Es el papel que toma una persona en una sociedad, por ejemplo, el de profesor, doctor, artista, etc., y este papel cumple con unas expectativas de cómo se debe comportar la persona, como debe actuar, verse, comunicarse, etc., y de aquí pueden nacer los estereotipos. De manera que todos al fungir de uno o más roles formamos una sociedad donde todos cumplen con funciones específicas.
El médico- comunicador, bien conductas que son asignadas para que su función de comunicación sea eficaz, así pues tenemos que el médico-comunicar debe interactuar con sus receptores e incluso consigo mismo, esto es saber hablar (expresar su mensaje) y escuchar correctamente. De igual maneral, puede ser empático, es decir, ponerse en el lugar del paciente o de los familiares del paciente para comprender por la situación que están pasando y entender sus sentimientos, lo que sin duda propiciará una comunicación efectiva. El interactuar y empatizar (las normas de conducta que puede y debe hacer) van de la mano, pues si el médico comunicador es capaz de ponerse en el lugar de su receptor, la interacción de estos promoverá un ambiente más cómodo y de confianza.
La empatía es la habilidad de una persona a sentirse identificada con alguien o su situación, y tratar de entender cómo es que ve o siente la situación por la que está pasando y al hacer esto la persona se sienta comprendida y apoyada, lo que puede dar paso a que esta persona confíe en ti. Esto ayuda a desempeñar el rol del comunicador ya que de aquí parte la compasión y escucha activa, los cuales son elementos clave como ya lo explicamos anteriormente.
La escucha activa se refiere a un aspecto muy importante de la comunicación, ya que esta hace alusión al escuchar realmente al hablante o emisor y esta se puede comprobar con retroalimentación. Esta cualidad de la comunicación tiene que ver con ser empático y comprender realmente lo que se te está comunicando.
El contexto es el que nos marca la forma en que realizaremos la comunicación, este depende del lugar, la situación, las personas, cultura, así como otros factores que nos indicaran de qué manera deberíamos comunicarnos. Dicho en otras palabras, el contexto es el lugar, circunstancias, tiempo, eventos, entre otros factores que relacionan al mensaje con el entorno.
El rol de comunicador dentro de una sociedad tiene distintas funciones, una social, simbólica, lingüística, organizativa y una cultural.
La social hace referencia a el tipo de comunicación que las personas usan siguiendo un protocolo a la hora de realizar alguna actividad ya sea de tipo religiosa, cultural, etc., y este protocolo o serie de reglas son socialmente aprendidas y son como la sociedad aprueba como apropiado.
Por otra parte, la función simbólica como su nombre lo indica se lleva a cabo por medio de símbolos, colores, ilustraciones, etc., para comunicar hechos o hasta sentimientos.
Ahora, se entiende por función lingüística a la manera que entregamos el mensaje, nuestro tono de voz, el lenguaje que utilizamos etc., estos van a cambiar dependiendo del rol que tengamos, por ejemplo, un cocinero no va a usar el mismo lenguaje que un médico. Esta es crucial para el médico, ya que por ejemplo en la relación médico-paciente el médico debe usar un lenguaje formal pero no especializado para que el paciente pueda comprender correctamente lo que le está diciendo el médico, sin embargo, en una relación médico-personal de salud, el médico puede usar lenguaje especializado ya que ambas partes están capacitadas para comprenderlo. Así como el hecho de que la forma en que entregas tu mensaje a la hora de una consulta repercute mucho en la manera en cómo lo recibe el paciente, como lo hemos desarrollado en actividades anteriores.
Por otro lado, la función organizativa se refiere a la organización de cómo va a ir pasándose la información o el comunicado a través del sistema social, por ejemplo, en una empresa la información que viene de los rangos más altos va pasando a los más bajos y así sucesivamente hasta que todos tengan el comunicado.
Por último, la función cultural, se refiere a transmitir valores, costumbres y creencias, así como los hábitos, como el cómo saludar, conductas como ser amable, dejar los zapatos en la entrada de tu casa, etc., y estos van a depender en cada cultura y rol.
Los niveles del lenguaje son las diferentes palabras, estructuras, pronunciaciones y construcciones gramaticales que usamos para hablar o escribir. Tenemos entonces el nivel culto, estándar y popular.
El nivel culto es el más formal, académico, especializado y técnico que se apega a las reglas gramaticales y fonéticas de la lengua, lo podemos encontrar en publicaciones técnicas, informes, escuelas, etc. Es muy estricto en cuanto a su construcción gramatical.
Por su parte el nivel estándar, es coloquial, organizacional y formal, se puede decir que es un poco más casual que el culto pero sin llegar al informal, por ejemplo es el nivel que utilizamos en las pláticas con nuestra familia, el que se emplea en la radio, revistas, entre otros. No una construcción muy elaborada o rigurosa.
Y por el último el nivel popular, que este es 100% informal, es común e incluso vulgar y obsceno, por esto mismo lo podemos notar entre amigos, en conversaciones callejeras, tiene muchos errores tanto de construcción como de pronunciación y se dejan ver mucho los sentimientos.
El proceso de adaptación del lenguaje se refiere a la manera en que dos personas o grupos de distintos niveles sociales y culturales, buscan la forma de comunicarse para propiciar el entendimiento para ambos del mensaje que desean comunicar.