En este capítulo profundizaremos en los distintos indicadores que se utilizan para evaluar la calidad del agua. Explicaremos qué son, cómo se miden y cuáles pueden analizarse directamente en campo frente a los que requieren laboratorios o equipos especializados. También describiremos de forma sencilla cómo se realiza una medición básica de campo para los parámetros más comunes.
Color
Qué es: Percepción visual que puede variar por la presencia de minerales, sedimentos o materia orgánica.
Cómo se mide:
En campo: Observación directa (método cualitativo) o uso de comparación con escalas de color estandarizadas.
En laboratorio: Medición con un colorímetro, comparando contra patrones específicos.
Importancia: Un color inusual puede indicar la presencia de contaminantes (por ejemplo, el hierro puede generar tonos rojizos, el manganeso tonos negros o cafés).
Olor
Qué es: Característica organoléptica que puede indicar compuestos químicos o actividad biológica.
Cómo se mide:
En campo: Se hace una evaluación sensorial (olor a “huevo podrido” por sulfuro de hidrógeno, olor “terroso” por materia orgánica).
En laboratorio: Existen métodos sensoriales más estandarizados (métodos de umbral de olor).
Importancia: Un olor fuerte puede indicar descomposición orgánica o la presencia de sustancias químicas.
Temperatura
Qué es: Grado de calor del agua, influye en la solubilidad de gases (por ejemplo, oxígeno) y en la actividad de microorganismos.
Cómo se mide:
En campo: Termómetro sumergible o multímetro portátil con sensor de temperatura.
En laboratorio: Generalmente se registra en campo porque el transporte puede alterar la temperatura.
Importancia: Cambios bruscos de temperatura pueden ser signo de vertidos industriales o falta de vegetación que proteja el cuerpo de agua (contaminación térmica).
Turbidez
Qué es: Medida de la claridad del agua, determinada por la cantidad de partículas suspendidas (sedimentos, algas, etc.).
Cómo se mide:
En campo: Turbidímetro (equipos portátiles) o disco de Secchi (para aguas superficiales como lagos).
En laboratorio: Turbidímetro de banco con mayor precisión.
Importancia: Alta turbidez puede reducir la penetración de luz para la fotosíntesis acuática y suele asociarse a la presencia de microorganismos y contaminación física.
pH
Qué es: Mide la acidez o alcalinidad del agua en una escala de 0 a 14 (7 es neutro).
Cómo se mide:
En campo: Dispositivos portátiles (potenciómetros) o tiras reactivas.
En laboratorio: Equipos de mayor precisión (pH-metro de banco).
Importancia: Un pH demasiado bajo (agua ácida) o demasiado alto (agua alcalina) puede ser perjudicial para el consumo humano y para la vida acuática.
Conductividad Eléctrica (CE) y Sólidos Disueltos Totales (TDS)
Qué es:
Conductividad: Indica la capacidad del agua para conducir electricidad, reflejando la concentración de sales disueltas (iones).
TDS: Cantidad total de sólidos (sales, minerales) disueltos en el agua.
Cómo se mide:
En campo: Conductímetro o medidor de TDS portátiles.
En laboratorio: Equipos más precisos para obtener valores exactos.
Importancia: Un valor alto sugiere la presencia de muchos iones o sales que pueden provenir de contaminación o de condiciones naturales del terreno.
Oxígeno Disuelto (OD)
Qué es: Cantidad de oxígeno presente en el agua, fundamental para la vida acuática.
Cómo se mide:
En campo: Medidores portátiles electroquímicos (sondas de OD).
En laboratorio: Método Winkler (titulación química), aunque suele hacerse rápidamente para evitar cambios.
Importancia: El OD bajo puede indicar contaminación orgánica (descomposición consume oxígeno) o temperaturas elevadas.
Nutrientes (Nitratos, Fosfatos)
Qué son: Sales derivadas del nitrógeno y fósforo; esenciales en agricultura, pero en exceso causan eutrofización (crecimiento desmedido de algas).
Cómo se miden:
En campo: Kits colorimétricos o fotómetros portátiles.
En laboratorio: Métodos espectrofotométricos con mayor precisión.
Importancia: La presencia excesiva de nutrientes se asocia a contaminación agrícola o aguas residuales.
Metales Pesados (Plomo, Arsénico, Mercurio, etc.)
