Escultura


Tipo de objeto

Escultura 

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Nº de inventario

DO152

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Objeto específico/Título

Santísima Trinidad

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Descripción

La iconografía de esta pieza surgen en los evangelios medievales y procede de la pintura de mosaicos bizantina, como las miniaturas del misal de Campray o del Evangeliario de Perpiñán. Es una imagen dogmática y simbólica. Algunos autores consideran que sobre la corona del Padre Eterno iría una esfera, símbolo del dominio universal. La disposición entronizada procede del prototipo de emperador del mundo, modelo de origen en el imperio sacro germánico, como ocurrió con algunas representaciones de Carlomagno.

La composición se completa con tres figuras, el Padre Eterno, coronado; la paloma, símbolo del Espíritu Santo; y Cristo, en este caso crucificado. La pieza guarda una gran simetría entre las partes y la composición es bastante cerrada. Destaca el trato cuidadoso del Dios Padre, siendo el trabajo ligeramente más descuidado en las dos figuras restantes. Obra algo arcaizante. En la base de la cruz aparece una calavera y una cabeza de ángel. La obra es de mármol y conserva restos de policromía roja y negra en algunas partes.

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Periodo/Cultura

Edad Media/Moderna

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Fecha de producción

Finales del siglo XV-pricipios del siglo XVI

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Material

Alabastro

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Dimensiones

105x47x40cm

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Comentarios

(Texto: Nuria Franco Polo)

El modelo iconográfico de la Trinidad del Museo de Cáceres es el denominado "Trono de Gracia", expresión que tiene su origen en la Epístola de San Pablo a los Hebreos (He. 4. 16) y que fue popularizada por el historiador alemán F. X. Kraus en 1897 para designar este tipo de representaciones. Autores posteriores como Pamplona o Boespflug y Zaluska citan distintas fuentes bíblicas como germen de esta tipología, aunque estos últimos también establecen una conexión con la ceremonia de la adoración de los fieles el Viernes Santo, cuyo origen se remonta a la liturgia francesa del siglo VIII, en la que el sacerdote expone la cruz de Cristo a los feligreses.

La representación del misterio de la Trinidad fue un tema controvertido para la Iglesia por distintos motivos, entre ellos la dificultad de explicar con imágenes un concepto tan complejo, el de un solo Dios con tres personas o hipóstasis distintas. El asunto fue tratado en sucesivos concilios y sínodos desde Nicea (325) hasta Florencia-Ferrara (1439-1444).

El origen de las imágenes que representaban la Trinidad como "Trono de Gracia" es discutido. Para algunos investigadores se remonta a un misal de Cambray del primer cuarto del siglo XII, una vidriera de Saint-Denis de 1145 o una miniatura del Evangelio de Perpignan. En todo caso, esta tipología se difundió rápidamente en esculturas, pinturas, miniados, objetos litúrgicos y vidrieras desde el siglo XII hasta el XVI con idéntica composición y ligeras variaciones en la ubicación de la paloma del Espíritu Santo o la posición de las manos del Dios Padre, que adoptó desde el principio la tipología de Majestas Domini con los brazos elevados en actitud de bendecir para ir paulatinamente sosteniendo la cruz con una o dos manos a partir del siglo XIII.

La Trinidad del Museo de Cáceres está realizada en alabastro con restos de policromía, pero, a diferencia de las sencillas y estilizadas trinidades alabastrinas de procedencia inglesa, esta parece ser una producción peninsular ejecutada por un artista influido por las nuevas corrientes renacentistas, presentes en el realismo de las facciones, los cabellos y la casulla, decorada con roleos vegetales, aunque aún no ha vencido el hieratismo medieval. En contraposición con la buena factura del Padre, coronado y ataviado con vestimenta regia, la representación de la paloma y Cristo crucificado presentan errores en la proporción, quizá debidos a la mano del taller.

La imagen cacereña expone con claridad el dogma de la Trinidad con intención soteriológica; Dios Padre entronizado presenta a su Hijo crucificado, que ha muerto para salvar a los hombres, representados por la cabeza de Adán simbolizada por una calavera a los pies del madero. La paloma que desciende para posarse sobre la cruz actúa como elemento de unión entre Padre e Hijo.

En España se conservan pocos ejemplos de esculturas de la Trinidad como "Trono de Gracia", la mayoría anteriores al siglo XVI y localizadas en el norte del país, como la de Lekeitio (Bizkaia) o la titular de la ermita de la Trinidad de Erga en Aguinaga (Navarra). Sin embargo, el estilo de la Trinidad extremeña se aproxima más a obras posteriores como la Trinidad de Damián Forment en el retablo de la Epifanía en la catedral de Huesca (ca. 1520-25) o la tabla de Cristóváo de Figueiredo del Museu Nacional de Soares dos Reis (ca. 1530).

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Autor 

 Anónimo

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Fuente de ingreso 

Obispado Coria-Cáceres. Parroquia de Herrera de Alcántara

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Referencias Bibliográficas

· Catálogo: Nosotros. Extremadura en su patrimonio. Iglesia de san Francisco Javier y Centro “San Jorge”, Cáceres, 31 de octubre de 2006-31 de enero de 2007. 

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