ANTROPOLITO
Figura antropomorfa realizada en granito, de color gris oscuro, formatizada mediante tallado y pulido.
“La escultura más notable de la arqueología uruguaya, no solo por su factura sino también artísticamente”.
J. Olazarri, 2007.
“[...] no debo pasar adelante sin mencionar el magnífico antropolito que acaba de describir el Director del Museo de Historia Natural Dr. Devincenzi, indiscutiblemente la pieza de mayor valor de nuestras colecciones arqueológicas”.
H. Arredondo, 1927.
EL ORIGEN
En una carta escrita el 10 de enero de 1924 por el Jefe Político y de Policía de Soriano Dr. Saturnino A. Camp al Director del Museo de Historia Natural de Montevideo, Dr. Garibaldi J. Devincenzi, se brindan detalles sobre las circunstancias de hallazgo del Antropolito.
El hecho surge en 1892 con la organización de una Exposición-Feria de Ganadería, Agricultura e Industria, en el predio ocupado por el Liceo N°1 de Mercedes.
RELATA CAMP:
“[…] El día antes de la inauguración de la Exposición o sea el 18 de abril, comienza la historia del antropolito […] se acerca a nosotros un hombre de apellido Lozada, que cultivaba una chacra a 5 kilómetros en Mercedes, situada sobre el camino departamental que, cruzando el arroyo Bequeló, lleva al Departamento de Flores.
Interrogado Lozada por mí, sobre qué producto agrícola me traía para la Exposición, me contesta que no tenía qué exponer. Insisto en mi pedido de cualquier cosa y entonces me contesta: "Si no es un muñeco de piedra, no sé lo que le voy a traer, señor Jefe''. —"¿Muñeco de piedra?" —"Sí, un muñeco, pero mal hecho, que desenterraron mis muchachos, un día de lluvia, y que apareció en medio del camino y frente a mi casa, hace algunos meses”. […] Por casualidad Sr. Jefe fueron mis hijos los que lo encontraron, como dije un día de lluvia, en el mismo medio del camino, por donde usted ha pasado muchas veces con su coche. Seguramente este ha pasado sobre la cabeza cuando empezaba a aparecer.
Mis muchachos, que son unos traviesos, con un cuchillo empezaron a escarbar alrededor y, como no lo podían sacar, pues estaba como clavada, fueron a las casas, ensillaron un petizo y con un sobeo la enlazaron del pescuezo y comenzaron a tirar, hasta que la arrancaron de la tierra y, a la rastra, la llevaron a las casas […]”
LUGAR DE HALLAZGO
El Antropolito fue hallado a 5 kilómetros de la ciudad de Mercedes, sobre el kilómetro 3,500 de la Ruta Nacional N°14, en una área cercana a la Cañada del Boticario en la zona de Bequeló.
Es una zona que no cuenta con investigaciones arqueológicas sistemáticas por lo cual resulta difícil, adscribir el hallazgo a un contexto sociocultural concreto.
UN RETORNO ESPERADO
En el año 2005 el Centro Histórico y Geográfico de Soriano presenta ante el Ministerio de Educación y Cultura la iniciativa para que el Antropolito de Mercedes retorne a la ciudad.
La propuesta contó con el apoyo de las autoridades políticas locales (Ejecutivo Departamental, Junta Departamental de Soriano y los Diputados por el Departamento) y también fuerzas vivas de la comunidad que se sumaron a la idea.
Luego de muchas gestiones, el 27 de abril del año 2007 la pieza regresa a la ciudad y es cedida en custodia a la Intendencia de Soriano.
El retorno del Antropolito “(...) es el hecho más importante y quizá puede ser ejemplo paradigmático de que toda la población pueda gozar de los hechos culturales y que estos respondan a la visión de un país único, unido, en el cual los habitantes, sin distinción del lugar geográfico que estén, puedan tener acceso a ellos (...)
El Antropolito es sin dudas una pieza de particular importancia en el desarrollo cultural e identidad de nuestros pueblos. Por ello es que debía volver al lugar donde es considerado por la sociedad como una propiedad”
Min. Jorge Brovetto, 2007.
UN CONTEXTO CULTURAL LEJANO
El hallazgo de Mercedes pasó a denominarse antropolito, continuando la terminología utilizada para artefactos similares con forma de animales (zoolitos), asociados a sitios arqueológicos de la costa atlántica uruguaya (Sierra y Sierra, 1931).
Se consideran zoolitos a aquellas esculturas líticas que representan animales, antropolitos a aquellas representaciones antropomorfas y con el término zoomorfos engloba a los dos anteriores (Prous, 1977).
Los estudios referidos a este tipo de piezas (Sierra y Sierra, 1931; Prous, 1977; Toscano, 2006; Hilbert, 1991), le adjudican este contexto arqueológico a partir de una asociación basada básicamente en atributos tecnológicos.
Los habitantes del litoral sur brasileño y este de Uruguay, durante el Holoceno medio (7.000 - 2.000 BP), desarrollaron culturas adaptadas a la explotación de los recursos marinos: pesca, recolección en grandes cantidades de moluscos. Los yacimientos de esta época se concentran en torno a las bahías y a lagos formados por la retirada del océano (Prous 2004).
Estos grupos realizaban sus interpretaciones uniendo formas estandarizadas a una figuración animalística, con una cavidad abierta como característica de la mayoría de las piezas (op.cit.). Estas concavidades han dado lugar a variadas interpretaciones acerca de la funcionalidad de estas representaciones líticas. Para algunos autores tendría un uso ritual en los cuales la concavidad serviría para almacenar líquidos, sustancias colorantes o alucinógenas. Otros no consideran la utilización de estas piezas con fines rituales. Prous argumenta que no todos los zoolitos poseen concavidades y que estas en algunos casos se encuentran en posición ventral o la abertura hacia abajo en el zócalo que asegura la estabilidad del objeto y por lo tanto no hubieran servido para esa función; también señala que análisis químicos realizados en la década de 1970, no detectaron sustancias activas.
La zona de hallazgo del antropolito carece de investigaciones arqueológicas sistemáticas. La única referencia a otros hallazgos la aporta el Dr. Camp, cuando dice que en la zona solo encontró dos “piedras de boleadoras”. Esta falta de investigaciones hace que sea muy arriesgado adscribir la pertenencia cultural de la pieza a las parcialidades indígenas de esta zona.
Surgen entonces las preguntas: si no es originario de aquí ¿cómo llegó? ¿intercambio? ¿trueque? ¿simple traslado?.
“Puede aventurarse una hipótesis en el sentido de que el antropolito haya llegado hasta el lugar de su hallazgo a través de grupos culturalmente diferentes de quienes lo hicieron, que podrían haberlo obtenido por trueque o como botín de alguna expedición guerrera”.
Renzo Pi Hugarte, 1998.
ZOOLITOS
Para Uruguay, además del antropolito de Mercedes, se registran cuatro zoolitos, todos encontrados a fines del siglo XIX: el ornitolito del Polonio; el ornitolito de Balizas; el lacertolito de San Luis y el zoolito de Cerro Largo; ninguno de ellos recuperados en excavaciones sistemáticas.