Mejora de la función masticatoria, corrección de la mordida, alineación facial y mejora de la estética.
Es determinada por un equipo médico especializado, tras evaluación de la estructura facial y los problemas funcionales.
Varía según el caso, pero generalmente involucra meses de preparación, varias horas para la cirugía y semanas o meses de recuperación.
Aunque son poco frecuentes, pueden incluir infección, sangrado, problemas de cicatrización, cambios en la sensibilidad facial y problemas de oclusión.
Mejora en la estética facial, corrección de la mordida y mejora de la función masticatoria y del habla.