Qué son: Elementos químicos que pueden ser tóxicos incluso a concentraciones muy bajas.
Cómo se miden:
En campo: Generalmente no se mide en el sitio con equipos básicos.
En laboratorio: Se requiere análisis especializado (absorción atómica, ICP-MS).
Importancia: Causan problemas de salud crónicos y afectan al sistema nervioso, hígado y riñones.
Presencia de Agroquímicos y Sustancias Químicas Específicas
Qué son: Pesticidas, herbicidas y compuestos químicos industriales.
Cómo se miden:
En campo: Solo pruebas rápidas cualitativas (kits específicos).
En laboratorio: Cromatografía de gases, cromatografía líquida o espectrofotometría de masa.
Importancia: Su detección temprana previene intoxicaciones y protege la biodiversidad.
Bacterias (coliformes totales, Escherichia coli, etc.)
Qué son: Microorganismos indicadores de contaminación fecal.
Cómo se miden:
En campo: Pruebas rápidas tipo “Field Test” (por ejemplo, colilert) que cambian de color o se iluminan bajo luz UV.
En laboratorio: Filtración por membrana, siembra en placas de cultivo selectivas o métodos de cuantificación más precisos.
Importancia: Indican riesgo de enfermedades gastrointestinales.
Virus y Protozoos (Rotavirus, Giardia, Cryptosporidium)
Qué son: Patógenos que pueden causar infecciones graves.
Cómo se miden:
En campo: No hay métodos sencillos de detección inmediata.
En laboratorio: Métodos basados en biología molecular (PCR) o cultivo en medios celulares (para virus).
Importancia: Son difíciles de eliminar sin un tratamiento adecuado (cloración, filtración a nivel micro, etc.).
Otros Microorganismos (hongos, algas nocivas, etc.)
Qué son: Organismos que se desarrollan en ambientes húmedos o cálidos, algunos producen toxinas peligrosas (p. ej. algas verdeazules o cianobacterias).
Cómo se miden:
En campo: No hay métodos sencillos de detección inmediata.
En laboratorio: Identificación microscópica o pruebas bioquímicas.
Importancia: Pueden afectar la salud y la cadena alimenticia acuática (pescados y mariscos contaminados).
Recolección de muestras
Utilizar recipientes limpios (preferentemente esterilizados para análisis microbiológicos).
Etiquetar cada muestra con fecha, hora y ubicación exacta.
Tomar precauciones para evitar la contaminación cruzada (manos limpias, usar guantes).
Mediciones in situ (parámetros “inmediatos”)
pH, conductividad, temperatura, oxígeno disuelto: Se miden con dispositivos portátiles o kits de prueba.
Turbidez: Uso de un turbidímetro portátil o un disco de Secchi (en lagos o ríos poco profundos).
Observaciones físicas: Color, olor y presencia de sólidos visibles.
Almacenamiento y transporte de muestras
Para análisis microbiológicos y químicos específicos (metales pesados, pesticidas, etc.), se mantiene la muestra refrigerada (4 °C) y se traslada a un laboratorio especializado lo antes posible.
Evitar agitar excesivamente la muestra, pues puede alterar parámetros como turbidez u oxígeno disuelto.
Análisis en laboratorio
Parámetros avanzados: metales pesados, compuestos orgánicos, conteo exacto de bacterias, etc.
Se siguen protocolos normalizados (métodos oficiales o ISO, por ejemplo) para garantizar la precisión y confiabilidad de los resultados.
Interpretación de resultados
Comparar con valores de referencia (normas nacionales, guías de la OMS) para determinar si el agua es apta o no para el uso deseado.
Elaborar informes y recomendaciones basadas en los hallazgos (por ejemplo, cloración, uso de filtros, campañas de limpieza).
Conclusión del Capítulo 2
Conocer en detalle los parámetros de monitoreo y sus métodos de medición ayuda a identificar el tipo de contaminación y su severidad. Algunos de estos parámetros se pueden evaluar de manera rápida en campo (pH, conductividad, turbidez, temperatura), mientras que otros (metales pesados, agroquímicos, microorganismos patógenos específicos) requieren análisis en laboratorios especializados. La correcta recolección de muestras, sumada a mediciones fiables, proporciona información esencial para tomar decisiones informadas sobre el tratamiento del agua, su uso y la protección de la salud de la comunidad.