Los síntomas de los trastornos de la ATM incluyen dolor en la mandíbula, dificultad para abrir o cerrar la boca, chasquidos o crujidos al abrir o cerrar la boca, y bloqueo de la mandíbula.
Las causas pueden ser diversas, como el estrés, el bruxismo, lesiones físicas o problemas estructurales en la articulación misma.
El tratamiento puede variar desde medidas de autocuidado, como aplicar calor o frío, terapias kinesiológicas, y en casos más graves, desde procedimientos mínimamente invasivos hasta cirugía.
Para prevenir los trastornos de la ATM o reducir su gravedad, se pueden tomar medidas como evitar el estrés, practicar técnicas de relajación, evitar el hábito de apretar o rechinar los dientes y mantener una buena postura.