IRINEU EVANGELISTA DE SOUZA
Nace el 28 de diciembre de 1813 en la localidad de Villa Nuestra Señora de Arroyo Grande, distrito de Jaraguão (Río Grande do Sul - Brasil).
Segundo hijo de Joao Evangelista de Ávila e Souza y Mariana de Jesús Batista e de Carvalho.
A los cinco años de edad muere su padre y su madre se casa por segunda vez. Irineu fue entregado a su tío Manuel José de Carvalho, quien vivía en San Pablo y se hizo responsable del niño.
A los nueve años pasó a vivir con su otro tío, José Batista de Carvalho, Comandante de Embarcación de la Marina Mercante, el cual realizaba en su barco, el transporte de cueros y charque de Río Grande do Sul a Río de Janeiro.
A los nueve años comenzó a trabajar en la Plaza del Comercio, un establecimiento comercial ubicado en Río de Janeiro donde ocupaba el cargo de cajero del almacén.
En 1825 pasa como empleado de Antonio de Almeida. Al quebrar este, ingresa a trabajar con el escocés Ricardo Carruthers en su empresa de exportaciones, llegando a ser primero gerente y en 1837, socio.
En 1840 viaja a Inglaterra, descubriendo los avances de la Revolución Industrial, siendo este el comienzo de su carrera empresarial.
El 11 de abril de 1841 se casa con María Joaquina, hija de su hermana Guillermina, con quien tiene dos hijos: Irene e Irineu.
En 1846 vuelve a Brasil y adquiere la siderúrgica “Ponta de Areia” en Niteroy, punto de partida de la industria naval brasileña.
En 1847 organiza la Compañía de Remolcadores a Vapor de Río Grande y la Empresa de Diques Flotantes de Río de Janeiro. Sumado a ello, funda sociedades para explotar oro en Mina Gerais y plata y cobre en Santa Catarina.
En 1851 funda en la ciudad de Río de Janeiro el Banco Oficial que luego se convertiría en el Banco de Brasil.
En 1853 es electo Diputado por Río Grande do Sul, integrando la Asamblea Legislativa hasta 1875.
En 1854 financia la “Vía Férrea Mauá” entre Petrópolis y Porto da Estrela, hecho que le valió el título de “Barón de Mauá” por parte del Emperador Pedro II.
En 1854 crea el “Banco Mauá - McGregor” luego “Mauá y Cía.”, el cual llegó a tener agencias en Nueva York, Londres, Manchester, Buenos Aires, Rosario y Montevideo.
El Banco Mauá intervino en la creación de empresas financieras, colocando y haciendo circular capitales extranjeros.
En 1856 la Agencia Montevideo del Banco Mauá comienza a operar como Banco pero sin autorización oficial por lo que el gobierno solicitó que dejara de emitir billetes.
En 1857 se presenta ante el Senado para que la Agencia pasara a ser un Banco de emisión, depósitos y descuentos.
El Banco Mauá tuvo un fuerte vínculo con el estado uruguayo a través de los créditos que otorgaba. La ayuda a bajo interés (a veces cero) salvó varias veces de la ruina al país. Además la moneda circulante era toda emitida por el Banco.
Con estas acciones Mauá se transformó en el banquero y prestamista oficial de la República y hombre fundamental para el desarrollo del Uruguay del siglo XIX.
Entre 1857 y 1861, el Banco Mauá fue el promotor de grandes proyectos de infraestructura como el puerto de Montevideo, la reestructura de la compañía del gas, un dique seco para construcciones navales, la iluminación a gas mercurio, entre muchas otras.
En 1865, se establece en Londres, la “Liebig Extract of Meat Company” donde Mauá es directivo e inversor. En 1866, se crea la “Societé de Fray Bentos Giebert & Cia.” la cual levanta, a orillas del río Uruguay, una fábrica de extracto de carne que utilizaba ganado uruguayo. En 1873 inicia la producción de corned beef que se vendía a todo el mundo con la marca Fray Bentos.
En 1874 realiza el tendido de telégrafo a través del Atlántico entre Brasil y Portugal, lo que le valió el título de Vizconde.
Esta línea empresarial tuvo varias ramificaciones en toda América, destacándose el “Telégrafo Platino - Brasileño”, que tendía redes de comunicación entre Europa, Brasil y el Río de la Plata.
Fallece en Petrópolis (Río de Janeiro) el 21 de octubre de 1889 a la edad de 76 años.
EL ESCUDO DE MAUÁ
Representa una de las características principales de su personalidad. En esa época la nobleza adoptaba insignias indígenas o representaciones de elementos de la tierra.
Mauá elige símbolos de la era moderna.
El escudo está dividido en dos partes; en la parte superior figura “La Baronesa”, primer locomotora traída a Brasil y llamada así en homenaje a su esposa María Joaquina. En la parte inferior un barco a vapor. En los bordes cuatro picos de gas y sobre los símbolos la corona del Barón.
Debajo figura la frase en latin “Labor Improbus Omnia Vincit” que significa “El trabajo honesto todo vence”.