La muestra a continuación se trata de “No hay puertas cerradas”, un proyecto realizado por Agustín Laneri y Pedro Rozenmacher que entabla un diálogo acerca del cuerpo y discapacidad. Haciéndose la pregunta de cómo es la representación de personas con discapacidad en los medios, junto a que buscan con esta representación y que terminan generando en los espectadores. Dicha temática será explorada a lo largo de tres salas llamadas en orden; “Una bolsa de valores”, “¡Adiós señorita American Pie y hola democracia china!”, y “Que el cielo me castigue”. Cada una está centrada en una temática y la exploración sobre alguna preocupación por parte de los artistas que es representada con obras que van desde lo audiovisual, sonoro, visual hasta lo sensorial que pueden llegar a transmitir.
El recorrido que se plantea durante las salas resulta muy narrativo y desarrollativo a nivel conceptual, con secciones muy marcadas que tienen mucho que decir y no desperdician un segundo a la hora de entablar diálogos e incógnitas con el espectador, al mismo tiempo que buscan cierta experimentación.