar a la comunidad y a las autoridades en la formación y supervisión de estas prácticas resulta fundamental para lograr un impacto duradero y sostenible en la salud y el bienestar colectivo.